TOUR DE FRANCIA

Pogacar hunde a Vingegaard y Enric Mas se luce en la etapa reina del Tour

El esloveno respondió al ataque de su máximo rival y llegó a Plateau de Beille en solitario. Etapa muy notable del Movistar Team.

Pogacar celebra la victoria en Plateau de Beille./REUTERS
Pogacar celebra la victoria en Plateau de Beille. REUTERS
Daniel Arribas

Daniel Arribas

Quiso Visma-Lease a Bike endurecer el ritmo desde el comienzo y se notó, vaya si se notó. En la Fiesta Nacional de Francia, día en el que el pueblo galo tomó la Bastilla hace 235 años, y superados los tres primeros puertos de la etapa reina bajo un calor cada vez más sofocante, la velocidad media de la carrera superaba los 40 kilómetros por hora. Una salvajada.

No engañaba la apariencia del pelotón, que a esas alturas, todavía con más de 65 kilómetros por delante, quedaba reducido a apenas una veintena de ciclistas. Se frotaba las manos por delante Enric Mas, que por fin, tras descartar cualquier opción en la clasificación general (29º, a 54:21 del liderato), se coló en la exigente fuga del día con la encomiable ayuda de Alex Aranburu y Javier Romo.

El grupo de escapados fue erosionando y el mallorquín del Movistar Team resistió junto a Jai Hindley, ganador del Giro 2022, y Laurens de Plus, gregario de lujo del INEOS Grenadiers para la montaña. Poco antes de coronar el Col d'Agnes, cuarto puerto de primera categoría del día, llegó un nuevo invitado, Richard Carapaz, que alzado por un valeroso Ben Healy alcanzó la cabeza y compró muchas papeletas para el triunfo final en una escapada que entre todos sus integrantes sumaba, ahí es nada, nueve podios en las grandes vueltas.

Enric Mas, en cabeza durante la escapada del día. REUTERS
Enric Mas, en cabeza durante la escapada del día. REUTERS

Kelderman disparó el ritmo por atrás, amén de la evidente estrategia del Visma-Lease a Bike, y Vingegaard, enfundado hoy con el emblemático maillot de puntos rojos —cedido por Pogacar, líder de la montaña—, se agarraba al manillar decidido a probar a un Pogacar que rodaba tranquilo, resguardado tras Marc Soler, Joao Almeida y Adam Yates.

Entraba Jonas Abrahamsen en la fuga, elevando a cinco el número de ciclistas que se jugarían el pastel en la cima, pero por detrás, ya en la parte más dura de Plateau de Beille, Matteo Jorgenson elevó la velocidad a un ritmo monstruoso, dejando el grupo de favoritos en solo ocho corredores: Landa, Evenepoel, Buitrago, Rodríguez, Yates, Pogacar, Vingegaard y él mismo.

Fue entonces, aún con más de diez kilómetros para coronar el durísimo puerto final, cuando, sin mirar atrás, Vingegaard lanzó el órdago que había anticipado su equipo desde la salida. Respondió Pogacar, sentado, y saltaron por los aires todos los demás, muestra indudable de la explosividad del ataque del danés.

Pronto se tragaron los dos colosos del Tour —un día más de la mano— a Carapaz, Abrahamsen y a Enric Mas, que no contento con formar parte de la fuga más exigente de la carrera, atacó para probar sus fuerzas a más de 12 kilómetros del final.

Comenzó entonces el tú a tú de cada Tour. El de cada jornada grande en las montañas francesas. Un cara a cara a diez asaltos, los kilómetros que restaban hasta la línea de meta. Vingegaard, con el maillot de la montaña; Pogacar, con el amarillo.

En el quinto, Vingegaard miró atrás, mostrando unas dudas hasta entonces inauditas. Pogacar olió la sangre y redobló la apuesta, atacando a su némesis estival y exhibiéndose con el único objetivo de sentenciar el Tour de Francia antes de arrancar la tercera y última semana.

Celebró con rabia el líder del UAE, exprimiéndose hasta el final y encaminado, de manera innegable, hacia algo que no se veía desde 1998, cuando Marco Pantani logró ganar el Giro de Italia y el Tour de Francia en una misma temporada. Antes lo lograron Coppi, Anquetil, Merckx, Hinault, Roche e Induráin.

Pogacar no solo les mira ya a los ojos —en realidad lo hace desde hace tiempo—, sino que con la victoria de hoy, decimocuarta en el Tour de Francia, 80ª de su carrera, acumula ya más victorias de etapa en la alta montaña de la ronda francesa (12) que Chris Froome, Alberto Contador y Jonas Vingegaard... juntos (11). Casi nada.

Las diferencias son de la etapa de hoy, no de la clasificación general. Histórico.
Las diferencias son de la etapa de hoy, no de la clasificación general. Histórico.

Exhausto, Vingegaard cortó la hemorragia a un minuto y ocho segundos del esloveno. Por detrás apareció, tercero, un día más, la único alternativa real a los dos gallos de la Grande Boucle, Remco Evenepoel. Al belga lo siguieron Mikel Landa (a 3:54), Joao Almeida (a 4:43), Adam Yates (a 4:56), Santiago Buitrago y Carlos Rodríguez (a 5:08).

Así, la clasificación general queda con el esloveno del UAE como líder destacado de la carrera, seguido de Jonas Vingegaard (a 3:09), Remco Evenepoel (a 5:19), Joao Almeida (a 10:54), Mikel Landa (a 11:21), Carlos Rodríguez (a 11:27), Adam Yates (a 13:38), Giulio Ciccone (a 15:48), Derek Gee (a 16:12) y Santiago Buitrago (a 16:32).