TOUR DE FRANCIA

El día que Rasmussen quiso engañar a Alberto Contador en Plateau de Beille: "Me atacó..."

El madrileño atiende a Relevo para recordar su primer triunfo de etapa en el Tour, logrado en la misma cota que finaliza la etapa reina de 2024.

Alberto Contador y Michael Rasmussen, camino a Plateau de Beille en el Tour de 2007./EFE
Alberto Contador y Michael Rasmussen, camino a Plateau de Beille en el Tour de 2007. EFE
Daniel Arribas

Daniel Arribas

Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar. Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard. Los dos mejores vueltómanos del mundo, los mismos que han sometido el Tour de Francia en la era postpandemia, llegarán este domingo, quién sabe si de la mano, a lo alto de Plateau de Beille, el muro rompepiernas —15,7 kilómetros al 7,8% de pendiente media— que pone el broche a la etapa reina de la carrera más importante del mundo.

Parece que fue ayer, pero ya han pasado 17 años, ahí es nada, desde que Alberto Contador hiciera lo propio en su primera ronda francesa, la de 2007. "Me vienen muchos recuerdos de ese día", confiesa a Relevo el madrileño, que no olvida su primera victoria en el Tour. "Iba pensando claramente en ganar, desde la salida, y estrenarme allí fue un sueño, algo tremendo".

"Me acuerdo que por delante iba una fuga en la que estaba, entre otros, Toni Colom, que por aquellas estaba en el equipo Astana", añade, echando la vista atrás. "Entonces, el Discovery [equipo de Contador] se puso a tirar para mí y les dije que iba a atacar, así que arranqué, me fui solo... Y me cazó Rasmussen".

En la 14ª etapa del Tour de 2007, Contador vestía el maillot blanco como mejor joven. Rasmussen, 2:23 por delante en la general, el amarillo.  AP
En la 14ª etapa del Tour de 2007, Contador vestía el maillot blanco como mejor joven. Rasmussen, 2:23 por delante en la general, el amarillo. AP

Fue entonces cuando el primer triunfo de Contador en el Tour de Francia corrió serio peligro. Y no solo por las piernas de su rival. "Hablamos [se ve en la retransmisión, a poco más de dos kilómetros para meta] y en principio él me iba a ceder la victoria de etapa, porque tenía el amarillo y los dos salíamos beneficiados, pero es verdad que luego no lo hizo y me la disputó", explica el pinteño, que por aquel entonces tenía 24 años.

"Me dio un acelerón muy fuerte a un kilómetro de meta y dije, ya está, yo también quiero ganar la etapa", recuerda. "Por suerte, me encontraba muy bien, pude responder a su ataque y gané mi primera etapa en el Tour, aunque la celebración me duró poco. A las pocas horas ya estaba pensando en el día siguiente y en cambiar el color del maillot del blanco al amarillo".

Aquel Tour terminó cayendo del lado del español después de que a cuatro días del final, el danés, flamante vencedor en el Col d'Aubisque y líder de la carrera con más de tres minutos de ventaja sobre Contador, fuera expulsado por su propio equipo —el Rabobank, actual Visma-Lease a Bike— tras ser acusado de mentir sobre su paradero para justificar su ausencia en varios controles de dopaje.

Con Rasmussen fuera de la ecuación, Contador se vistió de amarillo en Pau y consolidó la renta con Cadel Evans y Levi Leipheimersancionado tiempo después por dopaje— hasta los Campos Elíseos. Todo comenzó, eso sí, en Plateau de Beille. "Quizás no es un puerto igual de mítico que el Tourmalet, el Alpe d'Huez o el Galibier, pero todo el mundo sabe lo duro que es", sentencia el pinteño. "Al final, es un lugar en el que pase lo que pase, siempre se van a ver diferencias".