TOUR DE FRANCIA

Woods vence y Pogacar pega otro bocado a la general en Puy de Dôme

El esloveno le arranca ocho segundos a Vingegaard en la mítica cima y aprieta todavía más el Tour de Francia.

Michael Woods celebra la victoria este domingo en Puy de Dome./REUTERS
Michael Woods celebra la victoria este domingo en Puy de Dome. REUTERS
Daniel Arribas

Daniel Arribas

En lo alto del Puy de Dôme, montaña mágica, volcán dormido desde hace ocho milenios, Tadej Pogacar ha vuelto a dinamitar la carrera para que sea el Tour de Francia quien entre este domingo en erupción. El esloveno, bicampeón del Tour —2020 y 2021—, sentó a Jonas Vingegaard a poco del final y, con una explosividad que le es innata, arañó ocho segundos al danés para apretar todavía más la clasificación general.

Antes, el pelotón había decidido posponer los fuegos artificiales al último puerto, entregando la victoria parcial a la fuga, cuya renta llegó a superar el cuarto de hora a través del Macizo Central. Matteo Jorgenson, joven estadounidense del Movistar, sacudió el asunto con un ataque a 48km de meta que, fuerza constante, como los mejores rodadores, le permitió llegar en solitario hasta 300 metros de meta. No fue suficiente, eso sí. Le cazó ahí, destino cruel, el canadiense Michael Woods, exatleta —séptimo del mundo sub-20 en 1.500m—, que levantó los brazos en solitario en lo alto de la cima e inscribió su nombre en la leyenda de Puy de Dôme.

Por detrás, tras más de 170 kilómetros la mar de tranquilos, Vingegaard y Pogacar, primero y segundo en la general, comenzaron la ascensión entre los últimos gritos de júbilo desde las cunetas. No había público en el tramo final, ya hacia la cima del volcán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en julio de 2018.

En su cumbre se encuentra uno de los observatorios meteorológicos más importantes del país, la antena de la televisión pública francesa y un estratégico puesto militar del Ejército del Aire. Desde este domingo, se encuentra también un nuevo capítulo de la rivalidad por excelencia del ciclismo moderno.

Atacó Pogacar a 1,3 kilómetros de meta, ahí donde todos se retuercen y buscan el aire sobre la bicicleta, y Vingegaard respondió, pero pronto, muy pronto, dejó unos metros que el esloveno no quiso desaprovechar. La diferencia nunca fue preocupante para que el maillot amarillo cambiara de dueño, pero sí para abrir todavía más preguntas, justo ahora que se cierra la primera semana de carrera, lejos de aquellas ediciones en las que, a estas alturas, uno podría estar deseando algo de espectáculo.

La clasificación general queda con Vingegaard como líder, por delante de Pogacar (a 17"), Hindley (a 2'40") y Carlos Rodríguez (a 4'22"). Mañana, primer día de descanso, merecido tras una primera semana de Tour para el recuerdo. Atrás queda el pistoletazo de salida en el País Vasco, el arreón de Vingegaard en Marie Blanque o la fría venganza de Pogacar en Cauterets-Cambasque. Por suerte, el martes regresa todo. Y sí, queda Tour para rato.