FÓRMULA 1

Carlos Sainz y Mercedes quieren pescar en las aguas revueltas de Red Bull

El madrileño y Toto Wolff confían en aprovecharse de una posible salida de Verstappen.

George Russell y Carlos Sainz, cuchicheando tras subirse al podio de Austria./EP
George Russell y Carlos Sainz, cuchicheando tras subirse al podio de Austria. EP
Jorge Peiró

Jorge Peiró

"Lo de Toto (Wolff) es una táctica de distracción. Si Mercedes quiere a Verstappen, tiene a Jos disponible". Que el jefe de Red Bull sugiera al de Mercedes que fiche al padre de Max Verstappen es la última respuesta que uno espera. Christian Horner ya no sabe qué decirle a Toto Wolff cuando esté intenta quitarle a su estrella Verstappen. Lo ha intentado de todas las formas posibles.

Si el austriaco sigue erre que erre es porque sabe que tiene una mínima opción de contratarlo. De hecho, todavía no ha anunciado al reemplazo de Hamilton porque sigue soñando con el tricampeón del mundo y marcó el mes de noviembre en rojo en el calendario para tomar una decisión. Ya se le escapó cuando era una estrella emergente adolescente y sigue con esa espina clavada. De ahí su obsesión con otro crío como Kimi Antonelli.

Wolff quiere pescar en el río revuelto que es Red Bull después del envenenado cruce de declaraciones entre el padre de Verstappen y Christian Horner. Aunque el piloto parezca atado al equipo de las bebidas, el ambiente turbulento podría abrirle la puerta. Jos Verstappen y el jefe de equipo se llevan como el perro y el gato y el carácter fuerte del neerlandés podría sacar al tricampeón del mundo.

Sainz, difícil pero no imposible

Además de Wolff, quien también puede pescar en las aguas revueltas de Red Bull es Carlos Sainz. El madrileño está alargando la decisión sobre su futuro por opciones tan brillantes como esta. Reconoció hace un par de días que le da igual posponer tanto el anuncio y que no le presiona que a los equipos les entren las prisas. Le da igual estar taponando el mercado, como dicen otros pilotos como Zhou o Hulkenberg.

Aunque las opciones predominantes para el madrileño sean Williams, Sauber y Alpine, las mínimas posibilidades que hay de que ocurra algo en Red Bull y Verstappen salga dan una pequeña esperanza de subirse a uno de los coches más rápidos de la parrilla. Si Sainz estira tanto el chicle es para 'rezar' para que el mercado dé un giro brusco mientras la renovación de Checo Pérez ya le cerró un asiento en el equipo austriaco.

El español no quiere arrepentirse de tomar una decisión antes de hora para luego no estar de acuerdo y, por ello, se lo está tomando con calma. Las prisas de Sauber o Williams, equipos con asiento libre como Alpine, no le afectan a la hora de escoger escudería. Lo de Red Bull es difícil pero no imposible, cosas peores se han visto en la Fórmula 1.