Una tapa de una bomba de agua destroza el Ferrari de Carlos Sainz... y la FIA le sanciona: "Estoy decepcionado e incrédulo"
El coche del madrileño sufrió daños en la batería, el motor, el chasis y la centralita. Los comisarios, aun así, aplicaron el reglamento.

El estreno del nuevo circuito de Las Vegas en la Fórmula 1 41 años después ha sido todo lo contrario a lo que los organizadores y el propio campeonato había esperado: un auténtico caos. En mitad de una semana de espectáculos, luces, sonido y casinos, la primera sesión de entrenamientos apenas duró ocho minutos y creó una importante situación de peligro. El Ferrari de Carlos Sainz pasó por encima de la tapa de una bomba de agua a 320 km/h que se soltó y dañó gravemente el monoplaza. Pero no fue el único, ya que el Alpine de Esteban Ocon también sufrió daños en el chasis.
En el caso del piloto español, la escudería italiana se ha visto obligada a cambiar nada menos que el motor de combustión, la batería, la centralita y el chasis. Esto dejó en el aire durante horas la participación de Sainz, que finalmente tuvo reparado a tiempo su monoplaza para la retrasada segunda sesión de libres. El español se quejó por radio del golpe inesperado recibido, pero que no ha sufrido daños físicos.
Los comisarios de la FIA llamaron a declarar a un representante del equipo a la 1.00 hora local para revisar la petición de montar una nueva batería fuera del máximo de dos unidades que pueden usar durante la temporada. Lo normal es que estos hubieran tenido en cuenta que los daños se produjeron por las instalaciones del circuito, es decir, una causa que se escapa al control del equipo, y, por tanto, permitirles instalarla sin sanción.
Pero, a pesar de todo, Derk Warwick, Garry Connelly, Loic Bacuqelaine y Dennis Dean decidieron que aplicarán el reglamento deportivo, que en su artículo 28.3 establece "La primera vez que se utiliza un componente extra (por encima del máximo permitido por temporada), se impone una penalización de 10 puestos en la parrilla". Todo ello, a pesar "del hecho de que los daños fueron causados por unas circunstancias externas inusuales".
Los comisarios se justifican su decisión asegurando que "el artículo 2.1 del reglamento deportivo de la F1 obliga a todos los oficiales, incluidos los comisarios, a aplicar la regulación tal y como están escritas". E insisten en que "si tuvieran la autoridad de garantizar una derogación por algo que consideran que en este caso es mitigante, inusual y desafortunado, lo habrían hecho".
Como no podía ser de otra manera, Ferrari instaló una batería nueva para los libres 2 y, por tanto, Carlos Sainz verá cómo a su posición en la clasificación del sábado español (9.00h CET) se le sumarán 10 posiciones para la parrilla del domingo.
In the parlance of auto racing, holy crap. Here’s why they canceled the F1 Las Vegas Grand Prix practice tonight. #WTF1 #LasVegasGP pic.twitter.com/DL5lheeGH5
— Vital Vegas (@VitalVegas) November 17, 2023
"Estoy bien. He tenido un golpe duro en mi espalda y en mi cuello en el incidente. Desgraciadamente, muchas partes del coche se vieron dañadas, incluso mi asiento, que obligaron a los mecánicos a trabajar en reconstruir el coche para la FP2. Estoy muy agradecido al trabajo heroico que hicieron para que pudiera salir a pista. El coche es relativamente competitivo, aunque pienso que el trazado se ajusta mejor a nosotros que los últimos tres. Terminé satisfecho y motivado", apuntó el español tras bajarse del coche.
"Desgraciadamente, cuando acabó la sesión, el equipo me comunicó que he recibido una sanción por algo de lo que ni yo, ni ellos tenemos culpa. Esto ha cambiado por completo mi mentalidad y mi opinión del fin de semana. Estoy muy decepcionado e incrédulo. Es un claro ejemplo de cómo este deporte puede mejorar en muchos aspectos".
La indignación de Vasseur y la frialdad de Toto Wolff
Fréderic Vasseur, jefe del equipo, se mostró indignado por lo sucedido -antes de conocer la decisión- y aseguró en caliente en la rueda de prensa: "La situación es que dañamos por completo el monocasco, el motor y la batería. Y creo que esto es inaceptable. Esta FP1 nos costará una fortuna. Hemos jodido la sesión de Carlos. No creo que participemos siquiera en la FP2, porque hemos cambiado el chasis de nuestro coche. El show es el show y todo estaba yendo bien, pero creo que esto es inaceptable para la F1".

La tensión se palpaba en el ambiente, y Toto Wolff, jefe de Mercedes F1, llegó a avisar a Vasseur que tuviera cuidado para no decir algo de lo que se arrepintiese. "Pero Toto, estarías decepcionado en mi situación", señaló el francés antes de responderle con un "al menos, son buenas noticias" al conductor cuando le sugirió que sería la última pregunta que le haría.
"El espectáculo es brutal y estoy muy contento de que Liberty hiciera la carrera, pero tenemos que separar el espectáculo de la parte deportiva. Puedes dar un buen espectáculo y también tener una buena parte deportiva", añadió Vasseur.
James Vowles, jefe de equipo de Williams F1, señaló que la posible causa de la situación es que los coches actuales generan "una cantidad enorme de succión" en sus fondos planos y es posible que el mobiliario urbano "sufriera una fuerza para la que simplemente no estaba preparado". "Algo parecido ocurrió en Mónaco en el pasado, y en Azerbaiyán, si mal no recuerdo, y son circuitos a los que ya hemos ido muchos, muchos años", añadió.
Por su parte, Wolff estalló ante la pregunta de si consideraban que esto era una mancha negra para la F1, pirámide del motorsport y referencia tecnológica.
"Es ridículo, completamente ridículo. Liberty ha hecho un trabajo increíble y solo porque en una FP1 salte una alcantarilla no deberíamos estar quejándonos. El coche está roto, es un pena para Carlos, podría haber sido peligroso. Así que la FIA, el circuito y todo el mundo tiene que analizar todo para que no vuelva a ocurrir. Pero estamos hablando de un golpe en el ojo para el deporte en una tarde de jueves... nadie lo está viendo en Europa de todas maneras", respondió el austriaco.