¿Aguanta el nuevo casco de Fernando Alonso la comparación con otros icónicos de su carrera?
Los colores del nuevo casco de Fernando Alonso suponen un cambio notable respecto a sus anteriores diseños. Los analizamos.

La nueva aventura de Fernando Alonso en la Fórmula 1 lleva consigo múltiples cambios, de equipo, de colores, de objetivos, de ingenieros, de compañero... y también de casco. El piloto asturiano afrontará su 20ª temporada -en la que se convertirá en el piloto que más campañas ha disputado en la categoría- con la ilusión de hacer grande a Aston Martin y llegar a luchar por victorias. Y para su nuevo reto también ha decidido cambiar completamente el diseño de uno de los elementos más representativos de su vestimenta.
Atrás han quedado los tonos rosas que cambiaron por completo el diseño en su segunda y última temporada con Alpine siguiendo los colores de uno de los patrocinadores de la escudería francesa. Atrás quedan también aquella unidad tan distinta a lo que hasta ese momento había sido su seña de identidad con la que corriócon McLaren en 2018, antes de dedicarse en 2019 y 2020 a proyectos fuera de la F1.
Pero, ¿en qué ha cambiado el diseño de esta temporada? ¿Está a la altura de dos de sus cascos más emblemáticos? ¿Cuánto ha cambiado la seguridad desde entonces? Lo analizamos.

EL DEL DEBUT CON MINARDI
Un casco para la eternidad
El primer casco con el que Fernando Alonso completó su estreno en la F1 con la escudería italiana Minardi, en 2001, era de la marca italiana Bieffe. En aquella época pre-HANS (dispositivo de sujeción del cuello) la visera era más ancha que la actual y, por supuesto, no existían los anclajes para el sistema de seguridad, vital desde hace años. Fue esa temporada cuando la FIA obligó a que el peso máximo del casco fuera de 1,25 kg y 100% de carbono.
En cuanto al diseño, la bandera de España, rojigualda, ocupaba en horizontal toda la zona central del casco, mientras que la parte superior e inferior del mismo lucía en un azul marino con cuadrados con unas estrellas en la zona más trasera y las características flechas en la parte superior apuntando hacia delante.
Quizás no era el diseño más atractivo y más a ojos actuales, pero fue con el que Fernando Alonso empezó a marcar su camino en la F1 y siempre estará en el imaginario colectivo de la afición, por su estilo clásico y por el significado que tuvo, tiene y tendrá. Es una buena referencia para ver la evolución que ha tenido la F1 en todos sus aspectos desde principios del segundo milenio.

EL DEL SEGUNDO MUNDIAL
El casco que le puso en el firmamento
Alonso cambió a la marca japonesa Arai cuando dio el paso a Renault en 2003 y fue justo esa temporada en la que la FIA implementó el HANS para limitar el movimiento de hombros y cuello y evitar así lesiones cervicales en los accidentes a gran velocidad. Así, el casco de aquella temporada ya incluía los anclajes para el sistema de seguridad (en plateado).
El diseño de este casco marcó un antes y un después en la carrera deportiva del piloto asturiano, no solo porque con él lograse su segundo Mundial en F1 que le elevó al Olimpo de la categoría como el más joven en haberlo logrado hasta la fecha, sino también porque marcó un cambio de estilismo que se mantendría -con excepciones- durante los siguientes años. La bandera española mantuvo una presencia importante, pero ahora inclinada desde atrás hacia delante. Además la combinación del azul oscuro y el azul de la bandera de Asturias en el resto del espacio redondeaban una decoración sublime.
La presencia de la Cruz de la Victoria en amarillo, símbolo de Asturias, en la zona trasera llegó para no marcharse. Este casco es de los más especiales de la carrera deportiva del piloto español y su diseño permanecerá imborrable porque marcó un cambio de tendencia y porque también fue con el que millones de aficionados se engancharon para siempre a la F1. Será complicado de superar.

Nuevos colores para nuevos retos
El nuevo casco de Fernando Alonso -construido por la estadounidense Bell, con quienes trabaja desde 2017- para su estreno con Aston Martin en 2023 ofrece líneas notablemente diferentes a los últimos diseños que ha utilizado el asturiano, así como los colores. La nueva unidad hace un guiño al pasado con la bandera española que nace cerca de los extremos de la visera y se extiende hacia la parte trasera en diagonal. No obstante, el amarillo se transforma en fosforito y adquiere otra tonalidad más verdosa que en el pasado. Además, las alas de Aston Martin nacen en los bordes de la visera y se extienden hacia atrás en cada lateral.
El azul oscuro ocupa la parte superior de la unidad descendiendo hacia la frente y el azul Asturias se entremezcla con él en la parte posterior y cobra protagonismo en los laterales.
De primeras, este diseño impresiona por su renovada gama de colores, por los detalles y guiños hacia el nuevo equipo del asturiano -el sexto en la F1 para él- son realmente interesantes. Quizás cueste que cale en lo más hondo de los aficionados, pero sin duda que está muy por delante del diseño de 2022 y que aporta un soplo de aire fresco que se agradece y que le hará muy reconocible a lo largo y ancho de la parrilla.
Las medidas de seguridad que se han ido implantando en la Fórmula 1 con el paso de los años han llevado a que desde 2019 se cuente con un nuevo estándar para los cascos que obliga a tener un visor mucho más estrecho y mucho más resistente a los impactos. Actualmente, el casco resiste 790ºC de temperatura bajo las llamas (debe de apagarse por sí mismo cuando se retira la llama) e impactos de un proyectil de 225g a 250 km/h. Su peso se sitúa en 1,4 kg.