Compañeros y enemigos en la Fórmula 1: las rivalidades más sonadas en el mismo equipo
En las últimas décadas varios pilotos se han enzarzado en batallas con sus propios compañeros de escudería.

En muchas ocasiones se ha dicho que el primer rival de cualquier piloto de Fórmula 1 es el que tiene a su lado en el box. Ser compañeros de equipo no siempre conlleva tener una relación idílica, sobre todo cuando están en juego podios, triunfos o incluso campeonatos. Superar al piloto que tienes junto a ti en el garaje, además de ofrecerte un chute de energía, puede significar que la escudería te ofrezca antes las mejoras en el coche que te distanciarán todavía más, marcando exactamente quién es el número 1 dentro de la estructura.
En apenas dos carreras de la presente temporada ya hemos visto como ha habido fricciones en Red Bull entre Max Verstappen y Checo Pérez. En Baréin, fueron mínimas aunque visibles, pero este pasado domingo en Arabia Saudí reabrieron una batalla interna que viene de lejos. El neerlandés desobedeció las supuestas órdenes de equipo para conseguir la vuelta rápida, algo que no sentó nada bien al mexicano, que se quejó ante los medios de comunicación tras el Gran Premio. Pero esta pelea entre compañeros no es nueva y a lo largo de las últimas décadas existen numerosos ejemplos en la Fórmula 1.
Alonso-Hamilton
Posiblemente la rivalidad más conocida en nuestro país y una de las más sonadas del Gran Circo. En el año 2007, después de varias temporadas a la sombra de Renault y Ferrari, McLaren-Mercedes decidió renovar su pareja de pilotos al completo y apostar por un bicampeón del mundo (Fernando Alonso) y un debutante y ojito derecho de los jefes (Lewis Hamilton). Aunque la trayectoria de uno y otro debía marcar claramente el papel de líder, la escudería decidió darles total libertad, y no salió bien. Peleas en la pista, declaraciones incendiarias, una denuncia del inglés hacia el asturiano con posterior sanción en parrilla... El desenlace fue que ambos terminaron por detrás de Kimi Raikkonen en la clasificación cuando tenían el título a tiro. Aquella unión duró solo un año.
Senna-Prost
Dos leyendas de la Fórmula 1 que vivieron una de las batallas internas más encarnizadas. Compañeros en McLaren a finales de los 80, dominaron la competición con la única incomodidad de Piquet, que les arrebató un título. Senna se llevó el Mundial en 1988 en un año en el que vivieron varios roces, pero todo explotó en 1989, cuando protagonizaron incidentes serios en San Marino y Japón que dividieron por completo al equipo, con unos mecánicos apoyando al brasileño y otros al galo. Al término de aquella temporada Prost se marchó a Ferrari sin tener relación alguna con Senna, aunque poco después solucionaron sus desavenencias e incluso el francés portó el féretro cuando el piloto sudamericano falleció en 1994.

Villeneuve-Pironi
Ferrari tenía en 1982 una pareja para luchar por el Mundial, pero todo se torció en San Marino. Villeneuve lideraba la carrera cuando su compañero ignoró las órdenes históricas de equipo de no adelantarse en el tramo final y le sobrepasó, consiguiendo el triunfo final. Aquello enfureció al canadiense, que prometió "no volver a hablar nunca más" a Pironi. Desgraciadamente lo cumplió porque en la siguiente carrera un fatal accidente acabó con su vida en el Gran Premio de Bélgica.
Jones-Reutemann
Williams venía de ganar el título con Alan Jones en 1980 y el inicio de esa campaña no pudo ser mejor para la escudería con la victoria del australiano en la primera carrera y el segundo puesto de su compañero Carlos Reutemann. En la siguiente cita, en Brasil, el argentino iba por delante en la prueba y desde el muro le pidieron que se dejase adelantar, a lo que él se negó, lo que enfadó a su compañero y al equipo, que apoyó mayoritariamente al aussie. Reutemann perdió el Mundial en la última carrera y aquella tensa relación precipitó la retirada de Jones ese mismo año y la del propio piloto argentino en la segunda carrera de 1982.
Vettel-Webber
Cinco años pasaron juntos los dos pilotos en Red Bull, con una rivalidad creciente que comenzó a destaparse en 2010. Aquel año, durante el Gran Premio de Turquía, los dos coches quedaron se tocaron entre sí en un momento en el que tenían el doblete asegurado. Vettel quedó fuera de carrera y tras bajarse del coche hizo señas a su compañero tratando de decirle que estaba loco. Webber solo pudo ser tercero. Esa temporada el equipo utilizó al australiano en la última carrera cuando iba segundo del Mundial para engañar a Ferrari y conseguir que Vettel se llevase el título.
Tres años después, la guerra entre ellos se volvió insoportable cuando el teutón adelantó a su compañero desobedeciendo a su propio muro. "Multi 21", le espetó un enfadado Webber antes de subir al podio, en referencia a que debía mantener la posición como él mismo había hecho años antes. Todavía hoy en día ambos pilotos se siguen mandando dardos.
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— Rurik Flores (@FloresRurik) October 7, 2021
De quien fue la culpa?, aún hay personas que piensan que es culpa de Vettel ese accidente… @ChecoSeguidores @ATellodeMeneses @RBChequista @ChecoPerezNews @TeamCheco @F1Tornello @Formula_Stats @Formula1arg1
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Hamilton-Rosberg
¿Pueden dos amigos acabar con su buena relación al compartir equipo? Rosberg y Hamilton son el ejemplo de que sí. Ambos pilotos mantuvieron una relación muy estrecha desde niños y cuando Mercedes decidió unir sus caminos en 2013 señalaron que era "un sueño" pilotar el mismo coche. Pero ese sueño se convirtió en pesadilla.
Las tensiones entre ambos durante las cuatro temporadas que estuvieron juntos fueron en aumento, dentro y fuera de la pista, hasta el punto que el alemán reconoció que tuvieron que firmar un código interno con las normas de lo que podían hacer y no en pista si no querían ser multados por la escudería. La rivalidad solo se calmó cuando Rosberg ganó el Mundial en 2016 y decidió retirarse.