FÓRMULA 1

El pionero chino de la F1 que soñó con ser Fernando Alonso: "Schumacher era imbatible y Fernando me inspiró"

Guanyu Zhou pasó de ondear una bandera del piloto asturiano en la llegada de la Fórmula 1 a China a compartir equipo con su ídolo.

Fernando Alonso y Guanyu Zhou, durante una rueda de prensa de la F1 2023. /EFE
Fernando Alonso y Guanyu Zhou, durante una rueda de prensa de la F1 2023. EFE
Sergio Lillo

Sergio Lillo

Los sueños infantiles en muy pocas ocasiones llegan a materializarse. Son una meta que en ocasiones cambia de lugar, se acerca, se aleja, pero que alimenta nuestra juventud. Si estos tienen que ver con la Fórmula 1, las probabilidades son aún menores. Pero, entre los miles de chavales que se suben a un kart por primera vez y de los 1.400 millones de habitantes que tiene China, que uno de ellos acabase en el Gran Circo era como encontrar una aguja en un pajar. No obstante, la llegada del campeonato al país asiático en 2004 y la aparición de Fernando Alonso como nuevo referente tras el reinado total de Michael Schumacher y Ferrari fue la chispa que encendió la mecha de Guanyu Zhou (Shanghai, 1999).

Ni siquiera podía imaginar aquel día en el que sus padres le fotografiaron agitando una bandera con el Renault del piloto asturiano durante el segundo GP de China (2005) de la historia, que no solo llegaría a conocerle, sino que compartiría estructura con él, que recibiría su asesoramiento y que competiría rueda a rueda en los mejores circuitos del planeta con su ídolo.

Sus ojos adquieren un brillo distinto cuando en el motorhome de Alfa Romeo en el legendario circuito de Spa-Francorchamps atiende a Relevo en mitad de un fin de semana de carreras de máxima intensidad y se le pregunta por aquellos años en los que descubrió el deporte de motor y cambió su vida para siempre.

"Mi primer recuerdo es 2004, el primer GP de China de la historia y la primera vez que la F1 se introdujo en el país. El motorsport era muy raro entonces y mira, aquí estamos ahora. Estamos creciendo enormemente y es genial verlo, pero mi memoria siempre estará con ese primer día en el que me senté en la tribuna principal del circuito de Shanghai", asegura.

Guanyu Zhou, durante el GP de China de 2005 con una bandera de Fernando Alonso de sus tiempos en Renault.  G. Zhou
Guanyu Zhou, durante el GP de China de 2005 con una bandera de Fernando Alonso de sus tiempos en Renault. G. Zhou

"Para mí fue descubrir un mundo que parecía súper guay, el sonido de los coches, la velocidad... quería ser como ellos algún día, pero para ello tenía que empezar en karting y avanzar desde ahí. Un año después de aquel gran premio, cuando por fin pude llegar a los pedales, me dije que quería intentarlo. Pero recuerdo que aquella primera vez estaba muy, muy asustado antes de subirme al kart; aún recuerdo esa sensación. Fue algo completamente indescriptible, pero supe que quería hacer eso, esa era la clave. Desde ese momento no hubo otra cosa para mí cuando tenía tiempo libre, los fines de semana... iba al karting indoor, practicaba y desde entonces he disfrutado como nadie".

Pero, además del nuevo evento en su país, lo que terminó de atrapar a Zhou para siempre en el mundo de la competición fue la presencia de Fernando Alonso en la parrilla, una cara nueva para los jóvenes aficionados tras el reinado total de Michael Schumacher y Ferrari de 2000 a 2004. Un aliciente para que el motorsport se convirtiera en una pasión para aquel niño chino.

"En aquellos tiempos, Michael y Fernando eran los dos grandes héroes del momento. Enseguida me convertí en fan de Alonso porque creo que Michael era un piloto tan increíble que nadie en el mundo podía pensar entonces que otro piloto pudiera competir contra él. Estaba en su mejor versión, con su mejor nivel de pilotaje, y de repente un chaval como Fernando pudo enfrentarse a él y ganar dos Mundiales. Fue realmente impresionante. Quise apoyarle, alucinaba con la manera en la que pilotaba, cómo adelantaba y me inspiró. Así me convertí en un gran fan del motorsport", reconoce.

Zhou reconoce que empezó a coleccionar camisetas de Alonso, pero que los minicascos no llegaron hasta un poco más adelante, cuando empezó a correr en karting. "Tenía unos cuantos minicascos de Fernando, como aquel de 2010 con Ferrari y cosas así, además de varias camisetas y todo aumentó cuando empecé a competir en lugar de solo ver las carreras", recuerda.

Guanyu Zhou y Fernando Alonso intercambian sus cascos en 2021.  G. Z.
Guanyu Zhou y Fernando Alonso intercambian sus cascos en 2021. G. Z.

Pero el primer gran cambio en su vida llegó cuando en 2011 dejó atrás la vida en su país para trasladarse a Sheffield (Yorkshire, Inglaterra) junto a su familia. En los primeros 12 meses Zhou tuvo que sufrir en el colegio y en el karting, ante la falta de dominio del inglés y la inexistencia de otros compañeros que hablasen su lengua materna. Fue una primera prueba de fuego.

"Mi familia me dio la opción de seguir divirtiéndome en el karting y luego quizás dar el salto a coches en China o incluso dedicarme a otras cosas, o irme a Reino Unido, enfrentarme a una nueva cultura, una nueva manera de vivir, para perseguir mi sueño. Opté por lo segundo y es algo de lo que nunca me arrepentiré. Quería intentarlo. El primer año fue muy complicado. No hablaba nada de inglés, y tenía que intentar comunicarme con el equipo, entender qué decían en el colegio... era muy, muy difícil y duro entablar conversación con gente de mi edad. No solía haber mucha gente china de 12 años en el extranjero, porque solemos salir del país para la universidad. Fueron 12 meses muy duros, pero quise ir a por ello y lo logré".

Guanyu Zhou, durante el GP de Bélgica de F1 2023.  Alfa Romeo
Guanyu Zhou, durante el GP de Bélgica de F1 2023. Alfa Romeo

Pero Zhou también reconoce que estaba persiguiendo un imposible, un pequeño cordón al que agarrarse, pero que podía desaparecer delante de sus ojos en cualquier momento. Aun así, encadenó algunos buenos resultados en karting en Reino Unido y Europa y con 16 años disputó su primera temporada en monoplazas en la F4 alemana, antes de atraer el interés de la Ferrari Driver Academy en 2014.

"Para mí era un sueño casi imposible, pero aun así quise creer que había una oportunidad, tal vez del 1 o 2%, pero en ese momento tienes la ilusión, pese a que se algo muy lejano. Cada año que pasaba y cuando empecé a ganar carreras en Reino Unido y en Europa, lo empecé a ver más realista. Nunca esperé representar a una marca tan legendaria como Ferrari, pero me lo tomé como un proceso de aprendizaje, ya que empecé con ellos en mis últimos años de karting. No pensaba que el sueño fuera posible, pero me centré en aprovechar cada oportunidad y fue una gran experiencia y aprendizaje con ellos", apunta.

Y tras acabar en el top 10 sus dos últimos años de Fórmula 3 (2017 y 2018) y los dos primeros en Fórmula 2 (2019 y 2020), estos últimos ya bajo el paraguas del programa de jóvenes pilotos de Renault / Alpine, obtuvo su primera oportunidad en un fin de semana de gran premio en el GP de Austria 2021... en el coche del ídolo de su infancia.

"Recuerdo estar súper nervioso, pero al mismo tiempo orgulloso de que Fernando me diera la oportunidad de pilotar su coche en los libres 1. Fue un día que realmente no sentí que fuera real, que estuviera pasando. Estaba compartiendo pista con Vettel, Hamilton, Max Verstappen... toda esa gente a la que había visto por televisión. Fue una sensación totalmente increíble", rememora.

"Alonso me ayudó muchísimo en aquellos meses, incluso dio la vuelta a la pista conmigo. Eso me demostró cuánto estaba intentando ayudarme y sentí el cariño y el apoyo que me daba. Lo más importante es que me dio mucha tranquilidad y me dijo que lo disfrutara. Sabía lo que implica para un joven piloto subirse a un F1 actual por primera vez. Eso me tranquilizó".

"Fernando ayuda muchísimo al equipo a avanzar, a evolucionar. Es muy claro, tiene una visión privilegiada, sabe los pasos que quiere dar a la hora de cambiar el coche, de saber qué debilidades y qué fortalezas tiene. Creo que eso es lo que más me impresiona de él, que después de muchos años aún sigue muy motivado, incluso cuando no estuvo en F1. No es fácil hacer eso. Creo que tiene más pasión por las carreras que el resto".

Guanyu Zhou y Fernando Alonso, durante el fin de semana de debut del primero en Austria 2021.  Alpine
Guanyu Zhou y Fernando Alonso, durante el fin de semana de debut del primero en Austria 2021. Alpine

Su segundo puesto en la F2 aquel año y el apoyo económico de empresas chinas terminaron de redondear la consecución del sueño de aquel niño con gafas que abría mucho los ojos al ver pasar a su ídolo en un coche azul y amarillo. Zhou se convirtió en 2022 en el primer piloto chino en competir en F1 (Ma Qin Hua solo disputó unos libres con HRT en 2012). Todo un país de más de 1.400 millones de habitantes con los ojos puestos en él. Logró acabar en los puntos en tres carreras, pero terminó el año a un mundo de su compañero, Valtteri Bottas. En cambio, este 2023 el cara a cara está más igualado (5-4 en puntos) y Zhou logró igualar en Hungría el mejor puesto de salida desde que el equipo Sauber corre bajo el nombre de Alfa Romeo.

"Ser el primer piloto chino en la parilla me pone presión, sin duda, pero era más grande antes de saltar a la F1, porque había muchos rumores, conversaciones, de qué podría hacer y qué no, que quizás no me merecía estar aquí... pero rápidamente les demostré de qué pasta estoy hecho y para que he venido aquí. Ahora siento que tengo respecto, no solo en China, también a nivel internacional, que es lo más importante. Pero cuando eres pionero en un país de miles de millones de personas, no es sencillo, pero sobreviví y ahora estoy más relajado", afirma.

Alonso, de ídolo a rival

El regreso al podio de forma habitual de Fernando Alonso esta temporada con Aston Martin, con quienes ha logrado seis top 3 en lo que va de año, no ha alegrado tanto a Zhou como cabría esperar. El chino le ve ahora como un rival también, y es que en 2022 Alfa Romeo y el actual equipo del asturiano acabaron empatados a puntos por la sexta posición del Mundial. En cambio, la escudería con sede en Hinwil pelea ahora por salir del penúltimo lugar del campeonato.

"Es genial [que haya vuelto a pelear por podios] para mí el verlo, pero, al mismo tiempo, somos rivales, intento competir contra él, batirle. El año pasado fue bastante bonito porque tuvimos un montón de batallas juntos, pero este año han dado un salto importante y ya no podemos luchar con ellos. Pero disfruto de cada momento cerca de él en pista; es muy bonito competir contra el ídolo de tu infancia", reconoce.

"Mi temporada ha tenido altibajos, después de que el año pasado tuviera muchos problemas a nivel técnico. Pero está faltando algo de rendimiento general con el coche, por lo que no podemos pelear muy arriba en parrilla. Estamos trabajando para mejorar en la segunda mitad de año, como vimos en Hungría, que clasificamos quintos y que fue algo increíble para mí para recuperar ese nivel de confianza. Trabajo muy bien con Valtteri, como si fuéramos uno; me ayudó muchísimo en mi primer año, y ahora estamos muy igualados en cuanto a ritmo de carrera".

Guanyu Zhou, durante la entrevista con Relevo.  Alfa Romeo
Guanyu Zhou, durante la entrevista con Relevo. Alfa Romeo

Fan del Real Madrid y de la moda

Otro detalle en común que comparte con Fernando Alonso es su pasión por el Real Madrid, al que siempre ha apoyado desde hace años. Y es que a Zhou le apasiona a partes iguales el fútbol, el bádminton y el baloncesto. Pero a lo que más tiempo dedica fuera de los circuitos es a pasar tiempo con sus amigos, regresar a China, ver desfiles de moda y salir de compras.

"Cuando no estoy corriendo me encanta pasar tiempo con mis amigos, en especial de vuelta a casa, en China, donde me siento más relajado y me divierto más. Suelo salir a ver cosas de moda, desfiles, probarme ropa y a veces también juego a videojuegos online con amigos", dice.

¿Y en 2024?

El futuro de Guanyu Zhou aún no está definido. Su contrato con Alfa Romeo Sauber acaba a finales de temporada, pero el piloto chino se muestra confiado con el trabajo que su mánager lleva haciendo desde hace meses. Y no duda que seguirá en la parrilla en 2024.

"Estamos trabajando en ello, estamos en negociaciones. Pero no es algo en lo que piense demasiado, está en manos de mi manager. Creo que hay un montón de oportunidades, pero yo estaría muy contento de seguir donde estoy y solo es cuestión de afinar los últimos detalles y que todos estemos contentos. Nada está decidido, pero no estoy muy preocupado", reconoció.

Zhou ahora busca asentarse en una categoría en la que nadie espera a nadie, donde los resultados tienen que llegar cuanto antes y en la que se espera volver a China en abril de 2024 por primera vez desde 2019. Ese, el correr ante su gente, es otro sueño por cumplir para aquel fan de Fernando Alonso que nunca imaginó llegar a pilotar el coche de su ídolo, ni compartir tiempo ni pista con él, ni tantas otras cosas que, a sus 24 años, ya ha logrado. Pese a que apenas había un 2% de probabilidades de que lo hiciera.

"Correr en casa, ese sería el segundo gran sueño por cumplir, sin duda. Luego, pelear por podios, victorias... pero vamos a por el más sencillo y paso a paso. Vi la F1 desde pequeño, soñé con estar en la parrilla y correr en mi país algún día sería sensacional", concluye.