Fernando Alonso se pone 'vintage': "Puede que fuera más rápido antes..."
El asturiano recuerda con nostalgia sus inicios en Fórmula 1 en el año 2001 en 'The Times'.

Entre tanto viaje intercontinental y baches deportivos con Aston Martin, a Fernando Alonso, cuando tiene un segundo para respirar, le da por ponerse nostálgico. No reflexiona de forma tediosa sobre aquella época gloriosa que toda España se sabe de memoria. Con 42 años, ya se ha ganado el estatus de hablar desde la distancia de sus primeros pasos en la élite y de lo mucho que ha cambiado la Fórmula 1 y el mundo en dos décadas.
Alonso, que debutó en el año 2001 y acumula casi 400 carreras, se ha puesto en modo vintage como nunca en The Times. "Me acuerdo cuando llegué a la Fórmula 1 hace veinte años, el ingeniero no podía explicarme nada nuevo del coche", presume de sus inicios y de la sabiduría de los pilotos por aquel entonces. Las cosas han cambiado mucho. "No teníamos simuladores por aquel entonces, tenía que aprenderme cada pista a la que iba el día de antes, paseando".
A los pilotos hoy en día les dan todo mascadito si se compara con aquella época donde ni había redes sociales. "Ahora, están muy bien preparados, dan 200-300 vueltas al circuito en el que pilotarán y se saben de memoria cada bache, cada curva, cada piano. Los equipos ahora son mucho más sofisticados y pueden decirle al piloto cómo frenar en cada curva, cómo calentar neumáticos, cómo preparar la qualy, la carrera".
«Es más fácil para los pilotos de ahora»
El asturiano se alegra de los avances y, por lo que se percibe en sus palabras, no le dan ninguna envidia: "Es, de alguna forma, más fácil para los pilotos de la generación actual pilotar un Fórmula 1 mientras antes era todo más heroico. Es una sensación extraña, no triste, pero me acuerdo cuando debuté, tenía respeto a lo que me iba a encontrar porque me estaba convirtiendo en uno de esos héroes que pilotaban coches súper rápidos".
Cada vez hay más prematuros que se suben a un Fórmula 1, como Max Verstappen o Kimi Antonelli con 17 años. "Ahora, cuando un piloto joven debuta con 16 o 17 años, me da la sensación de que es más fácil. Hemos perdido un poco ese componente heroico de antes", apunta el bicampeón del mundo.
"Cuando debuté, tenía respeto a lo que me iba a encontrar porque me estaba convirtiendo en uno de esos héroes que pilotaban coches súper rápidos"
En 20 años la vida le ha dado muchas vueltas pero él sigue siendo él mismo obsesionado con las carreras, incapaz de desconectar. "No he cambiado mucho porque sigo pilotando coches cada fin de semana", confiesa con una media sonrisa. "Mi tiempo libre se basa en pilotar, mi hobby es pilotar porque es algo que disfruto".
Aunque hay detallitos que, la Fórmula 1 moderna le ha instado a cambiar. "Mi inglés y la forma en que te comunicas con el equipo está mucho más desarrollada ahora. Me he puesto más al día que cuando fui campeón en 2005 y 2006. Puede que fuera más rápido antes pero no podía ayudar al equipo con todos los espónsors y todas las cosas externas que tienes".
La timidez de un veinteañero
Llegó a la F1 con Minardi y, 23 años más tarde, sigue al máximo nivel con Aston Martin. "Cuando llegas a la Fórmula 1, sientes la competitividad en el equipo, en el deporte, es brutal, eres un poco tímido porque tienes veintipico y tus compañeros suelen ser mayores y tienen más experiencia que tú", recuerda.
De ser el novato a ser el veterano. "Ahora siento lo contrario, soy el mayor, el que más experiencia tiene y siento esa responsabilidad sobre mí, la de liderar al equipo y no ayudar solo a los ingenieros, también a Lance (Stroll). Seré parte del equipo durante muchos años, también cuando deje de pilotar, y Lance liderará a este equipo en el futuro. Siempre le apoyaré", reflexiona sobre su compañero de equipo.
"Cuando firmé por McLaren en 2007, estaba al 200% seguro de que iba a ser mi último contrato. Luego pensé que 2018 sería mi última temporada..."
A Alonso le han pasado muchas cosas por la cabeza entre la firma de sus contratos y el parón que decidió tomarse hace seis años: "Me acuerdo en 2007, cuando firmé por McLaren por tres años tras ser campeón con Renault, estaba al 200% seguro de que iba a ser mi último contrato. Luego, pensé que 2018 sería mi última temporada y que diría adiós a la Fórmula 1, pensando que ya era suficiente para mi carrera. Me di cuenta, cuando decidí parar, que no podía estar así".
Tanto viaje le apaga la batería al asturiano. Consciente de que el número de carreras no va a bajar, cambiará cosas: "Habrá que hacer ajustes, con mi familia viniendo a más carreras y este tipo de cosas, intentaremos tener menos desventajas de estas".