FÓRMULA 1

Los años de Giancarlo Fisichella en Renault: "Trabajar con Fernando Alonso no era fácil, era como un político"

El italiano recuerda en Relevo su exitoso bienio con el asturiano vestidos de azul.

Giancarlo Fisichella y Fernando Alonso, durante sus años en Renault./GETTY
Giancarlo Fisichella y Fernando Alonso, durante sus años en Renault. GETTY
Julio Ocampo

Julio Ocampo

Calientan los motores para el Gran Premio de España. Montmeló ya prepara su mejor indumentaria, cuando Relevo aprovecha para charlar con Giancarlo Fisichella (1973) en el Autódromo de Vallelunga, a unos 50 kilómetros de Roma. 'Fisico' es uno de los cinco mejores pilotos italianos de todos los tiempos.

En su haber lucen trece años en la categoría reina, repartidos entre Minardi, Jordan, Benetton, Sauber, Renault, Force India y Ferrari. Sus vitrinas cuentan con dos mundiales de constructores, tres victorias en grandes premios mundiales y varios podios.

El doblete en Le Mans (2012 y 2014) es la trufa blanca de la cena. El ex F1, actual embajador del cavallino rampante que corre el campeonato italiano Gran Turismo, habla sobre todo de su relación con Fernando Alonso. La fecha lo requiere, porque se cumplen veinte años de ese binomio dorado con la escudería francesa, la obra de arte prodigiosa de Flavio Briatore.

Queremos preguntarle, antes de nada, por la Pro Racing Academy, su agencia de gestión de pilotos. Siempre en búsqueda de nuevos talentos para ponerlos en las mejores condiciones. Explíqueme en qué consiste, porque hay un fuera de serie español.

Marco Cioci y yo, amigos desde que comenzamos con los karts cuando teníamos diez años, hemos fundado esto. Tuvimos carreras similares, porque luego yo pasé a la F1 y él driver en GT con Ferrari. Tratamos de transmitir nuestra experiencia a los más jóvenes. La ProRacing es una academia, pero también trabaja en temas de management. Les ayudamos a crecer, después a que encuentren los mejores equipos.

Porque sí, tenemos buenas relaciones con los mejores team, y contamos con posibilidad de colocarles. Antes de esto, sin embargo, organizamos jornadas en la pista para instruirles bien. Es como la escuela: la clase de inglés, del aerodinámico, del ingeniero de neumáticos, después pruebas libres, simulaciones de carrera… En definitiva, los preparamos para el pasaje que va de los karts a la Fórmula.

De hecho, cuando llegan y prueban con un equipo ya se sienten más que preparados, y no sólo en la conducción sino el lenguaje técnico a utilizar. También les protegemos, les asesoramos. Hemos criado muchos pilotos; tenemos quince aproximadamente. Algunos están en Fórmula 4, en Fórmula Regional…

Hasta llegar a Fórmula 1 Academy con Aurelia Nobels (también está en el driver academy Ferrari). Como decías, emerge Bruno Del Pino (F3 Eurocup Rookie champion), que es muy bueno. Está luchando por el campeonato.

¿Qué ve de especial en él?

La pasión, el deseo de ganar y mejorar. El esfuerzo, el anticonformismo, las ganas de crecer, de corregir cosas junto al ingeniero en temas de telemetría, la ilusión de entrenarse físicamente… Sabe que su trabajo es duro, y que para llegar a F1 hay que estar listo cuando tienes 16 o 17 años. Sabe que la dedicación y la necesidad de ciertos sacrificios es lo que le llevará arriba, y no un gran sponsor.

En 2005 dio inicio el bienio con Fernando Alonso en Renault. ¿Qué recuerda de aquel periodo?

Fueron dos años importantísimos para mí. Por vez primera en mi carrera tenía un coche para hacer grandes cosas. Comprendimos enseguida en los test invernales que podíamos ganar. De hecho, en la primera cita (Australia) hice pole position y victoria al final en carrera. Después tuve problemas mecánicos y eléctricos que me hicieron perder puntos para poder estar en las primeras posiciones.

Paralelamente, Fernando Alonso ganaba mucho… Era lógico que la escuadra se concentrara en él. Me puse a disposición tanto para Renault como para él. Hice todo lo que pude, y fue fantástico porque Alonso ganó dos mundiales y la escudería logró otros dos de constructores.

¿Cómo era la relación con el asturiano? Él dominó el arcano de Renault.

Maravillosa. Me encontré magníficamente bien. Fuimos dos compañeros leales, con buena compenetración, incluso hoy somos muy amigos.

¿Es fácil trabajar con él?

No es fácil, porque es muy bueno tanto en la pista, como en el coche, durante la carrera… En todos sitios es un fenómeno. Es un fuera de serie. Además, es hábil gestionando la escuadra. Era como un político, muy tenido en cuenta, muy escuchado. Esto ha marcado todo. Luego, sí, podía haber ganado más en otros años con Ferrari, pero desgraciadamente no lo consiguió. Es uno de los mejores pilotos de la F1, sin duda. Y ahí sigue, con sus 43 años.

¿Se refiere a toda la historia? Usted ha competido con otros tótems como Hakkinen, Schumi, Hamilton…

Sí, claro. Dos Mundiales es no poca cosa. Si a eso le añades tantos y tantos años siempre ahí en los primeros puestos… Es un fenómeno. Quizás está entre los cuatro o cinco mejores pilotos de la historia. Al menos de los que yo vi.

No me ha quedado claro una cosa: ¿si usted no hubiera tenido tantos

problemas en el coche habría sido el número uno de Renault y no él?

Al inicio, lógicamente no estaba claro por quién tenía que apostar Renault. Esto nunca es tan obvio como parece. Uno siempre comienza, y luego esas cosas se van viendo durante el transcurso de la temporada. Ahí es cuando se decide. Ya lo he dicho: gané la primera carrera, y luego ya no hice los suficientes puntos como para que Renault se concentrara en mí. Fue justo y correcto así.

Si usted hubiera ganado entonces las dos o tres primeras carreras…

Sí, quizás todo habría sido diferente. Puede que al contrario. Quién sabe.

¿Con Briatore cómo fue?

Fantástico. Siempre me quiso tener con él. Tanto en el 97-98, cuando me llevó a Benetton, como después ya con Renault. Respeto y feeling de forma recíproca con él. Le estoy agradecido.

Antes dijo que Fernando podía haber ganado más, pero ¿por qué no lo

hizo?

Circunstancias varias, pequeños factores siempre determinaron que al final no ganara, pero siempre estuvo ahí con opciones hasta la última carrera. Sabes, son errores humanos, pit-stop, episodios que al final lo decantan para un lado u otro. Podía haber sido diferente pero, por desgracia, el destino lo quiso así.

El próximo año veremos Hamilton en Ferrari. ¿Un juicio rápido?

Hablamos de una estrella mundial, con siete títulos. Quiere volver a ganar, pero habrá que ver si el coche es o no competitivo.