FÓRMULA 1 | GP CHINA

Lewis Hamilton no sabe cómo salir del pozo: "Tengo una montaña que escalar, sufro en todas las carreras"

El británico se pasó la carrera quejándose y volvió a hincar rodilla ante su compañero: "Solo puedo ir hacia adelante". Terminó noveno por tercera vez este año en su peor arranque de temporada con el actual sistema de puntuación.

Lewis Hamilton, durante el GP de China. /EFE
Lewis Hamilton, durante el GP de China. EFE
Jorge Peiró

Jorge Peiró

El pozo en el que ha caído Lewis Hamilton parece no tener fondo. Terminó segundo en la carrera al sprint del Gran Premio de China pero fue un simple espejismo. Los siete puntos que sumó el sábado valen mucho si se recuerda que tiene solo 19 en el Mundial pero pierden valor de inmediato si uno observa su carrera del domingo.

Desde que se anunció su histórico fichaje por Ferrari, le ha cambiado la fortuna y su coche corre menos que antes. Las cosas de la vida. Lo que tenía que ser una de las noticias del siglo en la Fórmula 1, por la dimensión del anuncio de vestir de rojo al heptacampeón del mundo, ha acabado condenando al británico.

El arranque de campeonato de Hamilton está siendo una pesadilla. Y se podría escribir la misma pieza cada semana en las cinco carreras que llevamos porque la tendencia no cambia. "Mi carrera ha sido muy lenta, es la quinta este año en la que sufro", reconocía tras el Gran Premio de China justo antes de recordar que llevamos, precisamente, cinco pruebas disputadas.

"Bueno, estoy sufriendo en todas entonces. Puedo estar agradecido por los brotes verdes de ayer pero nos va a costar volver", añadía. Lo de los brotes viene por su P2 en la sprint pero estas esperanzas se marchitaron tras su flojo domingo. El piloto de Mercedes, con 19 puntos, está cuajando el peor comienzo de temporada en su carrera con el actual sistema de puntos, ya que antes de 2010 se entregaban muchos menos puntos. Tras abandonar en Australia, explotó: "Es el peor inicio de temporada que he tenido en mi vida".

Una carrera (demasiado) larga

El británico se pasa cada fin de semana quejándose por la radio de su coche y acumula tres novenos puestos, un séptimo y una carrera sin terminar. Desastroso. Tampoco ayuda clasificarte decimoctavo y quedarte fuera en la Q1 con un coche digno de salir séptimo. Tras la qualy, Hamilton apareció ante los medios confundido. "¿He dicho el qué?", replicaba.

"Ha sido mi culpa porque he bloqueado en las dos vueltas, tengo una montaña muy grande que escalar. Será una carrera larga mañana, solo se puede ir hacia adelante". Hamilton fue muy autocrítico con su clasificación de ayer. Tenía motivos partiendo antepenúltimo.

No le faltaba razón cuando predecía "una carrera larga". Al piloto de Mercedes se le hizo, en ocasiones, eterna. El colmo de su caída este 2024 fue frustrarse por no poder adelantar a uno de los peores coches de la parrilla como es el Alpine. Hamilton permaneció durante un puñado de vueltas detrás de Pierre Gasly y empezó a quejarse por radio: "Este coche es muy lento, no puedo cogerlo".

Atascado en tráfico lejos de los puntos, Hamilton, junto a su equipo, decidió parar pronto como estrategia alternativa para no perder tiempo. Conforme avanzó la carrera, fue adelantando a coches más lentos mientras reclamaba por radio a su ingeniero que el coche le deslizaba, le patinaba y que era difícil de domar. Quejas y más quejas mientras el otro Mercedes del garaje funciona.

Su compañero Russell lo destroza

Casi lo dobla en puntos. Porque se centra en pilotar y, con el mismo coche, tiene más ritmo que su compañero de equipo. No es que George Russell esté haciendo la temporada de su vida pero está pasando por encima de Lewis Hamilton. 33 puntos del primero por los 19 del heptacampeón.

"George ha hecho hoy mejor trabajo que yo, ha tenido un ritmo mucho mejor, de esto se aprenden lecciones", reconocía Lewis tras la carrera. "Tenemos mucho trabajo por delante", admitía su compañero de equipo mientras su jefe, Toto Wolff, volvió a admitir que el coche "no está OK".

Si Mercedes tiene trabajo por delante, Hamilton más. Tiene que espabilar si quiere estar a los mandos de Ferrari el año que viene por delante de su futuro compañero Charles Leclerc. Debe salir del pozo para dar el espectáculo en pista que sabe mostrar. Un segundo puesto en una carrera al sprint no es suficiente.