Liberty Media acusa a la FIA de comentarios 'inaceptables' sobre el valor de la F1
La empresa propietaria de la Fórmula 1 reprocha a la Federación Internacional que insinuara una inflación en el precio del Gran Circo.

La empresa propietaria de la Fórmula 1, Liberty Media, ha acusado este martes al presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, de hacer comentarios "inaceptables" sobre el valor del campeonato, después de que el máximo mandatario calificara de "precio inflado" la oferta de 20.000 millones de dólares de Arabia Saudí para comprar el Gran Circo.
Liberty Media rebatió las declaraciones de Sulayem en una carta enviada al presidente, ya que, según aseguran, "sobrepasan los límites tanto de las competencias de la FIA como de sus derechos contractuales". Además, han señalado que "Liberty Media tiene el derecho exclusivo de explotar los derechos comerciales en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de la FIA".
"Cualquier sugerencia o insinuación en sentido contrario, o que cualquier comprador potencial del negocio de la F1 esté obligado a consultar con la FIA, es errónea", expresaron en la carta, a la que ha tenido acceso la BBC, el director jurídico de la Fórmula 1, Sacha Woodward Hill y Renee Wilm, abogada y miembro de la junta directiva de la F1 desde hace años.
Liberty Media pagó alrededor de 4.400 millones de dólares por comprar la Fórmula 1 en 2017. La competición más importante del automovilismo mundial tiene los derechos comerciales de la categoría en virtud de un contrato de arrendamiento de 100 años firmado por la FIA a principios de este siglo.
As the custodians of motorsport, the FIA, as a non-profit organisation, is cautious about alleged inflated price tags of $20bn being put on F1. (1/3)
— Mohammed Ben Sulayem (@Ben_Sulayem) January 23, 2023
Ben Sulayem responde
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, nombrado el pasado mes de diciembre, ha comunicado a través de su cuenta de Twitter que, como responsable de todo el Motorsport, la Federación Internacional de Automovilismo "se muestra cautelosa sobre los supuestos precios inflados de 20.000 millones de dólares que se le asignan a la F1".
Además, el máximo mandatario de la FIA, recomienda que "cualquier potencial comprador que aplique el sentido común, deberá considerar el bien del deporte y presentar un plan claro y sostenible, no solo una gran suma de dinero".
Ben Sulayem concluye su comunicado resaltando que el deber de la FIA es "considerar cuál será el impacto futuro para los promotores", con especial ojo a "cualquier impacto adverso que puedan tener este tipo de decisiones para los aficionados".