FÓRMULA 1

Un lubricante de diez euros salvó el fin de semana de Fernando Alonso en Bakú

Aston Martin encontró en ese producto la solución temporal a los fallos que estaba teniendo en el DRS.

Fernando Alonso, durante el fin de semana en Azerbaiyán. /Getty
Fernando Alonso, durante el fin de semana en Azerbaiyán. Getty
Óscar Méndez

Óscar Méndez

En Aston Martin se temieron lo peor después de la clasificación del GP de Azerbaiyán del pasado fin de semana.Fernando Alonso solo había podido ser sexto y su compañero Lance Stroll se fue hasta la novena posición, detrás incluso del McLaren de Lando Norris y del Alpha Tauri de Yuki Tsunoda. Un resultado extraño que tenía una explicación: el sistema DRS, que otorga a los pilotos varios kilómetros extras de velocidad, no funcionaba en la recta principal del circuito, lo que les restaba un par de décimas por vuelta. Y en el equipo de Silverstone se pusieron manos a la obra para intentar solucionarlo.

Sin embargo, tenían un problema con el formato al sprint que se estrenaba ese fin de semana. Justo después de cada sesión de clasificación, el Gran Premio entra en parque cerrado, lo que implica que los mecánicos no pueden realizar modificaciones de relieve en los monoplazas sin recibir una sanción por ello. Cualquier cambio sustancial implicaría la pérdida de posiciones en la parrilla, algo que no estaban dispuestos a asumir en Aston Martin.

En el garaje se pusieron a pensar en posibles soluciones, pero ninguna apareció antes de la clasificación al sprint que se celebró el sábado por la mañana, donde el problema persistía. Alonso terminó esa sesión en octava posición y la preocupación crecía en el equipo. La sorpresa llegó en la posterior carrera, cuando el asturiano pudo remontar dos posiciones, finalizar sexto y celebrar que el sistema DRShabía funcionado con normalidad. La escudería había encontrado una respuesta ante el problema, pero no una normal.

Mike Krack, jefe del equipo, ha reconocido la inusual solución que permitió que sus dos pilotos corriesen en igual de condiciones respecto al resto de la parrilla. "No puedo decírtelo, pero no estuvo lejos de usar un WD40" (producto lubricante que se puede adquirir por alrededor de 10 euros), explica el luxemburgués en declaraciones recogidas por Motorsport. Eso facilitó el movimiento del flap, que encontró menos resistencia.

El ingeniero ahonda en los motivos que le llevaron a buscar este tipo de recurso en un deporte que mueve cientos de millones de dólares al año. "El coche estaba en parque cerrado, así que no se podía hacer mucho. Intentamos limpiar las superficies y revisar los huecos, todo. Lo hemos comprobado todo con la FIA, que nos ayudó mucho", aseguró antes de avanzar que tratarán de instalar una solución definitiva este fin de semana en Miami.

Por último, Krack añadió que el principal problema que tuvieron durante el fin de semana en el circuito de Bakú no tuvo que ver con el DRS, sino que se centró más en la parte más lenta del trazado. "Cuando hacemos el análisis, en clasificación, perdimos sobre todo en el sector dos, que no es la zona del DRS", apuntó. Sea como fuere, Alonso rozó el podio en la cuarta carrera del Mundial ayudado por su habitual destreza al volante y por un lubricante.