FÓRMULA 1

La parrilla, contra la idea de exprimir las carreras al sprint: "No vale la pena correrlas..."

El formato de pruebas rápidas de la Fórmula 1 no cuaja entre los pilotos mientras la organización se empeña en seguir explotándolo: "¿Por qué no?".

Stefano Domenicali durante el homenaje a Ayrton Senna en el 30 aniversario de su muerte. /REUTERS
Stefano Domenicali durante el homenaje a Ayrton Senna en el 30 aniversario de su muerte. REUTERS
Daniel Knecht Escobar

Daniel Knecht Escobar

'Más, más y más'. Es el lema de la Fórmula 1 para enriquecer su producto con el paso del tiempo. Más carreras, más puntos, más formatos… Ya vamos por 24 Grandes Premios anuales (cifra que crece cada temporada), un sistema de puntos al que se añadió la unidad extra otorgada por completar la vuelta rápida y un formato con pruebas 'al sprint' inventado en 2021 y que cada año se asigna a más fines de semana.

Miami (Estados Unidos) será el escenario de la segunda de estas 'mini carreras' en la temporada 2024, la segunda consecutiva tras el 'éxito' de China. Se puede considerar como exitosa porque gracias a ella se pudo ver a Lando Norris completar una minipole, a Lewis Hamilton volver a la primera línea de parrilla y a Carlos Sainz y Fernando Alonso tocarse. En definitiva, acción y emoción, todo lo que se pide en este deporte. La Fórmula 1 saca pecho de su idea, destaca el triunfo del novedoso formato y, con su lema 'más, más y más' por bandera, pretenden estirar el chicle.

"Es un punto que quiero sacar en la próxima Comisión", aseguraba a principios de semana Stefano Domenicali, presidente y consejero delegado de la F1. El razonamiento del mandamás es que las carreras al sprint "mantienen la tensión todos los días", un argumento que le sirve para añadir cada vez más carreras de este tipo: "¿Por qué no?". La respuesta la tiene la parrilla.

«Se venden mejores números en televisión»

Hay quien suaviza su discurso porque sabe que le beneficia la celebración de estas mini carreras y, por lo tanto, no está en contra de que cada vez se corra más. Max Verstappen, que inició la sesión del sábado desde la cuarta plaza y remontó, como era de esperar, hasta la victoria, se embolsó ocho puntos que no hacen más que afianzar su liderato y dominio. Para él es un caramelo (ha ganado 8 de las 13 que se han celebrado), pero ni con esas está al 100% convencido el neerlandés.

El piloto de Red Bull dio un capote al formato modificado que "parece más sencillo" que el curso anterior, pero tira de empatía con quien lo hace campeón, su equipo: "Supongo que se venden mejores números en televisión y lo entiendo, pero hay más estrés en la mecánica y todo eso. No pensemos que hacen falta doce de esos porque afectará a la gente, ya estamos disputando 24 carreras al año".

Norris le compra el discurso a Max: "No creo que sea malo para nosotros como pilotos, no creo que podamos quejarnos en absoluto. Son los cientos de mecánicos e ingenieros los que tienen que viajar tanto". El británico acabó cometiendo un error en la salida de China que le costó caro, bajando de la primera posición de la que partía hasta la sexta y perdiendo así toda oportunidad para optar al máximo de puntos.

Los males de las sprint

En el otro lado de la moneda están los pilotos que pintan el cuadro de los defectos que presenta la actual estructura. Los primeros en la lista son los que, dadas las posibilidades que les otorgan sus monoplazas y el potencial máximo que pueden sacar de los mismos, directamente, no pueden optar a victorias. El principio de la actual temporada ha dejado en claro que Red Bull, Ferrari, McLaren, Mercedes y Aston Martin son los cinco equipos con más papeletas compradas para pelear por las plazas de puntuación. Y Logan Sargent, que conduce para Williams, opina desde su perspectiva, desde la imposibilidad de acceder a las diez primeras plazas.

"Preferiría 24 fines de semana sin carreras al sprint". Así de contundente fue Sargent en la previa de Miami, que aun teniendo una oportunidad adicional para lucirse ante su público, firma debajo de las declaraciones que lanzaron al aire Carlos Sainz y Fernando Alonso en China. Precisamente, los dos hombres perjudicados por la ocurrencia de la Fórmula 1.

El asturiano no está convencido del todo. Principalmente, por un motivo similar al del piloto de Williams, y es que Aston Martin no es el equipo más puntero y en el país asiático aseguró que "por los puntos que se dan casi ni merece la pena salir". El sistema, una escala progresiva que premia con un único punto al octavo clasificado hasta los ocho para el primero, no parece ofrecer una recompensa suficiente.

Al hilo, Fernando ofreció otro motivo más para no ser partícipe en las sesiones de sábado: el recuento de neumáticos. Cada equipo está limitado a un número específico de compuestos para cada Gran Premio en sus tres tipologías (blandos, medios y duros) y según avanzan las prácticas libres, clasificaciones y sprints, estos se ven reducidos de cara a la carrera. Y una mala gestión de ellos se traduce en peores tiempos por vuelta si las gomas que se montan en el coche son usadas y no nuevas.

Lo explicó de manera sencilla Alonso: "Hoy solo hemos tenido un juego de neumáticos duros. Cuando los pusimos en el segundo relevo salió el Safety Car, y digamos que el único juego bueno que teníamos para la carrera quedó cortado porque tuvimos que parar y poner un blando. Lo mejor será no salir a la Sprint Race para ahorrar penalizaciones y juegos de neumáticos para el domingo". Todo un palo a la FIA y al formato, con una sonrisa de oreja a oreja y su pillería habitual.

Por no hablar de la doble problemática que se juntó en Shanghái, que además de ser escenario del primer fin de semana al sprint del año, coincidió con la vuelta al calendario de un circuito en el que no se corría desde hacía cinco temporadas. Y Pierre Gasly (que sí corrió anteriormente allí) se encargó de reprocharlo por radio en la única sesión de entrenamientos libres que pudieron completar :"No he aprendido absolutamente nada".

La puntilla a la crítica generalizada la puso Carlos Sainz, quien a los mandos de un Ferrari reforzado en 2024 tiene mucho más que perder. Entre risas, espetó que "la gente tiende a tomar más riesgos y pasárselo bien". Unas declaraciones que no se sabe a ciencia cierta si tenían nombre y apellidos como objetivo o si eran un simple tiro al aire, pero que sin duda deberían tener en cuenta en los altos despachos para establecer, por fin, una estructura ideal definitiva, la cual ha cambiado cada año desde su prueba hace tres temporadas y hasta ahora no termina de contentar a nadie.