Con más seguridad que un piloto... Eden Hazard es "la estrella del paddock"
El exfutbolista del Real Madrid 'disfruta' de la carrera en su país rodeado de un fuerte cordón humano de seguridad.

Spa.- Ni el jueves, que es para prensa y curiosos, ni el viernes de entrenamientos libres, ni el sábado de clasificación. Las estrellas pisan el paddock de Fórmula 1 el domingo. A pesar de que Eden Hazard se haya ido alejando del foco mediático desde que dejara el Real Madrid el verano pasado, en su país, sin embargo, sigue siendo un ídolo de masas.
En el Gran Premio de Bélgica de F1, la gente, mayoría belgas, van como abejas hacia la miel para lograr un autógrafo o selfie con Hazard. Un video suyo es de lo más codiciado en el paddock en la previa de la carrera.
No lo tienen fácil para conseguirlo debido a la extrema seguridad que hay a su alrededor. Un extenso corro de personas protegen a la estrella para evitar sobresaltos. Esas dos filas de personas, donde hay amigos 'infiltrados', colapsan las escaleras que ocupan y provocan atascos.
When two legends meet @hazardeden10 🤝#F1 || #BelgianGP pic.twitter.com/ibJWvF6ggc
— Oracle Red Bull Racing (@redbullracing) July 28, 2024
La gente solo mira a Hazard y pasa, momentáneamente, de pilotos como George Russell cuando se cruzan. El británico bajaba las escaleras hacia el paddock, según presenció Relevo, mientras el exfutbolista las subía, bien protegido, y todas las miradas y brazos con teléfonos apuntaban hacia él. Más tarde, se cruzó con el jefe de Mclaren Zak Brown y, más de lo mismo.
"Es la estrella del paddock", explican desde Red Bull, tras haberle recibido amablemente. Primero, Hazard conoció a los pilotos del equipo, Max Verstappen y Checo Pérez, con quienes se fotografió dentro del motorhome. No obstante, la sensación que da es que son los pilotos los que se hacen la foto con el piloto, dada el aura que sigue desprendiendo a pesar de estar retirado desde octubre.
Después, subió hacia la zona de boxes y entró por las instalaciones del equipo filial de Red Bull, Visa Cash. El belga tuvo que regatear como pudo desde que llegó al circuito de Spa sobre las once de la mañana a todo aquel que le pedía firmas o fotos. Apenas se paró con un puñado de afortunados, ataviado con look veraniego de color claro, riñonera y gafas de sol.