El subidón de Mercedes rescata la sonrisa de un Lewis Hamilton que ya duerme tranquilo
El inglés se subió una vez más al podio, y ya van 198 en su carrera. Su equipo le ha vuelto a dar un coche rápido y el británico desprende felicidad.

Toto Wolff comienza a ponerse nostálgico con Lewis Hamilton: "Será una foto impactante los primeros meses y luego todos se acostumbrarán a verle de rojo. Ferrari es Ferrari". Mercedes aprovecha los seis meses restantes del contrato del británico proporcionándole, por fin, un buen coche desde que la hegemonía de 'Sir Lewis' terminara en diciembre de 2021, en Abu Dhabi. Eso hace sonreír al heptacampeón.
Hamilton se subió al podio de un Gran Premio de Fórmula 1 por 198ª ocasión en su longeva carrera. No falla a su cita desde hace 18 temporadas ininterrumpidas (inició la racha en 2007, su año de debut), aunque sus fotos en los más alto cada vez se inmortalicen más a cuentagotas. La última fue en octubre del año pasado, en México. Pocas ocasiones había tenido para mostrar signos de felicidad desde entonces, pero España volvió a sacar su lado más simpático.
El inglés está hecho a las desgracias desde el cambio de reglamento de 2022. Hasta hace 15 días, su equipo no había conseguido dar con la tecla, y aunque en Canadá Mercedes ya daba signos de resurrección, el '44' no materializó su potencial. Tras clasificar tercero en Montmeló ya comenzó a mostrarse visiblemente contento, y tuvo la suerte y determinación de acabar el fin de semana como deseaba: "Por fin tenemos una máquina de carreras".
Llegan algo tarde a pelear por el mundial, lo saben, pero quizá la mejor señal no sea recuperar el 'hammer time', sino la versión más risueña y positiva de Lewis, y que por ahí pase la verdadera vuelta de las flechas plateadas. La apertura de su radio cuando el británico confirmó su tercer lugar al cruzar la meta en Barcelona, lo revela. Unas palabras de aliento de Bono, su fiel ingeniero, la animada respuesta del piloto y la intervención de Toto para felicitarlo por su trabajo son el reflejo más claro de que esa es la fórmula.
sir lewis hamilton radio after the race.
— sim (@sim3744) June 23, 2024
bono and toto on the radio too. ❤️🩹❤️🩹😢😢#F1 #SpanishGP pic.twitter.com/Ry9qVXBCSn
Subido en el podio, a pesar de tener a Lando Norris y Max Verstappen un escalón por encima suyo cada uno, no se le borraba la sonrisa. Y esa es la mejor noticia para un equipo que necesita a sus dos pilotos para hacer valer los esfuerzos depositados en Brackley todos estos meses.
Basta de conspiraciones y «cuentas fake»
El 'timing', además, ha sido perfecto. En una semana en la que se hablaba de sabotaje a un piloto que lleva 12 años en la casa, no hay mejor forma de acallar rumores que superando a George Russell por tercera vez en 2024 (por las siete 'victorias' de su compañero). Aunque el ruido se redujo significativamente incluso antes de apagarse los semáforos.
En una entrevista con DAZN, Wolff dejó claro el asunto: "¿Por qué sabotearíamos a un piloto que ha estado con nosotros tanto tiempo y seguirá siendo parte de la familia incluso cuando se vaya? ¡Necesitamos sus puntos para el mundial de constructores!". El austriaco, además, expresó el poco respeto que tiene por "los cobardes que se esconden detrás de una pantalla con cuentas falsas y aseguran eso". Tema zanjado, entonces.
Mercedes mima a un piloto que, como el mismo Toto admite, es muy emocional, tanto en lo bueno como en lo malo. Son incontables las veces que Hamilton se ha dejado ver cabizbajo encima de su monoplaza, preocupado por la radio (incluso cuando no había motivos aparentes para ello) o enfadado en los canutazos. Hoy tocó ver su cara más apacible.
Lewis Hamilton is first to the post race press conference. Puts his sunglasses on: "I'm going to take a nap." 😂 #F1 #SpanishGP pic.twitter.com/obNjbzrUQM
— Luke Smith (@LukeSmithF1) June 23, 2024
También la más 'zen'. Y es que tan tranquilo y satisfecho estaba con su trabajo el británico que tenía tiempo para todo tipo de bromas. Hamilton llegó el primero a la rueda de prensa de los integrantes del podio en España, y en vista de que la comparecencia se demoraría agarró sus gafas de sol y tomó el sofá como suyo para echarse una siesta. Hasta Verstappen le ofreció un masaje al verle tumbado. Ese es el Lewis de los buenos días, el que Mercedes quiere siempre y ha rescatado en Barcelona gracias a un coche que promete dar guerra.