El tope salarial, otro enemigo "oculto" de Red Bull
La escudería austriaca atraviesa una pequeña crisis que hace temblar sus cimientos.

El gigante Red Bull Racing ya no es tan gigante. Lo que a principios de temporada comenzó siendo un Red Bull contra el resto, ha acabado dando un giro de 180 grados en el que los austriacos han pasado de vencer con una notoria superioridad a atravesar una pequeña crisis en cuanto a resultados se refiere. Lejos quedan aquellas cinco victorias de siete posibles que colocaron a Max Verstappen como el hombre invencible de la temporada.
Este fin de semana, después de algunas semanas de descanso, el Gran Circo pone rumbo hacia Austin, donde los austriacos llegan con una realidad completamente diferente a la del pasado mayo. De hecho, ahora es McLaren quien lidera la tabla de constructores, Verstappen lleva sin subir a lo más alto del podio desde hace ya la friolera de ocho carreras y Lando Norris -aunque de manera poco probable-, amenaza con arrebatarle también el campeonato de pilotos. Incluso Charles Leclerc, que en las últimas carreras se ha mostrado realmente superior.
Una serie de pérdidas necesarias
Una de las kriptonitas con la que se ha encontrado Red Bull en esta segunda parte de la temporada tiene que ver con las diversas penalizaciones que han venido derivadas por pasarse del tope salarial en 2021 que les redujo el tiempo de pruebas aerodinámicas y túnel de viento, todo ello sumado a las pérdidas sensibles dentro del equipo como la de Adrian Newey que dará el salto a Aston Martin el próximo curso.
A la del 'súper' ingeniero se suma también la de otras dos piezas claves: Jonathan Wheatley y Will Courtenay, que abandonarán Red Bull para comenzar una nueva etapa en McLaren y Sauber, en parte debido al tope salarial que tiene la Fórmula 1 y que ha debilitado en gran medida a la marca austriaca. Según Motorsport, se cree que ni Wehatley ni Courtenay estaban en ese Top 3, así que pudieron oír los cantos de las sirenas desde otra parte del paddock, seducidos por los altos salarios.
Todo ello acabó desembocando en que Red Bull pierda a tres piezas clave en su proyecto de futuro, lo que ha derivado en una limitación a la hora de traer mejoras y una consecuente falta de resultados en un momento clave de la temporada. Con Verstappen jugándose un nuevo título de pilotos, Checo Pérez en el punto de mira por falta de resultados y Red Bull perdiendo fuerza.
Con información de Clarosports.