F1 | GP AUSTRIA

Max Verstappen desentierra las rivalidades en la F1 y Mclaren remueve el pasado para atacarle: "Se tenía que haber sido más duro con él..."

El neerlandés demuestra con Norris que es el rey de la selva y devuelve la categoría al barro, como cuando luchaba con Hamilton en 2021.

Max Verstappen, alejándose tras su accidente con Lewis Hamilton en Monza en 2021./AFP
Max Verstappen, alejándose tras su accidente con Lewis Hamilton en Monza en 2021. AFP
Jorge Peiró

Jorge Peiró

La temporada 2021 fue una de las más vibrantes del siglo porque la Fórmula 1 se dividió. O eras de Hamilton o de Verstappen, no había grises. En una encarnizada batalla por el campeonato, el octavo título para el británico o el primero para el neerlandés, no había medias tintas con tantos accidentes y ataques en sala de prensa de por medio.

Las rivalidades alimentan la Fórmula 1 y se han echado de menos durante tres años. Ahora, Verstappen vuelve a estar en el ajo tras bajar a Lando Norris al barro durante el Gran Premio de Austria F1. No parece que vayan a llegar a los niveles extremos que alcanzó el piloto de Red Bull con Hamilton en 2021 pero, por lo menos, han conseguido monopolizar los temas de conversación tras la carrera. Solo se habla de su incidente.

De hecho, en Mclaren creen que allí, cuando se le consintió tanto al tricampeón, fue cuando empezó todo. "Si no gestionas bien las cosas, te vuelven. Hoy han vuelto porque en su día no se hicieron bien, deberían haber sido más crueles con las sanciones a Verstappen cuando luchaba con Hamilton", destacó Andrea Stella al acabar la carrera.

En aquella feroz batalla de hace tres años, los contendientes al título se dieron cera. Si uno golpeaba primero, el otro contestaba más fuerte. Su rivalidad alcanzó su cénit en Silverstone, cuando el piloto de Mercedes mandó al hospital al tricampeón del mundo tras echarlo de pista. Luego, en Monza, terminó un coche encima de otro con ambos fuera de combate. En Arabia hubo otro incidente cuando Verstappen le frenó en la cara al heptacampeón. Más de lo mismo en Brasil y en Abu Dabi.

Sus piques siguieron hasta la última vuelta del Mundial, cuando se decidió con polémica en favor del neerlandés. Desde entonces, ni rastro de malas caras y enganchones hasta que Norris le ha competido varias carreras a Verstappen. Su lucha fue limpia en Miami, Imola y Barcelona pero, en las últimas vueltas de Austria, todo estalló cuando el actual campeón sacó de pista al británico.

El abandono de Norris ha devuelto las malas caras y las declaraciones envenenadas a la Fórmula 1. Por primera vez se le borró la sonrisa, dejó claro que su amistad con Verstappen peligra y cargó contra la agresividad de su amigo en pista. "Hay reglas sobre lo que no puedes hacer y lo que puedes hacer y él estaba haciendo cosas que no se pueden hacer y no fue penalizado. Siempre espero una dura batalla contra Max, sé lo que me espera".

"Pero las tres veces [que intenté adelantar] hizo cosas que pueden provocar fácilmente un incidente. Fue un poco imprudente, parecía un poco desesperado por su parte. No necesita hacer eso, tiene muchas victorias. Un poco desesperado por hacer todo lo que podía para no dejarme pasar pero sé que va a ser agresivo". El calentón de Norris es, en parte, bienvenido por los aficionados, que echaban de menos las rivalidades.

Verstappen, por su parte, no se calló cuando le sugirieron ser segundo y dejar pasar a su rival: "¿Me quedo en el sofá de casa? Estoy aquí para ganar, no para ser el segundo". Norris replicó que "no acepta perder una carrera". Se nota que lo conoce de hace tiempo.