¿Por qué la LNFS reclama una indemnización millonaria a seis clubes?
Competencia avala la venta de los derechos audiovisuales a LaLiga y la Asociación irá hasta el final en un procedimiento judicial por daños y perjuicios.

El fútbol sala fue uno de los asuntos más beligerantes durante la controvertida gestión del expresidente Luis Rubiales al frente de la Real Federación Española de Fútbol. En la campaña de hostigamiento de la RFEF a la LNFS, había numerosos frentes abiertos, que quedaron judicializados con cruces de demandas y hasta la interposición de una querella.
Un aspecto clave en este enfrentamiento fue la titularidad de los derechos de televisión de la competición. En ese sentido, el pasado miércoles se hacía pública una resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que podría ser determinante para otros procedimientos judiciales abiertos.
Con la RFEF como denunciante, la Sala de Competencia de la CNMC acordó que no procedía iniciar ningún procedimiento sancionador a la LNFS al entender que no existía "ninguna conducta prohibida" en la explotación de los derechos audiovisuales tras ceder la competición a LaLiga en 2018 "con el visto bueno y consentimiento de todos los clubes que a dicha fecha conformaban la Asociación".
En una reconstrucción cronológica para entender el conflicto del fútbol sala en la televisión, habría que remontarse al 5 de septiembre de 2018. La LNFS cedió a LaLiga la titularidad de los derechos de explotación audiovisual de la totalidad de los partidos de los clubes de Primera División, la Copa de España y la Supercopa desde la temporada 2018-19 a la 2022-23.
En su resolución del pasado miércoles, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia determinó que los estatutos de la LNFS en los que se recogía la cesión por parte de los clubes de la explotación de los derechos audiovisuales "fueron aprobados por unanimidad y no existió queja por ningún asociado".

La Sala de Competencia ratificó una característica inherente a los 14 años de Javier Lozano al frente de la Asociación. Durante el mandato del exseleccionador bicampeón del Mundo se han realizado 28 asambleas y en todas ellas, se ratificó de manera unánime su gestión sin ni siquiera un voto en blanco.
No podía ser menos en un contrato histórico para el fútbol sala español por un importe de 5 millones de euros, teniendo en cuenta que tal y como estableció la CNMC los contratos previos de cesión de derechos "no reportaron ingresos" hasta el suscrito con LaLiga en 2018, cuyos beneficios se repartieron entre sus asociados.
El 19 de octubre de 2019 la RFEF asumió la organización de las competiciones de Primera y Segunda división. Sin embargo, la condición de organizadora no llevaba aparejada la titularidad de los derechos audiovisuales de los clubes participantes, cedidos por contrato a la patronal del fútbol español un año antes.
El primer torneo bajo la dirección federativa fue la Copa de España de Málaga del 5 al 8 de marzo de 2020. La RFEF grabó y subió vídeos de los partidos a sus redes sociales sin autorización a pesar de las advertencias de la LaLiga y la LNFS, que pudieron ejercer sus derechos de retransmisión en Gol Televisión y en la OTT LaLigaSports TV.
Con la competición suspendida por el estado de alarma en plena pandemia, la Primera División se resolvió en un play-off exprés en junio, nuevamente en el palacio de deportes José María Martín Carpena. El Departamento Antipiratería de LaLiga llevó a cabo las pertinentes denuncias ante las publicaciones que hizo la RFEF en Twitter, Youtube e Instagram y las redes sociales retiraron el contenido federativo.

Al igual que el fútbol femenino, el fútbol sala era una pieza más en el ajedrez guerra civilista de Luis Rubiales en su contienda contra Javier Tebas. En su fracaso de colonizar la LNFS, incluso orquestando en diciembre de 2019 una fallida e inconsistente propuesta de sanción de inhabilitación federativa para su presidente, Javier Lozano, el nuevo movimiento de la RFEF fue tratar de desmontar la Asociación de clubes para hacer inviable el cumplimiento del contrato de derechos televisivos con LaLiga.
Así pues, entre julio y septiembre de 2020 cinco clubes de Primera División (Jaén Paraíso Interior, Pescados Rubén Burela, Movistar Inter, Servigroup Peñíscola y Tudelano Ribera Navarra) anunciaron su baja en la Asociación con textos muy similares en los que esgrimían al unísono la recuperación "a todos los efectos de sus derechos de imagen y TV, que había cedido durante esta temporada bajo las premisas de organización de la competición y de pertenencia a la LNFS".
El 2 de octubre de 2020, la LNFS anunció la retransmisión de la primera jornada de la temporada 2020-21 en Gol Televisión y LaLigaSports TV, pero las cámaras de Mediapro, encargadas de la producción, no pudieron acceder a los recintos deportivos de estos cinco equipos. La Asociación de clubes envió un notario que certificó este presunto incumplimiento de contrato en diferentes pabellones.
Los equipos que abandonaron la LNFS quisieron emitir sus partidos en diferentes redes sociales y las plataformas volvieron a reconocer la titularidad de los derechos a LaLiga, cuyo Departamento Antipiratería bloqueaba la señal y suspendía las cuentas oficiales. Los cinco clubes que se marcharon de la Liga Nacional de Fútbol Sala acabaron ingestando el streaming de sus partidos en su web o en la de la RFEF, impidiendo así cualquier interrupción por ley.

Las entidades afines a la RFEF, que habían cobrado de la LNFS en 2018 y 2019 los beneficios derivados del contrato televisivo con LaLiga, se acogieron al programa de ayudas económicas de la RFEF dentro del Plan Avance 24. Sin apenas visibilidad, exigieron a Luis Rubiales que diera un paso al frente en el conflicto como habían hecho ellos. El expresidente encomendó al cesado secretario general Andreu Camps la búsqueda de soluciones.
Con fecha del 11 de noviembre de 2020, la RFEF presentó una denuncia ante la CNMC en la que sostenía que la LNFS ostentaba una posición de dominio antes de octubre de 2019, y al obligar por estatutos a sus clubes a ceder la explotación de los derechos audiovisuales, para venderlos a La Liga en 2018, a pesar de que el contrato había sido objeto de legítima explotación por parte de patronal del fútbol sin ningún tipo de objeción e impedimento.
Diez días más tarde, Teledeporte anunciaba la emisión del partido entre el Ribera Navarra y el Real Betis Futsal, correspondiente a la undécima jornada. La LNFS, como cesionaria de la explotación de los derechos de los clubes de Primera División, y a su vez cedidos a LaLiga, remitió a RTVE un requerimiento para que se abstuviera de emitir los encuentros de dicha categoría, acompañado de un documento firmado expresamente por cada club de la LNFS en el que comunicaban su oposición a dichas retransmisiones.
Tras recibir el requerimiento, TVE lo trasladó inmediatamente a la RFEF con quien había suscrito un contrato de adquisición de derechos de explotación, que fue negociado por Andreu Camps. En un comunicado, el ente público aseguró que "la RFEF declara su completa titularidad y la plena capacidad para ceder a RTVE los derechos de emisión televisiva de los partidos contratados".

Además, el ente público confirmó en un comunicado que "la RFEF se ha comprometido a obtener a instancia suya todas las autorizaciones y cesiones necesarias para garantizar a RTVE el uso de los derechos cedidos". Asimismo, "como garantía adicional, la RFEF, se ha comprometido a asumir cualquier tipo de reclamación que pueda presentarse, respondiendo en exclusividad frente a RTVE ante cualquier controversia derivada de tales derechos".
Dos contratos, dos televisiones. Una competición, unos derechos y una asociación con más de 30 años de historia quebrada. Era un punto de no retorno. Los clubes que han seguido formando parte de la Asociación aprobaron en Asamblea que se interpusieran las correspondientes acciones judiciales en defensa de sus legítimos derechos, además, de reclamar la oportuna indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.
Así pues, la Liga Nacional de Fútbol Sala denunció a los cinco equipos que abandonaron la Asociación y aportaron sus derechos audiovisuales a la RFEF. A Inter, Jaén, Burela, Peñíscola y Ribera se unió Osasuna Magna en septiembre de 2021. Tras anunciar su salida de la LNFS, el nombre del club navarro también fue añadido a la reclamación presentada ante el Juzgado Mercantil número 12 de Madrid .
Cabe señalar que Teledeporte cesó las emisiones de partidos de Liga a finales de 2021 como medida preventiva y tan solo las ha retomado en 2023, una vez finalizado el contrato de la LNFS con LaLiga el pasado 30 de junio. El ente público sí ha sido el encargado de ofrecer desde 2021 los torneos de la Copa de España, Supercopa y Copa del Rey. Durante este tiempo, los aficionados se dividían para ver partidos en la OTT de LaLigaSportsTV y las autonómicas y otros por www.rfef.es.

Gol Televisión también cesó de emitir partidos en abierto en 2022. "Era un deporte inseguro y no podíamos promocionar una competición con la incertidumbre de no saber si podríamos ofrecer su resolución por estar implicado algún equipo que no formase parte de la LNFS y además la RFEF no nos dejaba retransmitir el torneo más atractivo como era la Copa de España", aseguraron a Relevo fuentes consultadas.
Según el comunicado emitido por la LNFS la pasada semana, la CNMC ratificó que "no hay estrictamente un mercado de derechos audiovisuales de fútbol sala", porque sus derechos se comercializando en "el ámbito de los derechos audiovisuales deportivos", por lo que la Asociación "no ostentaba posición de dominio".
Además, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia resolvió que la LNFS, "siendo discutible" si ostentaba o no posición de dominio en la organización de competiciones oficiales, "no se aprovechaba de la misma". Así pues, "no hay infracción alguna descartando así la realización de supuestas prácticas restrictivas de la LNFS como reclamaba el denunciante, la RFEF", aseguraron desde la Liga Nacional de Fútbol Sala.
De igual manera, la Dirección de Competencia se dirigió el 25 de mayo de 2021 a Inter, Jaén, Burela, Peñíscola y Ribera y estos cinco clubes tuvieron la oportunidad de pronunciarse en el expediente. La SC de la CNMC resolvió y declaró que "los clubes consultados no se opusieron al contrato, y que, además, habían cedido la explotación conforme a estatutos de la Liga Nacional de Fútbol Sala en 2013 y 2019".

La LNFS estima que esta declaración de la autoridad nacional de competencia tiene índole probatoria y por eso también anunció que trasladará "de inmediato" esta resolución al Juzgado de lo Mercantil, que dirime el procedimiento judicial en defensa de sus legítimos derechos y los de sus clubes, reclamando una indemnización millonaria por los daños y perjuicios ocasionados a los seis equipos que aportaron sus derechos audiovisuales a la Federación Española de Fútbol.
A este respecto y en espera de una resolución que debería tener lugar entre marzo y abril de 2024, el presidente del Peñíscola, Manuel Sierra, confirmó en una entrevista al diario ABC el pasado 5 de febrero, que "tenemos un pleito que nos pone la LNFS a una serie de clubes. Estoy convencidísimo de que el contrato que firmó el señor Lozano con la televisión es nulo de pleno derecho, pero bueno, eso lo tiene que decir un juez".
"A nosotros desde la LNFS nos piden casi 800.000 euros por infringir no sé qué historias, porque no hemos infringido nada" y añadió que "si la Liga Nacional de Fútbol Sala gana, Peñíscola tiene que desaparecer, porque no tiene capacidad económica", declaró. Así pues, esta demanda se ha convertido en un asunto nuclear dentro del proceso de "normalización institucional" entre la Asociación de clubes y la RFEF.
A pesar de la aparición en escena del Real Decreto-Ley 15/2020 del 21 de abril de 2020, que autorizaba a la RFEF a negociar de forma conjunta los derechos audiovisuales del fútbol sala, tan solo se ha podido ejecutar cuando expiró en junio de 2023 el actual contrato de la LNFS con LaLiga. Esta temporada, los clubes se acogieron al Plan Avance 27, la única posibilidad de lograr un ingreso económico.
Tras excluir a la LaLigaSportsTV, los derechos de la Primera Futsal fueron adjudicados por el órgano de los derechos de televisión a ATM Broadcast, dentro del paquete de Primera RFEF y de la Primera Futsal Iberdrola, que ante las quejas de jugadoras, entrenadoras y clubes ha vuelto a emitir gratuitamente los partidos de fútbol sala femenino a través de los canales oficiales federativos en YouTube.

Al margen de la resolución judicial que podría marcar un antes y un después en el fútbol sala español, con graves consecuencias económicas para los clubes denunciados por la LNFS, la pérdida de visibilidad de la competición se puede cuantificar con aficionados hastiados de una guerra que ha dejado al fútbol sala en una situación crítica.
El pasado 9 de septiembre, Teledeporte contó con apenas 48.000 espectadores con la retransmisión de partido entre ElPozo Murcia y Movistar Inter. Realizando una comparación con datos oficiales, el 13 de octubre de 2018, este mismo partido en el canal temático de TVE llegó a 155.000. Y en Gol Televisión, el 27 de noviembre de 2019, alcanzó los 195.000.
Un retroceso mediático preocupante y un panorama desalentador para la búsqueda de patrocinios y la sostenibilidad de los clubes. Muchos de ellos añoran los tiempos de paz institucional en los que, todos juntos, llegaron a generar durante la temporada 2018-2019 un retorno mediático por un valor superior a los 145 millones de euros. Por eso, urge encontrar una solución a un conflicto, que cada día que pasa se enquista más.