FÚTBOL

Alejandro Pozuelo: "Iba a continuar en el Inter de Miami pero ellos estaban esperando al Rey Messi"

El sevillano, ahora en el Al-Jazira, habla sin tapujos sobre todo lo que ha pasado en su carrera.

Alejandro Pozuelo en un entrenamiento del Al-Jazira./POZUELO
Alejandro Pozuelo en un entrenamiento del Al-Jazira. POZUELO
Alonso Rivero

Alonso Rivero

Alejandro Pozuelo Melero (Sevilla, 20 de septiembre de 1991) sigue disfrutando del fútbol. Con ese aire nostálgico que envuelve a su carrera por el hecho de estar alejado de su Sevilla natal y por lo tanto de su familia, en el 90% de ella. "Lo que más echo de menos siempre es a mi familia, estar tiempo con ellos", nos cuenta antes de comenzar. A pesar de la distancia, se siente un privilegiado, agradecido al fútbol por la vida que ha llevado. Gracias a él, su familia y sus cuatro hijos tendrán una vida mejor, algo que siempre le ha obsesionado. Entre sus recuerdos, su Triana, su devoción por la Hermandad de la Estrella, la que le inculcó su padre y la de San Gonzalo, por su tía. Y esos caracoles en el Remesal de la calle Pureza.

A pesar de tener sólo 32 años, ha experimentado varios cambios que le han enriquecido como persona. Ya no son tan duras las salidas como aquella primera que vivió cuando, siendo un niño, se marchó al Sweanse dejando a su Betis. Con las ideas muy claras y la mochila cargada de recuerdos, Pozuelo atiende a Relevo para hablar sobre todo lo que ha rodeado a su dilatada trayectoria.

Gales, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Turquía y Emiratos. ¿Te hubieras imaginado conocer tantos países cuando eras canterano del Betis?

La verdad es que no me hubiera imaginado este recorrido. Estoy agradecido de la carrera que he tenido y que sigo teniendo porque no me lo imaginaba. Si es verdad que de pequeño mi sueño era debutar en el Betis, ser futbolista, dos de mis sueños que cumplí. Los otros sueños eran seguir siendo futbolista profesional, seguir mi carrera a donde fuera y no podía llegar a pensar en conocer tantos países y tantas culturas como he conocido. También tantos amigos y compañeros. Soy un agradecido al fútbol y no me puedo quejar. Es cierto que a pesar de todo no he cambiado mucho de equipo. Parece mucho, pero tengo 32 años, no he sido un jugador de cambiar cada temporada. Estuve 4 años en Toronto y casi 4 también en Bélgica. Ahora espero estar aquí dos o tres añitos.

¿Y qué te ha aportado tanta variedad?

Lo que más agradezco es haber aprendido inglés. Creo que ha sido algo muy importante para mí. De pequeño los estudios no se me daban muy bien y el inglés es algo que me da mucha alegría poder hablarlo y seguir mejorándolo. Todo eso es gracias a haber salido de España. También el tener compañeros diferentes, países con diferentes culturas, conocer a mi actual novia en Estados Unidos, en Miami. Ella por ejemplo es mitad venezolana y mitad danesa. Todo esa mezcla es enriquecedora, te abre la mente y eso también me lo voy a llevar de todo este trayecto futbolístico.

¿Te duele que no se haya apostado más por ti en España?

No, no. Para nada. La carrera que yo he tenido ha sido porque yo la he querido así. Si hubiera querido jugar en España, gracias a Dios cuando salí tenía ofertas para quedarme en España, pero económicamente no me interesaban y por eso salí. No estoy arrepentido, para nada. Si estoy fuera es porque yo he querido y la verdad es que si volviera al pasado, haría lo mismo. No me arrepiento de ninguno de los movimientos que he hecho. Al contrario, estoy agradecido de lo que la vida y el fútbol me han dado. Tengo 4 hijos que podré mantenerlos y eso es lo más importante. Ese era mi objetivo para el día que me retirara: Que estuvieran bien y que tuvieran económicamente, de aquí a que yo me muera, su vida resuelta. Gracias a Dios lo he cumplido, por eso estoy agradecido a la vida por todo lo que me ha dado.

¿Cómo viviste tu primera salida al Swansea?

Fue un movimiento del que se habló mucho. Se dijo que yo había denunciado al Betis. Se hablaron de muchas cosas. Si es verdad que fue una salida un poco dramática porque yo era joven, no sabía mucho sobre los agentes, el fútbol, los presidentes y bueno. Tuve la oportunidad de renovar en el Betis y al final, económicamente siempre he tenido el objetivo desde pequeño de seguir avanzando, creciendo y apostando por otras cosas. Y así fue. Me vino la oportunidad de la Premier, donde el Swansea me valoraba más que el Betis. El Betis quería renovarme a la baja, como a todos los canteranos y no me arrepiento del movimiento que hice. Hubiera hecho lo mismo. Me vino esa oportunidad y me subí al tren. Fue una experiencia dura porque me fui muy joven pero me sirvió para aprender y para querer volver a España.

Ahí apareció el Rayo. ¿Es un club tan especial como dicen?

Bueno, especial para jugadores que sientan esa cultura de Vallecas, del barrio… Si es verdad que es un club pequeño y muy pasional. El estadio es pequeño, antiguo… No te da la sensación de estar en un club de Primera División, por decirlo de alguna manera. Por instalaciones, por ejemplo. Es una entiéndase pequeña y humilde pero a mí me sirvió para aprender. No jugué mucho. Estaba Pepe Mel de entrenador y estaba en mi posición Alberto Bueno, que en esa época estaba bien y hacía muchos goles. Pero me ayudó para seguir aprendiendo, para saber que tenía que tomar otro camino para seguir creciendo. Seguía siendo jóven y no le daba el valor o la responsabilidad que le doy a las cosas en este momento. Decía: 'Ya vendrá mi momento'. Y no entrenaba al 100%. No le daba esa continuidad que tenía que darle como futbolista profesional, con el descanso, la alimentación… Fue una época rara, era joven y pensaba que por ganar algo de dinero ya tenía mi vida resuelta. Todo me hizo cambiar el chip y darme cuenta que si no mejoraba, podía irme a Segunda División.

Hay un debate ahora con el estadio de Vallecas. Los dueños quieren hacer un estadio nuevo en otro sitio y la gente no quiere. ¿Lo entiendes?

Lo entiendo como club. Para el futbolista también es difícil llegar al estadio y no tener plaza de garaje. Tienes que aparcar en la calle. Los vestuarios son antiguos como si estuviera jugando en mi barrio, en Triana. Si un club quiere crecer tiene que buscar soluciones internamente. Es un estadio muy antiguo. Imagino que para los aficionados será muy incómodo, los asientos. Obviamente lo entiendo, es normal. Hoy en día hay que renovarse y actualizarse a las cosas de ahora. Para mí no fue un problema. Si te digo que el Rayo fue una experiencia buena para mí, obviamente no soy del Rayo y no soy nadie para meterme en ese jaleo.

Alejandro Pozuelo, ex Rayo Vallecano, habla sobre el cambio de estadio. RELEVO

Te marchas a Bélgica, al Genk. Allí experimentas un cambio y te conviertes en un líder, disputando competición europea. Te sentiste muy cómodo, ¿no?

Ese paso fue el momento clave de mi carrera. Fue decisivo. Fue un momento casi al final del mercado. Recuerdo que teníamos algunas opciones de quedarnos en España pero después del año que pasé en Vallecas necesitaba un cambio. Me fui a Bélgica sin saber dónde iba. No sabía mucho sobre la Liga, ahora se conoce más, pero fue clave. Fueron 3 años y medio increíbles. Lo mejor de mi trayectoria. Coincidí además con jugadores muy buenos, hicimos un equipazo, jugamos contra el Celta, el Athletic, el Besiktas en Europa. Hicimos grandes partidos en Europa. Aunque yo me fuí antes, pero dejamos la liga casi encarrilada y acabaron ganándola.

¿Hubo opciones de jugar en algún club importante europeo?

Sí. Tenía varias opciones buenas. En la Premier por ejemplo, tenía dos opciones reales en papel, que me las presentó mi representante. Pero como te dije al principio, económicamente la opción de la MLS era irrechazable. Si que es verdad que la MLS ahí empezaba a crecer. recuerdo que el director deportivo, Ali Curtis, se presentó en Bélgica y tuvimos dos reuniones en las cuales puso mucho interés para que me fuera a Toronto. Tenía otra oferta, también en papel, de los países Árabes. Y al principio era mi primera opción pero se cayó porque yo tenía una cláusula de 8 millones y ellos querían pagarlas en dos plazos. El Genk se negó. Apareció Toronto FC y aunque se demoró todo porque hubo también conflicto en Bélgica, se hizo. Parece que tengo que salir con algún conflicto de todos los clubes. Era una oportunidad que no podía dejar escapar y tenía que salir sí o sí. Económicamente salvaba mi vida.

¿Y qué te encontraste?

Toronto también fue increíble. Bélgica futbolísticamente lo fue como he dicho anteriormente pero Toronto lo fue futbolísticamente y personalmente. La liga me sorprendió mucho desde que llegué. Desde que aterricé, la bienvenida que me hicieron, en el hotel había camisetas y peluches para mis hijos… ¡Yo no estaba acostumbrado a eso! En Estados Unidos cuidan mucho los detalles, el marketing y que el jugador se sienta bien. Eso hace sentirte bien, que te quieren, que eres bienvenido y que eres importante. Debuté a la semana, metiendo dos goles y dando una asistencia. Si lo sueñas, no sale tan bien. Mi destino era que fuera allí. Ganamos una copa, fuí el MVP de la MLS, estuve en el equipo del año de la liga, un juego de las estrellas. No me quería haber ido de allí pero la vida te depara otros sitios.

Alejandro Pozuelo habla sobre su salida de Toronto. RELEVO

Toca moverse de nuevo. Esta vez a Miami y como siempre, no exento de alguna polémica.

Lo que es el fútbol y el destino. Me llevé tres años y medio en Toronto. Era un jugador importante. En el club me sentía muy valorado, muy querido. Teníamos la renovación pactada. El último año fue complicado: me divorcié, tuve muchas lesiones y no participé mucho. Cuando volvía, me lesionaba y los problemas personales me estaban afectando, por lo que te he comentado. Aún así ellos me querían renovar. Tuve la propuesta de renovación y se fue demorando. Llegó un nuevo entrenador, Bob Bradley y no conecté con él. Esa fue la clave. Yo estuve con él seis meses y realmente no estaba bien. Jugaba pero no estaba a gusto. Ganamos la Copa canadiense pero en verano yo notaba que el entrenador no me quería. Yo estaba muy cercano al presidente e incluso hoy en día lo estoy. Él a veces me comenta: "No debería haberte dejado marchar. Fue algo interno del entrenador". Lo reconoce. En la MLS, como tienes contrato con la liga, ellos pueden cambiarte cuando quieran. Llegas un día al entrenamiento y te dicen: "Oye, te tienes que ir". Fue gracioso porque ese verano conocí a mi actual novia y ella vivía en Miami. Recuerdo que me llama un agente, que era amigo de Beckam, y me comenta que Inter me quería y que me iba a ir para allá, que estuviera preparado. A mi regreso a Toronto se confirmó. Entré en el despacho del presidente con mi traductor y lo noté seco. Me dijo: "Hemos decidido que te marches a Miami". Cogí una maleta de mi casa y viajé.

¿Y?

Bueno, al final estaba encantado porque como te dije mi pareja era de allí. Podía quedarme en su casa. Estuve dos o tres meses de competición. El club tenía el objetivo de estar en play off y así lo hicimos. Fueron meses muy buenos, con Gonzalo Higuaín con el que hice muy buena amistad, jugamos los play off y nos eliminaron en el primer partido. Me dijeron que estuviera tranquilo, que me iban a renovar, que contaban conmigo y ya llegó el rey Messi y ya hizo lo que él quiso.

Pozuelo junto a Higuaín, en un viaje con el Inter de Miami. POZUELO
Pozuelo junto a Higuaín, en un viaje con el Inter de Miami. POZUELO

Es decir, tenías intención de quedarte pero con su llegada era imposible llegar a un acuerdo económico, ¿no?

Exactamente. En ese momento yo era jugador franquicia (salarios más elevado). Miami tenía a Higuaín, a otro compañero que ahora no recuerdo y a mí. Yo estaba ocupando la plaza de Pizarro, un mejicano que había salido cedido. Ellos querían renovarme, en las mismas condiciones porque iban a traspasar a Pizarro. Yo notaba que pasaba el tiempo y aunque me lo seguían diciendo, yo sabía que algo pasaba porque cuando un club te quiere, se hace rápido. Cuando nos pasaron la propuesta, no era como jugador franquicia. Era una propuesta de cuatro años con un contrato que no podía superar los 1,5 millones. No acepté quedarme así. Les dije que no. Estuvimos apretando pero ellos ahí nos comentaron que era lo único que nos podían ofrecer porque estaban esperando la llegada de Messi, aunque no estaba cerrada al 100% y por eso querían dejar esa plaza libre. Al final se enfrió todo. No podía seguir esperando más porque estábamos en el mes de febrero y el mercado se había echado encima. Tenía propuestas y las rechazaba porque quería seguir allí. Finalmente sabía que no podía esperar hasta verano porque acabó la MLS en noviembre y necesitaba jugar. Por eso acepté irme a Turquía a jugármela.

Alejandro Pozuelo habla sobre su no renovación con el Inter de Miami. RELEVO

¿Te dio tiempo a hablar mucho con Beckham?

Sí. Es un tipo muy cercano. Siempre estaba viendo los entrenamientos. Desde que llegué, él fue el primero que me escribió para decirme: "Bienvenido a Miami. Lo que necesites aquí estoy". Le gusta venir a los partidos, entrar al vestuario y juntarse con los jugadores. La verdad es que pasé unos buenos meses.

Y ahora Emiratos. Otra experiencia más que me imagino que utilizarás en el futuro. ¿ Qué te has encontrado?

Este era un mercado que quería conocer. Es verdad que me llegan muchas propuestas de Arabia Saudí pero eran ciudades que no me llenaban. Acaba de llegar de Konya, en Turquía. Esos cuatro meses me dio un golpe de realidad. Era una ciudad muy antigua, con una cultura muy antigua. El club si era un gran club, con buenas instalaciones, un estadio increíble y una liga muy competitiva pero estuve encerrado durante 4 meses en una habitación de hotel, no había nada en la ciudad y lo pasé muy mal. Quería venir a un sitio donde ya hubiera estado, firmar un contrato largo para estar tranquilo y disfrutar del fútbol, de mi familia y de lo que ya había conseguido. Me salió esta oportunidad y ni me lo pensé.

Tantas experiencias vividas y aunque te sigues sintiendo futbolista, ¿Tienes alguna idea de por dónde quieres enfocar el futuro?

Mi idea es estar aquí unos años más. Es verdad que me encantaría retirarme en España sobre todo por mis hijos que ya empiezan a coleccionar las estampas, al jugar al FIFA y siempre me dicen que quieren verme allí. Ya le he dicho a David, mi representante, que cuando dé el paso de retirarme, me gustaría ir a algún equipo en España aunque sea prácticamente gratis. Ese sería mi sueño.