MUNDIAL | SCHUSTER Y STIELIKE

"En Alemania no vieron con buenos ojos que viniéramos a España. Cambió el trato en la selección"

Schuster y Stielike, que hicieron carrera en la Liga, hablan sobre sus experiencias, el Mundial de Catar y el España-Alemania.

Uli Stielike y Bernd Schuster durante la charla que mantuvieron con Relevo como testigo./Michèle Novovitch
Uli Stielike y Bernd Schuster durante la charla que mantuvieron con Relevo como testigo. Michèle Novovitch
Enrique Ortego

Enrique Ortego

Alemania a la vista en el Mundial de Catar. Ya no se cumple el popular dicho de Lineker sobre su eterna imbatibilidad. Ahora se ha transformado en una selección más terrenal, que, como el miércoles, va ganando a Japón (1-0) y termina perdiendo (2-1). Lo que nunca se podrá obviar es que se trata de una tetracampeona del mundo, que puede presumir de ilustre pasado y nunca debería despreciarse su presente y futuro. En vísperas de un España-Alemania, Relevo ha querido darse un baño de germanidad-teutona y nada mejor para ello que sentarse en un sofá de esos en los que te hundes nada más tomar tierra, con dos grandes nacidos en tierras alemanas y crecidos, futbolísticamente, en territorio patrio. Ambos comparten escenario. En su país de nacimiento se les mira como medio españoles y aquí, en su país de adopción, siguen siendo los alemanes. Stielike y Schuster. Schuster y Stielike.

Schuster habla sobre su estreno con la selección alemana.Michèle Novovitch

La cita fue en el hotel Vincci Estrella del Mar, cerca de Marbella. ¿Por qué allí? Porque los dos protagonistas de esta historia participaban en un torneo de golf que desde hace 22 años reúne a ex futbolistas y periodistas alemanes. La noticia fue que, por primera vez en la historia, por gajes de la complejidad de los hoyos y del lento ritmo de los participantes, dos alemanes no cumplieron con la histórica puntualidad germana. Llegan por separado después de su partido/partida particular. Piden disculpas. "No se puede estar casi seis horas jugando, mañana hay que hablarlo esto.,.". A Schuster le da tiempo a ducharse y cambiarse. A Stielike, ni eso. Se sienta deprisa y corriendo con la sensación del que llega tarde. Continúa vestido de corto. Con los colores del Naranjito. No descarto que fuera un homenaje al Mundial 82, donde llegó a la final con su Alemania y la perdió contra Italia.

Se nota complicidad entre ellos, aunque en su época de futbolistas llegaran a competir por el puesto en la selección alemana. Uli Stielike acaba de cumplir los 68, jugó ocho temporadas en el Real Madrid (1977-85) y vive desde hace un par de años en Benalmádena (Málaga). Bernd Schuster llegará a los 63 el mes próximo, militó en el Barcelona (1980-88), Real Madrid (88-90) y Atlético (90-93) y se quedó a vivir en la capital a mediados los 90, cuando colgó las botas en el Bayer Leverkusen. Hablan español con acento y entienden hasta el giro más macarrónico que les puedas plantear. Se trata de hablar de fútbol, de su Alemania y de su España. De su pasado y del futuro inmediato que nos enfrenta en Catar. Les gusta.

RELEVO. Stielike jugaba ya en el Real Madrid, procedente del gran Borussia Moenchengladbach y Schuster se abría paso en el Colonia. ¿Cuándo sus carreras internacionales se encuentran por primera vez?

SCHUSTER. Debuté con la selección al final de la temporada 78-79, en un amistoso contra Irlanda en Dublín. Ganamos (1-3). Maier estaba todavía en la portería. Luego jugamos contra Islandia (1-3). Derwall era el seleccionador. Tenía 19 años y medio.

"Por fichar por el Real Madrid estuve 22 meses sin ser llamado por la selección. Como castigo me perdí el Mundial 78"

STIELIKE

STIELIKE. Esos dos partidos no los jugué. Lo mío con la selección es un poco raro. Debuté en un amistoso contra Austria, en septiembre de 1975. Tenía 20 años largos y el seleccionador era Helmut Schoen. Jugué un total de 42 partidos, pero, por convocatorias posibles, tenía que haber jugado el doble. Como fiché por el Real Madrid en el 77, la Federación alemana me castigó. Era como un ejemplo para que no salieran más jugadores de Alemania. Todo comenzó con unos rumores sobre un chico de 21 años que había fichado por el Real Madrid. Se decía qué cómo podía ser tan atrevido de cambiar un club alemán por salir al extranjero. En aquella época, el único futbolista que había salido de Alemania había sido, ese mismo año, Franz Beckenbauer, pero claro él era él, estaba en el final de su carrera y se iba al Cosmos. Entonces pensaban que solo allí se jugaba bien al fútbol y desde febrero del 77, que perdimos 1-0 en Francia hasta diciembre del 79, en un amistoso contra Holanda, 22 meses que no estuve convocado para el equipo nacional. Además...

Uli Stielike habla de su debut.Michèle Novovitch

¿Hay más?

STIELIKE. Sí, que en aquella primera temporada en el Real Madrid no solo ganamos la Liga, sino que en 27 partidos marqué 13 goles. Eso quiere decir que estaba en plena forma y, sin embargo, Alemania no me convocó para el Mundial de Argentina. Mi caso fue como un ejemplo para que no saliese ningún jugador. En Alemania no vieron con buenos ojos que nos viniéramos a jugar a España. Cambió el trato en la selección.

SCHUSTER. Yo eso no lo sabía, Uli... Ahora comprendo muchas cosas. Conmigo hicieron algo parecido entonces. Claro, ahora entiendo más cosas. Por eso, en cuanto me fui al Barcelona, en el 80, comenzaron a ponerme problemas para ir a la selección. No me miraban igual que antes. Debían pensar lo mismo sobre mí. ¿Qué por qué me tenía que ir al Barcelona, si en el Colonia tenía la felicidad eterna y habíamos ganado la Eurocopa? Fue a partir de una anécdota que os voy a contar ahora mismo...

Bernd Schuster cuenta cómo se 'escapó' del Barcelona para jugar con Alemania.Michèle Novovitch

Adelante, no se corte.

SCHUSTER. Al final de mi primera temporada en el Camp Nou, sería el mes de mayo del 81, me escapé, literalmente, de la disciplina del Barcelona para jugar un amistoso de la selección contra Brasil. Me apetecía jugar contra Sócrates, Zico, Junior, Toninho Cerezo... Como el partido no era oficial, en el club no me querían dejar ir, pero yo me fui de todas las maneras. Al haberme escapado, pensé que, para no empeorar las cosas, lo mejor era volver para jugar el partido de Copa que teníamos contra el Rayo (0-3), aunque fuera el encuentro de ida y el rival estuviera en Segunda. Después mi intención era regresar con la selección porque teníamos ya un partido oficial contra Noruega en Oslo para el que también estaba citado en un principio. No era cuestión tampoco de estropear mi posición con mi club, aunque no terminaba de entender que no me pudiera saltar el partido de Copa. Esa noche, en Stuttgart, después del partido contra Brasil, Hansi Muller dio una fiesta de cumpleaños en su casa y fui el único internacional que no fue. Me quedé en el hotel con mi mujer para madrugar y viajar a Madrid. A la mañana siguiente, cuando el empleado de la Federación alemana me dio los billetes, solo había un Francfort-Madrid, sin vuelta. Entonces me dijeron que no tenía que volver con la selección... Con esto que cuenta Uli ahora entiendo mejor las cosas.  

Schuster, en su época con el Barcelona.  Archivo ABC
Schuster, en su época con el Barcelona. Archivo ABC

Entonces, hasta la Eurocopa del 80 ustedes no jugaron juntos.

STIELIKE. Sí, allí le vi, un chaval de 20 años, con una melena rubia y con el pelo cortado a tazón, como dicen ustedes. Él tuvo la suerte de que estaba arropado por compañeros suyos del Colonia: Schumacher, el portero, Cullmann, Littbarski... Ese grupo le ayudó mucho a pesar de ser tan joven.

SCHUSTER. Lo que comenta Uli me vino fenomenal, como a Littbarski o Matthaus, los otros más jóvenes, pero yo era consciente también de que llegaba a un equipo veterano, ya hecho... Uli no era veterano todavía, pero estaban Hrubesch, Magath, Cullman, Kaltz... Fue fácil entrar.

Stielike y Schuster recuerdan la llegada de Bernd a la selección.Michèle Novovitch

La entrada de Schuster en el centro del campo llevó a Stielike a jugar atrás, de libero.

STIELIKE. El primer partido de la Eurocopa fue contra Checoslovaquia. Jugué en el centro del campo y Cullman de líbero. Bernd no jugó. Ganamos el partido (1-0) pero no jugamos bien y Derwall no estaba conforme y en vista al segundo partido contra Holanda, le metió a él en el centro del campo y a mí me pasó atrás. A partir de ahí ya no hubo quien le quitara. Subió como la espuma.

SCHUSTER. Fue mi partido clave. Ahí empezó todo para mí. Ganamos 3-2. Me salió un partido bueno y ya me quedé. Ese año a Rummenigge le dieron el Balón de Oro y a mí, el de plata. No estaba mal para un chaval de 20 años.

Uli, ¿cómo era aquel Bernd que comenzaba?

STIELIKE. Aprovechó bien que ese equipo era robusto defensivamente hablando. Físicamente éramos muy fuertes y él era todo lo contrario, era más bien técnico, el clásico jugador que necesitaba aquel equipo. Se lo supo ganar. En aquella Eurocopa no había semifinales. A pesar de que en el último partido empatamos con Grecia, fuimos primeros y pasamos directos a la final. En el otro grupo quedó Bélgica. En el partido decisivo, ganamos 2-1 con un gol de Hrubesch al final, pero el gol del empate de ellos fue como consecuencia de un penalti que me pitaron por derribar a Van der Elst. La falta fue claramente fuera del área, pero de nada nos valió protestarle al árbitro. Me enseñó la amarilla.

De la mezcla de un Uli (físico superdotado) y un Bernd (técnica exquisita) saldría el centrocampista perfecto.

SCHUSTER. ¡Ojo! No nos engañemos. Uli no era solo fuerza, era un buen organizador, posiblemente era más defensivo y yo podía tener más recorrido hacia adelante, pero él también llegaba a puerta y marcaba muchos goles. Sí, sería una buena mezcla la nuestra.

"La llegada de Bernd me mandó a jugar de líbero, pero nunca tuve problemas. En el Madrid un día Boskov me puso de extremo izquierdo"

STIELIKE

En su momento, Uli, ¿no le jorobó un poco la situación de retrasar su posición por la llegada de Bernardo?

STIELIKE. En absoluto. Yo siempre jugué donde me ponía el entrenador. Llegué a jugar hasta de delantero centro falso, de interior, de mediocentro, de líbero, de carrilero, de lateral... Con el Borussia Moenchengladbach marqué un día al hombre a Franz Beckenbauer. Con Boskov, en el Real Madrid, jugué de extremo izquierdo para marcar al lateral del equipo contrario. Según el entrenador era su mejor hombre y subía mucho. Jugaba donde me ponían. Claro que me gustaba ser centrocampista porque tenía más contacto con el balón y estaba muy implicado en el juego, pero, por otra parte, jugar de líbero me gustaba por la gran responsabilidad que se tenía en esa situación.

SCHUSTER. Hay que tener también en cuenta que después de retirarse un fenómeno como Franz Beckenbauer se quedó un gran hueco en la defensa. La obsesión entonces era buscar un nuevo kaiser y los clubes y la selección probaban a quienes tuvieran que probar. Hasta yo jugué atrás entre líbero y central. Fue un día contra Suiza en Basilea y me preguntaba qué hacía yo jugando ahí atrás. Se buscaba una figura parecida y Uli lo hacía bien ahí atrás, pero era muy difícil hacer olvidar a Franz.

Uli Stielike, en su época en el Real Madrid.  Archivo ABC
Uli Stielike, en su época en el Real Madrid. Archivo ABC

Llega el año 1982. Schuster fuera de la selección y Stielike llega a la final del Bernabéu contra Italia...

SCHUSTER. Ya hemos hablado antes de lo que pasó conmigo. Fue mi primer conflicto y cuando vi que la polémica crecía, pensé que lo mejor era dejarlo. Cuando vi que mis compañeros de dos años antes llegaron a la final del Mundial no sabía qué pensar. Era horrible verlo, con perdón. Era demasiado joven. Tampoco supe reaccionar. Si hubiera tenido a mi lado alguien que me hubiera hecho reflexionar a lo mejor se podía haber arreglado el tema. No digo un manager, que lo tenía, que era mi mujer, Gabi, digo alguien externo que me hubiera hecho ver las cosas que no veía... Pero yo era muy cabezón entonces. Tiré para adelante y me quedé sin esa final, además, en España, en el Bernabéu, que era el campo de nuestro gran rival, porque yo entonces era del Barça.

"Cuando vi que mis compañeros del 80 llegaban a la final de España 82 fue horrible".

SCHUSTER

STIELIKE. Esa final en el Bernabéu era para mí como jugarla en el patio de mi chalé... En la primera fase, estuvimos en la sede de Gijón donde hay, o al menos había, muchos madridistas. A nosotros nos hizo daño a nivel de simpatía el partido contra Austria que se dijo que habíamos vendido. Nos llamaron de todo, pero hicimos lo que teníamos que hacer, ganábamos 1-0 y en los últimos 20 minutos no tomamos ningún riesgo. Lo veo absolutamente normal. Los cuartos de final los jugamos también en el Bernabéu. Jugamos los dos primeros partidos: ganamos a España y empatamos con Inglaterra y en el último estábamos sentados en la tribuna viendo qué resultado se daba entre ellos, si seguíamos en la competición o nos íbamos para casa. Fue algo de locos. Nos quedamos hasta la final.

Llega la Eurocopa 84 y España elimina a Alemania con el gol de Maceda. Stieleke, presente. Schuster, de nuevo, ausente.

SCHUSTER. Volví a la selección después del Mundial 82, pero me perdí la Eurocopa por lesión. Me rompí un dedo en la última jornada de Liga en San Sebastián. Pura mala suerte. Con la escayola fui a ver ese partido contra España. Estaba sentado al lado de Beckenbauer. Ese día Arconada hizo unas paradas tremendas.

STIELIKE. Con el empate nos clasificábamos para semifinales y con el 1-0 se metió España. No me olvido de la jugada. Fue una acción a balón parado. Briegel estaba fuera por lesión en ese momento y cuando entró no llega al marcaje de Maceda que cabeceó y nos mandó a casa. Ese fue, realmente, mi ultimo partido con la selección, A la vuelta del verano, jugué 45 minutos contra Argentina en un amistoso, perdimos 1-3 y se acabó. Mi relación con la selección y con los periodistas alemanes siempre fue muy dificultosa para mí. En el Real Madrid era el alemán y en la selección no era el alemán. La federación me puso ese veto, jugué partidos, pero nunca me lo perdonaron. Cuando jugaba bien, para ellos jugaba mediocre y cuando jugaban medio bien, estaban para mandarme para casa. Lo tenía muy complicado al nivel de estar respetado

SCHUSTER. Yo no volví nunca más a la selección después de esa ocasión perdida de la Eurocopa. En total jugué 21 partidos. Se fue Derwall y llegó Beckenbauer. Es verdad que antes del Mundial 86, a ultima hora, existió una conversación para volver, pero ahí fue culpa mía. Me vi fuera. Pensé que llevaba dos años sin ir. Que ese ya no era mi equipo. Y me equivoqué. Ya no pensaba en la selección. Estaba en España, en el Barcelona. Me quedé sin jugar ese Mundial y siempre me arrepentiré. Llegamos a la final contra Argentina de mi amigo Maradona, aunque la perdiéramos. Incluso, de haber seguido en la dinámica, podía haber llegado perfectamente por edad al Mundial del 90. Realmente esa era mi generación, la de los jóvenes del 80: Matthaus, Voller, Brehme, Littbarski... Teníamos todos 30 años. Ellos, además, ganaron a Argentina en Roma. Lo repito, hubiera necesitado alguien a mi lado que me hubiera guiado a la hora de tomar decisiones.

(La conversación cambia de ritmo y se dirige hacia Catar y ese Alemania-España que espera en el segundo partido. Los tres nos imaginábamos en ese momento que ambas selecciones ganarían su primer partido y llegarían al enfrentamiento directo con tres puntos cada una. Error. España cumplió con su deber con creces, 7-0 a Costa Rica, pero Alemania no hizo los deberes, derrota ante Japón (1-2). Era obligada una posterior llamada a los dos protagonistas para actualizar la charla. Gajes del oficio. Schuster está en Barcelona. Ejerce de comentarista televisivo. Stielike, en Catar, invitado por la federación local, de la que fue seleccionador)

SCHUSTER. Quién nos iba a decir cuando hablamos la semana pasada que Japón iba a ganar a Alemania y más cómo transcurría el partido. Le pasó un poco como a Argentina. Con el 1-0 se confió y con los goles de Japón no supo reaccionar. Parecía en estado de shock. Para mí fue un exceso de confianza. Tenía el partido controlado, pero ni los cambios ni el cambio de sistema salieron bien. Me extrañó que el seleccionador no hiciera las sustituciones hasta el minuto 74. Al equipo le faltó capacidad de reacción. Defensivamente no se puede permitir el segundo gol, que un delantero entre hasta la cocina. Desde hace un tiempo la selección está buscando recuperar esa esencia de siempre. No tenemos una super estrella en el equipo. Tenemos gente buena, más o menos. Hasta ahora habíamos demostrado que sabíamos jugar estos torneos grandes. Con buen equipo, con menos buen equipo, pero también es verdad que nos podía pasar lo que nos pasó el miércoles. No tenía la sensación de que se pudiera llegar muy lejos en este Mundial, al equipo le falta un poco. Ahora está más complicado, pero desde luego si hay alguien que pueda reaccionar en una situación como ésta, es Alemania.

Schuster habla sobre la actualidad de la selección alemana.MIchèle Novovitch

STIELIKE. Vi el partido en directo y vi mal a Alemania. Sin sangre, sin intención de terminar un partido en el que se puso por delante. Quiso administrar la ventaja y eso no se puede hacer en el fútbol actual. La falta de ambición nos pasó factura. Ahora va a ser difícil recuperar la posición. En Alemania está habiendo críticas muy fuertes. Supongo que contra España habrá cambios de jugadores, quizás de sistema. Nos falta un nueve, ya lo hablamos el otro día. No tenemos un Mbappé, ni un Neymar... No tenemos el jugador que marque las diferencias. Si ves la convocatoria de Alemania se parece mucho a la española. Flick coge el bloque del Bayern, que funciona muy bien tanto en Alemania como en Europa. Ha llamado a siete jugadores y mientras pueda mantener este bloque en el campo, el equipo puede funcionar. Añadir cuatro jugadores no es complicado. Incluso alguno ha salido del Bayern y conoce esa dinámica de juego. Gracias a estos automatismos que el equipo domina se puede defender bien. Pero como se rompa el bloque del Bayern por lesión o enfermedad lo va a tener complicado. En España, el bloque del Barcelona son ahora ocho jugadores... Es un poco más de lo mismo. Lo que pasa es que los españoles son muy jóvenes todavía.

¿Y del partido de España, qué me dicen?

SCHUSTER. Fue completísimo. Muy serio. Casi perfecto. Además de su efectividad en ataque, atrás no han concedido ni una ocasión de gol. No le tiraron ni a puerta. Me gustó especialmente su velocidad de balón y que los que entraron en el partido tuvieron la misma intensidad que los que comenzaron. Los cuatro de arriba estuvieron muy bien y vi a un Gavi tremendo.

STIELIKE. Yo no lo pude ver. Entre que salimos de ver el partido de Alemania y volvimos al hotel, solo pude ver los goles, pero que un equipo marque siete tantos ya dice mucho, aún sin ver el partido. Es un resultado que no se ve en un Mundial y ya habla por sí mismo. Ahora veo más favorita a España para este domingo. Los resultados dan y quitan y ahora los españoles están convencidos de su potencial y los alemanes, no. Todo lo contrario, son todo dudas.

Ustedes que están al tanto: ¿existe mucha diferencia futbolísticamente entre la Alemania de Löw y la de Flick?

SCHUSTER. Löw me gustaba porque miraba fuera de Alemania y eso no es normal en mi país. Allí pensamos que somos los mejores, que la Bundesliga es el mejor campeonato, que se juega el mejor fútbol, que tenemos los mejores jugadores y a veces nos cuesta dejar de mirarnos a nosotros y mirar fuera. Löw miraba mucho a España. A Vicente del Bosque. A la Selección. En el último Mundial que ganó, se jugaba como España. Vino a ver el trabajo que se hacía en las selecciones inferiores... Flick era con Löw la persona que manejaba muy bien el grupo y ahora se ve que es verdad. Maneja bien al grupo del Bayern, pero también maneja a los demás. Esta situación hace más fuerte a la selección.

Los dos exjugadores alemanas hablan sobre los futbolistas actuales.Michèle Novovitch

Con ustedes lo lógico es hablar de centrocampistas. Es su especialidad. Busquets-Pedri-Gavi contra Kimmich-Gündogan-Goretzka.

STIELIKE. En nuestra época, y comienzo hablando de Netzer, que jugó también en el Real Madrid, los centrocampistas éramos más especialistas. Yo más defensivo, Bernd más ofensivo. Ahora todos los que juegan en el medio campo atacan y defienden. A lo mejor son más completos que nosotros. Si ves a Kimmich o Goretzka pueden considerarse defensivos, pero también llegan arriba.

SCHUSTER. Donde más se parecen las dos selecciones es precisamente en el centro del campo. Kimmich y Busquets juegan por delante de la defensa y luego Pedri y Gavi tienen buena visión, buena llegada de segunda línea. Hay mucha igualdad. La idea del fútbol no es la misma, está clarísima, pero sí hay jugadores parecidos. España jugará con Morata arriba. Alemania, quizás, con Havertz. Creo que Alemania es superior en el juego exterior, por las bandas con Sané, Gnabry... hay más calidad que en España.

"No tenemos el jugador que marque las diferencias"

STIELIKE

De delanteros centros puros andan justitos los dos equipos.

SCHUSTER. Alemania siempre tuvo un nueve-nueve que ahora no tiene. Ni siquiera si hubiera estado Werner. Para el fútbol alemán el delantero centro siempre fue una pieza importante. No eran los más técnicos ni los más brillantes, pero eran importantes para el funcionamiento colectivo. Además siempre tuvimos grandes jugadores de segunda línea y para ellos el ariete clásico es vital.

STIELIKE. Si empezamos en los 60, teníamos a Uwe Seeler, luego Gerd Müller en los 70; después a Hrubesch, a Voller, a Gómez... Cada uno con sus características, pero lo importante era que el equipo se adaptaba a esas características. Ahora Flick, de repente, ha llamado a un jugador desconocido de ese perfil, Fullkrug. Tiene un 1.90, fuerte de cabeza, sabe que necesita un jugador de ese estilo porque siempre lo hemos tenido.

Si hubiera que chivarle a Luis Enrique al oído el nombre del jugador alemán que hay que vigilar más de cerca, ¿cuál le dirían?

STIELIKE. Musiala es un chico de 18 años, pero parece que es mucho mayor. Tiene muchas sorpresas en su juego. No sabes nunca si te libra por la derecha, por la izquierda; si se va a la banda o entra por dentro; si termina él la jugada o opta por dar el último pase. Para 18 años está muy avanzado.

"Musiala es realmente bueno, creo que incluso aún tiene más fútbol que Pedri y eso es decir mucho".

SCHUSTER

SCHUSTER, Musiala creo que aún tiene más fútbol que Pedri, que ya es decir mucho.

Es una pregunta tan tonta como obligada. ¿Con quién van el domingo? Supongo que con su país, claro.

SCHUSTER. La verdad es que cada año veo más tranquilo los partidos en los que se enfrentan clubes españoles contra alemanes, o, ahora, las selecciones. Espero un buen partido. No te puedo decir que vaya más con uno que con otro. De verdad.

STIELIKE. Yo estoy más alejado que Bernardo. Estoy casi jubilado... Pero si no tengo ni el canal de LaLiga de pago. No veo muchos partidos. Que gane verdaderamente el fútbol y que gane el mejor. Lo puedo decir porque no me debo a nadie, ni tengo interés por nadie. Estaré en Catar. Me ha invitado la federación de allí, supongo que porque trabajé cuatro años con ellos.

¿Y en el capítulo de favoritos?

STIELIKE. No hay que mirar la lista de nominados. Me guio por los jugadores que algunas selecciones se dejan en casa. Si Francia no pudo contar ni con Kanté, ni con Pogba, ni después con N'kunku y se ha dejado en casa a jugadores del nivel de Diaby (Leverkusen) o Muani (Eintracht), que los veo a menudo en la Bundesliga, es que deben tener un nivel fortísimo, aún sin Benzema. Lo mismo pienso de Brasil que se deja en casa a hombres como Firmino.

SCHUSTER. Opino lo mismo, por plantillas Francia y Brasil están sobrados, aunque ahora a Francia se le haya caído Benzema, pero ya hemos vivido de todo. Como en el Mundial de Brasil, que Alemania le dio ese cacharrazo a Brasil, o Francia, que no pudo ganar su Europeo con un equipo plagado de estrellas.

Sitelike habla sobre la figura de Luis Enrique como seleccionador y líder de España.Michèle Novovitch

¿Cómo ven desde su doble experiencia de futbolistas y técnicos que el líder de España sea el seleccionador?

STIELIKE. Eso solo se entiende desde la perspectiva del grupo en sí. Los que no han trabajado nunca como profesionales en el mundo del fútbol no entienden que aparte del entendimiento táctico, aparte de las cualidades técnicas y físicas, una componente importante en un equipo, sobre todo cuando estás cuatro semanas juntos conviviendo, es el comportamiento social. ¿Cómo el equipo de Francia acoge a Mbappé, cuando Mbappé quiere ser más estrella que los demás? ¿Cómo Brasil va a tratar a Neymar si quiere ser el rey del grupo? Son muchas componentes interiores que nunca vamos a conocer. En España, ya todos saben quién es el que manda, nadie sale engañado. Luego es cuestión de cómo el entrenador se lo explica a su equipo. Él puede decirle a sus jugadores que él es líder, pero que las verdaderas estrellas son ellos. También es cómo se explican las cosas.

SCHUSTER. Cuando un equipo no tiene una superestrella, es normal que el entrenador se coja este papel de liderazgo total, como ha hecho Luis Enrique. Es bueno para el grupo. Sin embargo, si tienes tres o cuatro jugadores de perfil super, ya no te tienes que meterte tú como entrenador a afrontar ese papel y tienes que manejar las cosas de otra manera.

Acabamos. Al margen de la selección alemana, ustedes tienen otro punto en común en sus respectivas carreras: Uli perdió dos finales de la Copa de Europa... y Bernardo una, contra el Steaua en Sevilla...

STIELIKE. Lo mío es peor. Perdí dos, por lo que tengo un doble mal sabor de boca. Con el Borussia Moenchengladbach ya había perdido la final en 1977, en Roma (3-1) también contra el Liverpool. Fue mi último partido con el Borussia. Y luego cuatro años después me pasó lo mismo con el Real Madrid en París, con aquel gol de Alan Kennedy. Además, aquellas sí que eran Copas de Europa de verdad. Solo la jugaban los campeones.

SCHUSTER. Ya me extrañaba a mí que no fuéramos a hablar de eso... Con la rabia que me da recordarlo. Pasa palabra. Nosotros éramos favoritos totales contra un Steaua desconocido en Europa. Es una de las noches más negras de mi carrera, por no decir la más oscura. Además, jugando en Sevilla, con toda la afición a favor y no fuimos capaces de ganar ni en los penaltis. ¿Qué puedo decir? Un aspecto sobre lo que decía antes Uli, la diferencia entre esta Champions y aquella Copa de Europa es que en mis 19 años de profesional yo solo jugué cuatro veces la Copa de Europa, una con el Colonia, dos con el Real Madrid y otra con el Barça. Muy poco. Con el formato actual hubiera jugado todos los años, como ocurre con estos chicos, porque se clasifica hasta el cuarto.