FÚTBOL SALA

La historia de un engaño en el fútbol sala del Leganés: "Yo jamás había vivido algo así"

Ángel Saiz, exentrenador del primer equipo femenino del CD Leganés de fútbol sala, desvela en Relevo las mentiras, impagos y suplantaciones de identidad del club.

Ángel Saiz, en su presentación como técnico del CD Leganés. /CD Leganés
Ángel Saiz, en su presentación como técnico del CD Leganés. CD Leganés
Bárbara Puebla Meyniel

Bárbara Puebla Meyniel

Lo que a priori puede parecer la salida de un club por la falta de resultados a nivel deportivo, tiene mucho más detrás. Ángel Saiz, el ya exentrenador del primer equipo femenino de fútbol sala en el CD Leganés, no dejó atrás el equipo por los resultados sino por todo lo que la directiva del club estaba haciendo. "Jamás había vivido algo así".

Tras una temporada que culminó en un gran escándalo debido a que las jugadoras no recibían sus salarios correspondientes, el club decidió avanzar y limpiar su imagen. Al menos eso fue lo que le dijeron a Ángel, al que le propusieron entrar como el nuevo entrenador del equipo esta pasada temporada. Tras haber entrenado anteriormente al primer equipo masculino, él ya tenía experiencia en el club y al ver que el escándalo había terminado y las jugadoras del anterior año habían cobrado lo que les correspondía, decidió entrar con ciertas condiciones.

Debido al daño que provocó la anterior temporada, las jugadoras españolas no iban a querer embarcarse en el equipo, por lo que iba a ser necesario fichar a jugadoras extranjeras y eso supone un gasto económico mucho mayor, cosa que el entrenador advirtió al club pepinero en su llegada.

"Aunque hicieron las cosas mal, cosa que me reconocieron, me estaban pidiendo ayuda. A continuación yo entro en el club y les hago una radiografía de lo que puede ser el año", cuenta Ángel a Relevo. "Yo les dije: 'mira, deportivamente la cosa va a estar muy fastidiada, nadie va a querer fichar, pero si hablamos del tema de la imagen, nos comprometemos a una serie de acuerdos y los cumplimos'. Vamos a limpiar completamente la imagen del club". En todas las reuniones, Ángel les transmitió repetidamente que había una línea que no se podía traspasar, tenían que hacer las cosas bien y cumplir con todos los pagos mensualmente.

Sin embargo, nada es lo que parece. El club había engañado por completo al entrenador y, por lo tanto, no cumplió con lo pactado. "Una vez iniciada la temporada esto fue una cosa tras otra, incumplimiento tras incumplimiento. Me estuve peleando con ellos para que las jugadoras recibieran los pagos". Ni las jugadoras, los entrenadores, el cuerpo técnico, o los servicios externos como el transporte o fisioterapeutas recibían lo que les correspondía. "Lo que me parece increíble es que en un club tan grande y con tantos recursos no encuentres a nadie que haya cobrado", declara Ángel.

Deportivamente, salvar la categoría iba a ser muy complicado, pero la mala gestión del club lo empeoró aún más. La pretemporada daba comienzo el 14 de agosto, y a pesar de que las jugadoras que venían de otros países ya tenían sus contratos firmados desde julio, la gestión del club no se encargó del traslado y las jugadoras no llegaron a la pretemporada cuando debían. "Iba a entrenar y era desolador, solo estaban las jugadoras españolas y faltaba casi toda la plantilla. Yo jamás he vivido algo así en 30 años de carrera que llevo".

Las quejas y reclamaciones a la dirección fueron constantes, pero nadie se hacía responsable, derivaban la responsabilidad de una persona a otra. "El club, impasible, parece que el tema no iba con ellos", expresa el técnico.

"La mochila que tengo y por lo que tardé tanto en irme de ahí fueron las jugadoras. Me quedé peleando hasta donde me dieron las fuerzas"

Ángel Saiz Exentrenador del primer equipo femenino del CD Leganés de fútbol sala

Ángel Saiz había conseguido traer a jugadoras a la plantilla que habían hecho auténticos sacrificios y una apuesta muy grande para jugar en el sur de Madrid, ya que procedían de países como Argentina y lo habían dejado todo atrás por intentar crecer en este deporte. No podían estar sin cobrar, no tenían apenas para poder comer.

Tanto jugadoras como entrenadores nos han hecho saber que no se podía contactar con ningún cargo de la directiva por ninguna vía y que, en caso de lograrlo, la única respuesta que recibían era "la semana que viene".

"A finales de enero yo decido no continuar. El club me dijo que hasta la fecha había, más o menos, podido cumplir con los pagos, pero que desde entonces iba a haber más retrasos". Tras luchar por preservar las promesas que les habían hecho a las jugadoras, el entrenador no dio más de sí. "La mochila que tengo y por lo que tardé tanto en irme de ahí fueron las jugadoras, que habían venido por mí y habían confiado en mí. Me quedé peleando hasta donde me dieron las fuerzas y hasta donde pude".

Había jugadoras que estaban viviendo en pisos completamente descuidados, sin calefacción ni agua y sin poder acceder a comida. "Para sus familias no era fácil mandarles apoyo económico desde Argentina, esas jugadoras necesitan sus sueldos", explica Ángel Saiz. Los impagos se han producido en todos los casos, pero las que residen en España tienen más apoyos económicos. A día de hoy, todavía no han conseguido cobrar pero, tras acudir a la comisión mixta, esperan poder hacerlo pronto.

Reclamaciones al Ayuntamiento de Leganés

Después de que el entrenador dejase atrás su implicación en el club, junto con otros entrenadores y exentrenadores presentaron un escrito de 39 páginas el pasado 5 de junio a través del cual intentaron apelar a alguna solución comunicando todo lo sucedido al Ayuntamiento de la localidad.

El escrito -al que ha tenido acceso Relevo- se sostiene con base en cuatro puntos: retrasos y falta de pago del salario pactado, falta de alta en la seguridad social, la ausencia de nóminas y certificado de retenciones, y la falta de constancia de que el club haya ingresado en la agencia tributaria el IRPF que debió de retener. Todo ello se refleja a través de contratos, extractos bancarios y pruebas que los entrenadores remiten en el documento.

En una ocasión, el club llegó a suplantar la identidad de un entrenador en un partido tras la salida de Ángel del club. "El CD Leganés Fútbol Sala presentó la licencia del mismo entrenador en dos partidos disputados a la misma hora a 870 kilómetros de distancia. Moralmente, es incalificable. Más aún, si tenemos en cuenta que el equipo femenino de Primera División no tenía entrenador porque al anterior entrenador y a su equipo técnico se les debía cerca de 4.000 euros correspondientes a salarios atrasados y, como el Club Deportivo Leganés Fútbol Sala no quería pagarles, presentó la ficha del entrenador de Segunda División que jugaba a 870 kilómetros", expresan los entrenadores en la demanda con las actas que lo corroboran.

Silencio institucional

Hasta la fecha, el organismo público no se ha pronunciado y no se conoce que esté tomando medidas al respecto. En lo referente a la directiva del club, el director general, Alberto Gasco Moreno, en la actualidad tiene un cargo de peso en el propio Ayuntamiento, por lo que no se descarta la posibilidad de que se haya encargado de dejar el caso a un lado.

Además, durante la temporada, que terminó en mayo, ni él ni ningún superior como el presidente David Vázquez González o el vicepresidente Víctor Clemente Alonso dieron explicación alguna ante lo que estaba sucediendo, y siguen en absoluto silencio. 

"Es un presidente al que no ves, no aparece nunca y no asume nada. Tienes que estar rogando a través de mil correos y llamadas para conseguir contactar con alguien de la directiva". Por si fuera poco, nadie de la directiva, ni mucho menos el presidente, apareció para recibir a las jugadoras que vinieron del extranjero ni se las ayudó con su traslado de vuelta a sus casas.