SERGIO SANTAMARÍA

Con 17 años fue Balón de Oro frente a Xavi y Ronaldinho; ahora les enseña a invertir en Bolsa

Un gran Mundial Sub-17 colocó a Sergio Santamaría en los focos por delante de hoy leyendas a las que asesora.

Sergio Santamaría junto con sus compañeros en un partido del Barça. /ARCHIVO
Sergio Santamaría junto con sus compañeros en un partido del Barça. ARCHIVO
Jonathan Ramos

Jonathan Ramos

Todo el mundo tiene un lugar que le trae grandes recuerdos, ya sea la casa de tus padres, el primer país que visitaste o el colegio. Para Sergio Santamaría (Málaga, 1980), plantearse esa duda siempre le ha llevado al mismo lugar: Egipto. En ese país fue donde firmó un Mundial Sub-17 de ensueño, llegando a ganar el Balón de Oro del torneo por delante de un Ronaldinho que todavía gambeteaba en las inferiores de Grêmio o de un Xavi Hernández recién aterrizado en el filial blaugrana. Este reconocimiento le aupó en lo futbolístico, mientras le hizo mella en lo psicológico. Nunca logró la continuidad que tanto necesitaba y las lesiones terminaron por retirarle. Ahora se dedica a la Bolsa y en sus ratos libres enseña a invertir a sus excompañeros.

Aunque ahora trabaja desde casa, antes lo hacía en campos de Primera División, pero la profesionalización no estuvo presente en sus inicios dentro del fútbol. Durante sus años como benjamín echó en falta las órdenes de técnicos titulados: "Mi primer entrenador era un fotógrafo aficionado al fútbol y el siguiente, un pintor". Esa falta de especialización hizo daño a su crecimiento técnico, pero el olfato goleador es algo innato y Santamaría lo tenía.

"Yo era muy malo, pero como era rápido me hinchaba a marcar goles. Me quedaba delante del portero 40 veces y luego metía seis o siete. En las estadísticas se ven los goles y no los fallos", reconoce el exfutbolista. Esos números 'maquillados' le sirvieron para conseguir una prueba con el Málaga CF, donde le dijeron lo que ya sabía: "Que técnicamente era muy malo". Pero, para su sorpresa, consiguió un hueco en el conjunto andaluz.

Con la elástica del Málaga ya enfundada, Santamaría mejoró hasta el punto de ser llamado con la selección malagueña para un torneo entre provincias andaluzas. Precisamente, en esa competición logró demostrar todo lo aprendido en el conjunto blanquiazul. "Jugué genial. Es el primer torneo donde antes de cada partido ya sabía lo que iba a pasar. Marco como nueve goles y al final del torneo tengo cuatro equipos que me quieren".

El Barça, su primera novia

Los cuatro conjuntos que se movieron por Santamaría fueron el Barça, el Real Madrid, el Atlético y el Valencia. "El Barça fue el primero en mover ficha y al mes ya estaba viviendo en Barcelona", reconoce el jugador, que incluso fue tentado por Vicente del Bosque. "Me llamó para que me fuese al Madrid, pero yo ya me había decidido por el Barça", explica.

Su respuesta fue rápida, pese al interés del resto de equipos. Santamaría relata cómo el club catalán le trató con mimo antes de firmar su contrato. "Invitaron a mi familia a conocer todo Barcelona, sentí que era como mi primera novia y no podía dejarlo por irme a otro equipo".

De asombrarse con Xavi a robarle las chanclas a Van Gaal

El primer día en un trabajo puede asustar y generar nervios, pero el aterrizaje de Sergio Santamaría en Can Barça le produjo asombro. "Me acuerdo de mi primer partido con el Barça. Yo estaba en el banquillo y me dicen: 'Fíjate cuantos balones pierde el número cuatro'. Y yo no le conté ninguno. Ese '4' era Xavi. Nunca había vivido tanto control de pelota", reconoce.

Su irrupción dentro de la dinámica del primer equipo fue muy progresiva. En un Barça plagado de estrellas como Figo, Rivaldo o Ronaldinho era difícil encontrar su hueco, pero poco a poco se convirtió en un habitual en la banda derecha del Barça Atlètic. "Juego una temporada entera en el filial. Mi entrenador me dice que lo hago muy bien, pero el siguiente año me bajan al tercer equipo. Es un shock, lo normal sería seguir en Segunda División o ascender con el primer equipo. Pues no, a mí me bajaron a Tercera. Fue una frustración muy grande".

"Me llamó Del Bosque para que me fuese al Madrid, pero yo ya me había decidido por el Barça"

Exfutbolista

Santamaría decidió no bajar los brazos y tras una gran temporada volvió al Barça Atlètic, e incluso entró en dinámica del primer equipo. El premio a la constancia fue debutar con el Barça. Van Gaal fue el encargado de galardonar el esfuerzo del malagueño: "Van Gaal me vio en la inferiores y le gusté mucho. Me dijo que jugaría en el último partido de liga, que el Barça se jugaba el campeonato contra el Depor. Yo era un inconsciente y estaba tranquilísimo la noche anterior".

Así fue la llegada de Sergio Santamaría al FC Barcelona. RELEVO/ ÁLEX CORRAL

Su debut fue ante 85.000 personas en el Camp Nou. Santamaría jugó 'sólo' la segunda parte, y aunque hubiese sido el broche de oro para una noche de ensueño, el Barça terminó segundo esa temporada. Aquella noche, el Barcelona perdió una Liga y Van Gaal unas chanclas. "En cuanto llegamos al vestuario me doy cuenta de que no tengo calzado para ducharme. Yo pillé las primeras chanclas que vi y, casualidad, eran las del míster. Van Gaal estaba loco buscándolas y resultó que era el chaval que acababa de llegar quien se las había quitado. Él se descojonaba", confiesa.

El sueño del Balón de Oro que terminó en pesadilla

Mucho antes de poder debutar en Primera División, Sergio Santamaría ya cumplió una de sus metas dentro del mundo del fútbol. Con 17 años, fue llamado con la Selección española para el Mundial Sub-17 disputado en Egipto. "Fue algo que llegó de la nada, nos dicen en verano que hay un Mundial en septiembre y con esa ilusión, pues lo doy todo en los torneos de verano. Pero cuando dan la convocatoria yo no estoy".

"Yo me olvido y un día en el instituto me dicen que se ha lesionado un chico y me llaman para sustituirlo". En esos momentos la Selección estaba concentrada en Cáceres, a punto de partir hacia Egipto. Santamaría acudió a la llamada, aunque fuese para suplir una baja en una posición poco habitual para él. "El que se lesiona es lateral y por eso juego el Mundial con el número '2' a la espalda. Empecé titular. Era curioso, de no ir, terminé jugando todos los partidos y ganando el premio a mejor jugador del torneo".

"Yo pillé las primeras chanclas que vi y casualidad que eran las del míster. Van Gaal estaba loco buscándolas. Él se descojonaba"

Sergio Santamaría Exfutbolista

En un Mundial con jugadores de la talla de Xavi, Ronaldinho o Casillas se acabó endiosando a un reserva que jugó en una posición antinatural para él. "Es algo que me costó mucho asimilar. En aquella época tenía mi primer teléfono y en esas fechas me duraba cargado media hora de las llamadas que recibía. Fue algo muy rápido, fue tremendo".

Ese galardón lo puso en el ojo del huracán y con tan solo 17 años comenzó a vivir dentro de un mar de críticas que lo terminó ahogando. "Me costó mucho superarlo. A raíz de ahí se me ponen demasiados ojos encima y siento lo que es realmente la presión de tener que marcar cada partido", confiesa.

Sergio Santamaría sobre la presión que recibió tras ganar el Balón de Oro. RELEVO/ÁLEX CORRAL

El peso de las críticas aumentó cuando sus minutos con el Barça escaseaban, hasta tal punto de pedir salir cedido en busca de minutos. Para Sergio Santamaría, esa decisión fue su peor error. "Tenía que haber aguantado más en el banquillo. La gente no lo recuerda, pero Iniesta estuvo varias temporadas jugando poquísimo hasta que tuvo su oportunidad. Me faltó paciencia".

Invertir para no sobrevivir

Esa paciencia que le faltó en el Barça la tuvo que recuperar durante su periplo fuera del club catalán. Oviedo, Elche, Alavés, Albacete, Sant Andreu, Logroñés, Alzira, Antequera, Alhaurín y Unión Estepona vieron apagarse el brillo de un jugador que despuntó desde muy temprana edad. Sus años jugando en Segunda División y Segunda B los pasó entre quirófanos por culpa de dos roturas de cruzado. "Las dos lesiones de rodilla me frustraron, hay un momento en el que dejo de disfrutar jugando. Al final no me compensaba económicamente y psicológicamente menos".

"Me costó mucho superarlo. A raíz de ahí se me ponen demasiados ojos encima y siento lo que es realmente la presión de tener que marcar cada partido"

Sergio Santamaría Exfutbolista

El siguiente paso para Santamaría era la retirada. Con la decisión tomada, Sergio hizo una lista de 'pros' y 'contras' en las que el nivel de vida tenía más peso que el resto de los componentes. "Está claro que el fútbol da mucho dinero, sobre todo en clubes de Primera, y yo tenía claro que el dinero no me iba a limitar en mi futuro". Bajo esa premisa abordó su nuevo futuro profesional: la inversión en Bolsa.

Sergio Santamaría sobre su nueva vida como inversor en Bolsa. RELEVO/ÁLEX CORRAL

Con 33 años se reinventó y lo hizo al estilo yankee. Ahora opera en NASDAQ, bolsa americana, donde lleva más de un década de experiencia acumulada. Sus ingresos no solo provienen de su balance diario, también ha hecho 'escuela' en esto de invertir. Santamaría fundó una empresa para formar a otras personas en el mundo del trading. Una oportunidad irresistible para sus excompañeros. "Muchos me han contactado y se han formado en mi curso. Xavi y Ronaldinho me han llegado a pedir consejo alguna vez", confiesa.

Sergio Santamaría se retiró de la élite del fútbol para comenzar carrera como inversor en Bolsa. Dejó de competir contra once futbolistas en un campo de futbol para hacerlo contra millones de personas en internet. Ahora vive tranquilo gracias a la coraza que le crearon las críticas porque, a fin de cuentas, de todo se aprende.