COPA DE CAMPEONES | REAL MADRID 2 - LAS PALMAS 1

Arbeloa 'pasa' de líos y mete al Real Madrid en otra final

El Juvenil blanco supera a Las Palmas y peleará por un nuevo título ante el Betis. Aspira a reeditar el triplete de Guti en 2017.

Los jugadores del Real Madrid celebran el 2-1 ante Las Palmas. /RFEF
Los jugadores del Real Madrid celebran el 2-1 ante Las Palmas. RFEF
Manuel Amor

Manuel Amor

La anterior fue una de sus semanas más complicadas como entrenador, después de su enfrentamiento con Torres y las críticas de otros técnicos, y la actual puede conducirle a un triplete histórico. El Juvenil A de Álvaro Arbeloa derrotó a un combativo Las Palmas (2-1) en la semifinal de la Copa de Campeones y luchará por el título este sábado (13:00 horas, en M+ #Vamos y los canales oficiales de la RFEF) ante el Real Betis. Ya han ganado Liga y Copa del Rey y ahora aspiran a repetir los tres títulos logrados por la generación de Guti en 2017.

El partido, al Madrid, le costó más de lo normal. Enfrente no tenía un rival cualquiera (Las Palmas venía de arrollar al Celta en cuartos) y pagó su espesura en una primera parte de pocas ocasiones y sin precisión. No era el día de Palacios o Mesonero, la lucha de Gonzalo no bastaba para derribar el muro canario… y hasta un error de Diego Piñeiro pudo servir para adelantar a los amarillos. La segunda parte siguió la misma dinámica hasta que el talento individual marcó diferencias.

Gonzalo, el MVP de los madridistas, fue un quebradero de cabeza para la zaga rival. Desgastó y abrió pasillos para que sus hombres de segunda línea sacasen a relucir toda su calidad. Y así llegó el 1-0 en el minuto 48: Nico Paz recogió una pelota llovida, se la acomodó con el pecho y lanzó un latigazo con su pierna menos buena, la derecha, para adelantar al Madrid. Esta vez no hubo miradas de Arbeloa y el Madrid lo vio todo de cara, pero sufrió más de lo previsto para ganar.

Las Palmas no se amedrentó tras el gol y le dio al Madrid de su propia medicina. Los blancos disfrutan y someten con balón, pero en ocasiones se muestran vulnerables cuando lo pierden. Le ocurrió contra el Atlético en la ronda anterior y volvió a padecerlo en las semifinales. Las ocasiones de Las Palmas se sucedieron y Omar, en el 65', encontró el empate al aprovechar un rechace en el área.

El Madrid pareció cansado, exhausto por el esfuerzo de los últimos días, y varias manos de Piñeiro le salvaron del 1-2. Una, a tiro de Johan, fue espectacular. Pero los de Arbeloa sacaron fuerzas de donde no las había y volvieron a golpear en una jugada trenzada por la izquierda: Gonzalo peleó una bola en el área, Manuel Ángel (dio otro recital) la colgó con la zurda y César Palacios cabeceó a gol en el segundo palo. Al soriano se le caen de los bolsillos y lo volvió a demostrar en un día más gris de lo habitual.

De ahí al final, con el castillista Edgar de nuevo sobre el césped y con Youssi retirándose antes de tiempo por lesión, el Madrid controló el encuentro y selló el pase a otra final. Arbeloa, el foco del partido, estuvo mucho más tranquilo que contra Torres: no protestó, no se metió en líos innecesarios cuando los jugadores de ambos equipos se enzarzaron y felicitó a través de las redes sociales al entrenador de Las Palmas por su "espectacular temporada". Sobre el campo le va bien y eso debería ser lo importante.