Una Asamblea para la 'Ciudad Real Madrid Florentino Pérez', volver a endeudarse por el Bernabéu y medir al socio
A partir de las 10:00 de la mañana de este sábado, el presidente del Real Madrid y su junta se enfrentan a su examen particular ante una benévola Asamblea.

Este sábado, a partir de las 10:00 de la mañana, Florentino Pérez se presenta, como todos los años, ante los compromisarios del Real Madrid. La Asamblea General Ordinaria de cada temporada en la que los socios representantes valorarán la gestión económica del club, en la cual el presidente suele sacar sobresaliente. Pero también tendrán la oportunidad de consultar a la directiva en el momento de Ruegos y Preguntas por otros puntos en los que las quejas se han acrecentado en los últimos meses. Alguna mecha encendida que el presidente deberá apagar. También una Asamblea Extraordinaria con un nuevo crédito para el Bernabéu, 'Pirri' y el propio Florentino como protagonistas.
Primero, lo social. El distanciamiento entre el seno del club y los socios es cada día mayor. El último gesto que lo demuestra, adelantado por Relevo, la eliminación de la mini-Asamblea que se celebraba históricamente la semana antes a la reunión en Valdebebas. En la misma, se le podía consultar al presidente por el futuro -fichajes incluidos-, trasladar alguna queja en petit comité o incluso agradecerle por su gestión. Pero se acabó. Se ha eliminado por primera vez esta temporada, lo que ha dejado a los participantes con una sensación que mezcla sorpresa, confusión y enfado.
Pero no es el único punto caliente para unos socios que cada vez sienten que cuentan menos y se preguntan por qué. Por qué en el Santiago Bernabéu ven los partidos más turistas y menos aficionados. Por qué a la Asamblea ya no pueden acudir los socios que no son compromisarios, tan propietarios de la entidad como cualquiera, como sucedía antes de la pandemia. O por qué este año les han permitido votar online y días antes de la convocatoria oficial, cuando la Asamblea ni siquiera está constituida.
En lo deportivo, el equipo no convence a todos. No cuadra que el club presuma de tesorería y luego mida cada euro que se gasta. Por ello, piden fichajes. Sobre todo en ataque, donde a una afición acostumbrada a galácticos le faltan nombres. Se les habló de Mbappé y Haaland y no ha llegado ninguno. Con la eterna espera del francés empieza a haber cierto hartazgo. El Madrid presenta superávit en las cuentas y el socio pide más gasto.
Todo en favor de un estadio para el que se han endeudado por valor de 1.170 millones de euros. La primera línea de crédito fue de 570, que se amplió hasta los 800 años después (225 más). Cuando parecía que no haría falta más, Florentino pedirá a la Asamblea activar una nueva línea de crédito (la tercera) de 375 millones, para cubrir los sobrecostes, mejorar algunos detalles o financiar el parking subterráneo que comenzará en los próximos meses. Como el que se mete en una obra en casa y se le dispara el coste final, se votará a favor, pero el precio empieza a preocupar. Crece la expectación respecto a la rentabilidad real que puede generar.
En la Asamblea Extraordinaria también se votará a Pirri como presidente de Honor en el punto más light del día y se decidirá si la ciudad deportiva se bautiza como Ciudad Real Madrid Florentino Pérez. A sus 76 años y con el final de su etapa en el horizonte, toca empezar a marcar su legado. El presidente, cada vez menos presente en los desplazamientos -este año sólo no ha estado en el palco del Metropolitano y ni siquiera viajó a la gira- y apareciendo sólo en actos institucionales y en el Bernabéu, dará su tradicional discurso antes de las votaciones. ¿Hará alguna referencia a lo que vendrá después de él?
Mucha tela que cortar en una sesión que, se espera, supere las cuatro horas de duración y que se llevará a cabo en el pabellón de baloncesto de la ciudad deportiva. La primera convocatoria será a las 09:00 pero con toda seguridad no será hasta las 10:00 cuando comience. Desde casa, por Real Madrid TV, sólo se podrá ver hasta el discurso del presidente. Momento para que el madridismo se exprese y evalúe la gestión de la directiva, que ante una Asamblea que le es muy favorable espera no tener que dar demasiadas explicaciones y salir airosa un año más, apoyada en unas cuentas sobresalientes pero con evidentes debes en la parte social.