ESPAÑA 3 - BRASIL 3

Así fue la noche de Vinicius: el brazalete, encontronazo con Laporte y un final con mucho lío y tuit polémico

El brasileño fue uno de los protagonistas de una noche caliente. Fue capitán de Brasil, no brilló en su juego, fue sustituido en el 71 y estuvo en todas las salsas. Acabó abrazado con Joselu.

Vinicius, antes del España-Brasil./Reuters
Vinicius, antes del España-Brasil. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Después de las lágrimas de ayer, el Santiago Bernabéu tenía muchas ganas de darle cariño a Vinicius Junior. De darle calor en una de las noches más frías en lo que va de año en Madrid. Lo demostraron desde que la megafonía cantó su nombre, el más celebrado por los aficionados presentes. El España-Brasil, aunque enfrentara a dos de las selecciones más importantes del mundo, llevaba su sello: la lucha contra el racismo que protagoniza desde hace un par de años. Era una noche de fiesta que acabó con lío final y polémica.

Florentino Pérez ha visitiado a Endrick, Vinicius y Rodrygo al final del partido. CBF

La selección de Brasil decidió que 'Vini' portase el brazalete de capitán. Un gesto de respeto y también de cariño. Además, en su casa. En el campo donde se ha hecho grande. Eso sí, la falta de práctica le llevó a que le ayudasen a ponérselo. Entre un miembro del cuerpo técnico y un compañero le echaron una mano. Después, sorteo de campos con Rodri, otro capitán alternativo. Morata le dio la cinta en honor a la muerte de su abuelo, fallecido en los últimos días.

Pese a su cartel de partido grande, el amistoso entre España y Brasil no consiguió llenar el Nuevo Bernabéu. La RFEF se lo esperaba este martes (aguardaba una afluencia de unos 70.000 espectadores sobre los 73.000 de capacidad total) y el paso de las horas cumplió sus pronósticos. Las entradas salieron a la venta hace poco más de 20 días, el 4 de marzo, y su precio oscilaba entre los 40 euros (en la Grada Baja de los fondos) y los 110 (en Tribuna Lateral), bastante más razonable que para cualquier partido relevante de Champions o LaLiga del Real Madrid, por ejemplo.

Gran parte del entorno más cercano de Vinicius en Brasil viajó a la capital de España para ver el encuentro. Sus agentes y otras personas de confianza lo acompañaron en un partido muy especial para él. Mientras que algunos se quedaron en su casa, otros durmieron en un hotel cerca del estadios. Antes habían viajado a Londres para ver el duelo contra Inglaterra.

Arrancó en su lado natural, la banda izquierda. Enfrente, un compañero, Dani Carvajal. Tardó ocho minutos en darle la primera patadita. Vini al suelo y el lateral español, siempre competitivo, se marchaba sin disculpa. El marcaje fue constante, muy cerca siempre. Nadie mejor que el de Leganés, que lo ve en los entrenamientos todos los días, sabe que no se le puede dar espacios. No recibió casi balones en los primeros minutos. Una tónica que se repitió durante todo el partido.

La primera ocasión de la Canarinha la generó Rodrygo, pero la remató él. Tras una gran jugada de su compañero blanco en el minuto 16', Vini cazaba el balón en el área. La definición se estrelló contra Unai Simón, que atrapó en dos tiempo.

El partido se calentó más de la cuenta en la primera parte. Primero, con una entrada de Paquetá a Fabián que acabó en empujón del español al brasileño por la dureza. Vinicius se acercaba a recriminárselo y Morata lo calmaba con un cariñoso abrazo. Después, con una patada de Le Normand que le costaba la amarilla al central. Desde entonces, alguna entrada más dura que otra y discusiones entre futbolistas por la intensidad de las acciones. En esa primera mitad también tuvo un encontronazo con Laporte. En un córner, el brasileño se acercó al central Al Nassr y le empujó por detrás, recriminándole una acción. 

Partido gris y bronca al final

No fue el mejor partido de Vinicius, ni mucho menos, cuyo volumen sonó mucho más bajo de lo habitual. Carvajal, sin duda, fue su Némesis. Pocos le conocen como él. Dorival Junior no quiso exprimir todo el encuentro al madridista, que contra Inglaterra disputó 89 minutos. En el Bernabéu le sustituyó en el 71'. Entró en su lugar Douglas Luiz. Mientras Vini caminaba hacia la banda, todo el Bernabéu le despidió con una gran ovación. Parecía que así se ponía fin a dos días emocionales y muy intensos. No fue así.

Una vez sustituido también tuvo su cuota de pantalla. Fue la otra cara del encuentro, la más fea y polémica. En el 77', una fuerte entrada de Endrick a Cucurella encendió los ánimos del banquillo español y el brasileño saltó en su defensa. Ahí apareció Vinicius, que protestó de manera airada y tuvo una pequeña discusión con Oyarzabal. Ahí empezó a liarse el asunto. Y apareció la bronca. En el minuto 94, Carvajal cometió penalti sobre Galeno. El staff de Brasil y todos los suplentes saltaron. Varios integrantes del banquillo se encararon con los españoles, entre ellos Vinicius. Aunque el más vehemente fue Richarlison. Tras el pitido final, el jugador del Real Madrid, con la sangre mucho más fría, volvió a dirigirse a los de De la Fuente. Con cordialidad. De este modo se quedó conversando con Joselu, su compañero de equipo.

La polémica no acabó con el final del encuentro. Laporte compartió en X (Twitter) una publicación del usuario @llourinho en la que aparecía el vídeo del empujón de Vinicius al central y el comentario irónico "Sólo quiero jugar el fútbol". El ex del Athletic escribió: "Quizá quería bailar..?". Un final tenso de una noche que tardará en olvidarse.