REAL MADRID

Una placa de policía y más de 700 goles tras las lágrimas del padre de Bellingham

Mark batió todos los récords de cara a puerta en el fútbol no profesional inglés. Ahora, es agente de Jude.

El padre de Bellingham, con su hijo Jude./
El padre de Bellingham, con su hijo Jude.
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Jude Bellingham ya es jugador del Real Madrid. Es reconocido en todo el mundo. Ya no puede pasearse por la ciudad ni ir de vacaciones a habituales destinos turísticos sin verse agobiado ante oleadas de aficionados. Su hermano Jobe empieza a labrar su destino en el fútbol firmó su primer contrato profesional con el Birmingham City y ha fichado por el Sunderland. Probablemente, ambos alcancen carreras de éxito y sean recordados para la posteridad. Pero, por ahora, no llegan al legado de su padre Mark, toda una leyenda en Inglaterra, un goleador de raza que nunca olvidó su placa de policía. "Mi padre no suele llorar y hoy ha llorado. Es porque es un momento especial", ha contado en su presentación como madridista.

Mark, que también es agente de su hijo Jude, era sargento de la policía de West Midlands. Y el fútbol no era más que su pasatiempo. ¡Pero qué pasatiempo! Pasó toda su carrera deportiva en la Non-League, en las categorías no profesionales del fútbol inglés. Y allí logró ¡más de 700 goles! De hecho, había decidido retirarse e incluso había preparado el anuncio para todos sus compañeros. Cuando alcanzó los 698 tantos, fue expulsado. La sanción le impedía jugar la última jornada y, por tanto, no llegaría a la cifra mágica que se había propuesto. Eso no podía quedar así y apostó por continuar un año más.

La Non-League es una categoría sin estadísticas especialmente accesibles, por lo que es difícil establecer cuántos partidos jugó Mark Bellingham, padre de la estrella del Dortmund. Él estima que ha llegado a los 850, defendido a un total de 15 clubes: Halesowen Town, Learnington... Y sus datos son demoledores. En la temporada 2005-06, metió 61 goles con el Stourbridge en la Midland Alliance, rompiendo el récord anterior de la competición de 40 tantos. Sí, en 21 superó el mejor registro previo.

Bellingham padre siempre decidió tomarse el fútbol como un entretenimiento. Se cansó de competir en divisiones nacionales pronto y se dedicó a su profesión. Era policía y no pensaba en dejarlo para competir a un nivel más profesional. Lo que no quita mérito a sus hazañas como máximo goleador de la historia de las bases del fútbol de Inglaterra. No obstante, nunca quiso abandonar el verde, pese a sus graves lesiones, aunque su empleo era prioritario.

El padre de Bellingham, con sus dos hijos.
El padre de Bellingham, con sus dos hijos.

"Siempre he dicho que no soy un gran jugador. Les debo a mis compañeros mucho más de lo que ellos me deben a mí", reflexionó en su día el delantero. Humilde, se quitó méritos a conseguir marcar 700 goles. Sus entrenadores, por el contrario, le elogiaban. Por ejemplo, Gary Hackett: "La proporción de goles de Mark, sus instintos en el área... Nadie se acercará a él. Siempre sabía dónde caería la pelota y eso no se puede entrenar. Es instinto".

En la misma línea, otro de sus técnicos: "Hacer los malabarismos que hacía con su trabajo, con su vida familiar y lo que conseguía en el campo... Tiene mucho mérito". Así, natural que le hayan salido dos hijos futbolistas y de un nivel de élite. Pero, ante todo, llevarán la humildad de bandera. Así lo aseguró un excompañero de Mark Bellingham: "Van a ser futbolistas fenomenales. Garantizo que tendrán los pies en el suelo, incluso si juegan la Champions". Uno ya lo hace, Jude, aunque, por mucho que pase el tiempo, no alcanzará los 700 goles de su progenitor. Ahora, es su momento de demostrarlo en el Real Madrid.