Los entresijos del fichaje que hace 50 años cambió el fútbol español: "Cómprate ropa y lo que haga falta; esto aquí interesa"
Se cumplen cinco décadas del fichaje de Johan Cruyff por el FC Barcelona.

El 13 de agosto de 1973, día internacional de los zurdos, hace 50 años, era lunes y en Sant Hipolit de Voltregá estaban de Festa Major. El 13 de agosto de 1950, hace 50 años, un avión se estrelló por culpa de la niebla y una maniobra incorrecta del piloto en Montrove, Oleiros, en La Coruña. Fallecieron 85 personas. En Estados Unidos, Touch Me in the mprning, de Diana Ross era número 1 en ventas y Elton John era portada de la revista Rolling Stones. Ese mismo mes, en Estocolmo, el robo al banco Kreditbanken generó el llamado síndrome de Estocolmo.
El 13 de agosto de 1950, hace más de 50 años, un terremoto de escala 7.1 asoló las ciudades de Orizaba Córdoba, Río Blanco, Ixtaczoquitlan y Ciudad Serdán, en México, dejando más de 1.500 muertos; en Atenas, el grupo terrorista Septiembre Negro asesina a tres personas en el aeropuerto de la capital griega. Ese mismo día, el 13 de agosto de 1950, nació la estrella porno norteamericana Brittany Andrews y ese mismo mes de agosto de 1973 Luis Ocaña ganó el Tour, George Lucas estrenó American Graffity, en España salió a la venta un nuevo modelo de neveras de la firma Súper Ser, el Milan de Gianni Rivera ganaba el Villa de Madrid por 2-1 al Partizán –el Atlético de Madrid fue tercero gracias a dos goles de Gárate que derrotaron al Benfica – y el Espanyol viajaba a Cádiz para jugar el Carranza con un brasileño a prueba del que nunca más se supo: Sperandio.
Mientras la comisión técnica de Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) exigía a la selección de Cuba que apartara a dos de sus jugadores –a su elección- después de la violenta pelea registrada en la disputa del partido contra Estados Unidos en la Universiada que se jugaba en Moscú. El 13 de agosto de 1973 Johan Cruyff , hace 50 años, fichó por el Barcelona por 60 millones de pesetas.
"Yo lo único que recuerdo es que Johan me dijo: 'Nos vamos a vivir a Barcelona'. Y a mí me pareció muy bien. Pero si me hubiera dicho que nos íbamos a China me hubiera ido a vivir con él a China porque yo era muy feliz a su lado y esas decisiones, las del fútbol, las tomaba él", recordaba hace un mes Danny Coster, la viuda de Johan, durante el tradicional partido en Aiguafreda que reúne a los amigos de verano de Johan. Danny, su compañera durante mas de 48 años, la madre de sus tres hijos, elegantemente vestida con vestido rosa y tan guapa como siempre, habían estado en Barcelona antes de aquel agosto de 1973.
"Si Johan me hubiera dicho que nos íbamos a China, nos hubiéramos ido a China"
Viuda de Johan"Con mi familia veraneábamos en Mallorca y un año antes de que viniéramos a vivir, habíamos estado en el Camp Nou". Unas fotos de Horacio Seguí inmortalizaron aquella visita. Johan llegó a vestirse de azulgrana y paseó por las ramblas. Todo un desafío a Michael Van Prag, que ya había pactado su traspaso con el Real Madrid. Pero Johan era dueño y señor de su destino, así que había decidido irse del Ajax, sí, pero a donde él quisiera. Y decidió irse al FC Barcelona. "Y nos vinimos a Barcelona", concluye Danny, sentada al lado de Marjolijn Van der Meer, viuda de Armand Caraben, holandesa, y desde hace 50 años, amiga de Danny.

El 13 de agosto de 1973, hace 50 años, Armand Caraben cerró el fichaje de Johan Cruyff en Ámsterdam. Josep María Casanovas, referente del periodismo español, estaba presente. Trabajaba para Mundo Deportivo. Viajó para cuatro días y a la semana llamó a Barcelona: "Jefe, esto va para largo", le dije a Juan José Castillo, el director. "Cómprate ropa y lo que haga falta, que esto aquí interesa", me contestó. Y ahí me quedé 28 días. Entré una tarde en el American Bar y descubrí la marihuana. No te puedes ni imaginar como olía aquello. Pero claro, a las seis como muy tarde cantaba la crónica así que tenía tiempo para pasear", recuerda ahora, de vacaciones en la Cerdanya, con su inseparable Montse. A los pocos días apareció Tom Hernáez, para informar a los lectores del Dicen… Eran compañeros de profesión y amigotes de la noche –con el tiempo cuñados, editores del Sport y maestros de una generación de periodistas- y ahí que se la pasaron informando del fichaje de Johan por el Barça "gracias a Armand Caraben, que nos trató de fábula".
"Cor Coster no nos quería ni ver y evidentemente el presidente del Ajax, menos. Y la prensa en Holanda no publicaba nada, así que allí estábamos Tom y yo, 1973 en Ámsterdam". Solo esa frase genera envidia. Recuerda que Caraben era un señor de tomo y lomo y una bellísima persona y admite que probablemente, mas allá de la voluntad sincera de Johan, si llegó a fichar por el Barça fue gracias a su sapiencia negociadora. "Era el responsable de estudios de la Banca Mas Sardá, así que él llevó las negociaciones con el Ajax y con Coster, el padre de Danny, que no fueron nada fáciles. Porque en Barcelona, el presidente, Montal, no se enteraba de nada y era incapaz de sacar adelante aquel lío. Piensa que Van Prag, además, era un tipo tan listo que se había inventado ¡el merchandising deportivo en los aeropuertos! Gracias a Armand Caraben y a su mujer, Cruyff acabó fichando por el Barça". Josep María Casanovas y Tom Hernáez lo publicaron en el Mundo Deportivo y el Dicen…
El 13 de agosto de 1973, hoy hace un año, Joan Laporta tenía 9 años. Veraneaba en Castelldefels y asegura que lo recuerda perfectamente. "Seguía expectante las noticias porque cada día leía el Dicen… que me gustaba más que el Mundo Deportivo. Y al final un día la portada dijo que Cruyff estaba fichado. Yo ya le había visto jugar con Holanda y con el Ajax y pensé: ¡Por fin! Me puse muy contento".
"Cuando vi la portada del Dicen fui el niño más feliz del mundo"
Presidente del FC BarcelonaEl 13 de agosto de 1973, hace un año, con motivo de la visita del Barça al Getafe, Joan Patsy, que trabaja para el City, tenía 14 años y veraneaba en el camping Filipinas de Castelldefels. Joan es, seguramente, uno de los mayores cómplices que haya tenido Johan Cruyff en Barcelona. El, hace 50 años, cada mañana, también, esperaba a que llegara el Dicen… para saber si Cruyff venía o no al Barça. "Yo ya era un enfermo de Johan. Le había visto jugar con el Ajax en las finales de la Copa de Europa y contra el Madrid y me había 'frikizado'. Era increíble", dice. "Total que yo vivía en Sabadell y le di tanto la tabarra a mi padre el día de su debut un amigo suyo nos dejó los carnets y fuimos al Camp Nou para ver el debut contra el Granada". Personalmente le conoció con motivo de una final de Copa cuando jugaba con el Feyenoord, cuando trabajaba en El Periódico. Le hizo una entrevista.
"Ya tenía alguna foto que me había hecho con él. Cuando se las enseñé, Johan alucinaba: Una antes del Mundial'82, creo, otra en el palco del Camp Nou, juraría que 1980 por el Human Stars… ¡Yo qué sé! ¡Qué era de Cruyff antes de conocerle! Que Johan flipó cuando se las enseñé!", se ríe Patsy desde Mánchester. Él fue quien una noche de Reyes llamó a la puerta, cerca de Ámsterdam, bajo una nevada de campeonato, cuando ya trabajaba para TV3 y consiguió una entrevista que acabó con Johan fichando como entrenador del Barcelona. Y es el quién defiende vehementemente que su fama de pesetero es una mentira enorme y que era un tipo tremendamente divertido y generoso. Jaume Roures puede dar fe. Su padre estaba en el hospital, Johan se enteró de que nada le gustaría más que conocerle y dijo: vamos. Y estuvo dos horas hablando con él, de fútbol, de la vida. El padre de Roures murió feliz: había conocido a Cruyff.

El 13 de agosto de 1973, hace 50 años, Vicente Del Bosque, tenía 22 años. Hacía sólo unos meses había jugado con el Castellón la final de Copa –"no la del Rey, claro, la del otro", bromea- contra el Athletic Club. Estaba cedido por el Real Madrid. " Acababan de abrir las fronteras, el Madrid fichó a Óscar Pinino Mas y a Gunter Netzer y me reclamaron del Castellón. Yo era todo ilusión, claro, un crío de 22 años, que soñaba con ser futbolista", recuerda el salmantino que al echar la vista atrás recuerda aquella época como "un poco liada". "Estaba la movida de los oriundos, un engaño, así que permitir fichajes de extranjeros fue bueno para el fútbol español. Un poco como el hecho de que jugadores y entrenadores españoles hayan llegado a la Premier".
De Johan, hoy, 50 años después, recuerda que era en aquellos día "el mejor". Y añade: "Le había visto jugar, claro y tuvo un primer año espectacular. ¡Nos metió 5 en el Bernabéu!" exclama el que fue campeón del mundo en Sudáfrica.
El 13 de agosto de 1973, hace 50 años, Alfredo Relaño, maestro de periodistas, madridista confeso, no como otros cobardes, estaba haciendo la mili en Colmenar Viejo, y tiene muy presente el día que Johan Cruyff fichó por el FC Barcelona, por varios motivos: "Era el mejor del mundo. Cruyff era la hostia. Le había visto jugar en el Bernabéu; ganó el Madrid, gracias a un gol milagroso de Veloso en el descuento, pero la había liado gorda, se había ido de dos, de tres, de cuatro... había rematado al palo. Era casi transparente, delgaducho, liviano… Pero no se le podía parar, era increíble. Me tenía maravillado. A mí y al fútbol mundial". Admite que el Madrid y el presidente del Ajax habían pactado su traspaso, pero Johan se rebeló y se fue al Barça. "Sacó al club de las tinieblas. Política, económica y deportivamente. Le devolvió a la luz. Generó una fascinación enorme, fue un soplo de modernidad que contagió al fútbol español, marcando un antes y un después", admite Don Alfredo.
"Sacó al Barça del túnel económico, político y deportivo. Era la hostia"
PeriodistaEl 13 de agosto de 1973, el día que Johan fichó por el FC Barcelona, Juan Manuel Asensi estaba de pretemporada. Gallego, el central andaluz, tenía molestias en el tobillo, nada grave. El hoy presidente de la agrupación de veteranos recuerda que en el vestuario se hablaba del tema. "Todos estábamos un poco preocupados porque las noticias eran un poco confusas, nadie nos decía nada y las negociaciones se alargaban mucho así que había un poco de incertidumbre. Hasta que al final nos dijeron: está fichado. Y para todos fue una gran alegría, claro, porque ya había ganado el Balón de Oro y todos sabíamos que nos iba a ayudar mucho".
Fichó, pero no podía jugar. "No sé muy bien por qué, pero el papeleo se alargó mucho. Mucho. Así que Johan entrenaba, pero no podía jugar. Creo que fue a finales de octubre, así que imagínate. Después de un partido en Castellón, nos dijeron: Johan juega el domingo. Y contra el Granada, debutó. Y todo cambió. Con Johan cambió todo". Asensi, el chepas, le recuerda como "un compañero divertido y generoso, al que nunca vi beberse una cerveza, un futbolista increíble, que cambio al Barça y la historia del fútbol".
El 13 de agosto de 1973, a mi madre, una tarde de verano, en Cabrils (Maresme), le regalaron un perro. Un gos de tura. Ella tenía una tortuga, llamada Gento, y un gato, Pirri. Al perro le llamó Cruyff. Vivió 14 años. Hoy hace 50 años.