Carlo y Pep podrán seguir jugando al ratón y al gato en el partido de vuelta

El partido entre los entrenadores fue tan intenso como el que jugaron los futbolistas. Viejos conocidos. Zorros en la materia. Carlo se puso el traje de italiano de toda la vida en la primera media hora de partido, aunque éste se jugara en el Bernabéu. Te espero atrás le dijo de salida a Pep. Me vas a dominar, vas a tener el balón, pero en alguna te cazaré. Y le cazó en el carrerón de Camavinga y en el chutazo impresionante de Vinicius. El primer objetivo táctico del Madrid no era otro que el City no mostrara su nueva versión futbolística forjada desde la llegada de Haaland. Había que achicar los espacios, reducirlos y los blancos lo consiguieron hasta el punto de que los remates ingleses llegaban desde fuera del área y del noruego, poco o nada se sabía. Un par de rematitos sin más.
Se jugó en ese primer escarceo táctico a lo que quería el Madrid y se fue al descanso por delante en el marcador. Victoria parcial de Carletto sobre Pep. Consciente de que el City tendría que seguir atacando porque el resultado comenzaba a apretarle, Ancelotti decidió sacar al equipo de la cueva. Veinte zancadas al frente. Ya no defendía tan abajo y además cambió el balón por los espacios. Pareció sorprender el cambio de estrategia a Guardiola. Su equipo seguía sin tener metros para correr y, encima, ahora había perdido el dominio del balón.
Modric, muy perdido en la primera mitad en su misión de obstaculizar la salida de Rodri, modificó su posición. Se escoró a la izquierda, a la espalda de Camavinga y comenzó a entrar en contacto con el balón. Kroos, ya de '5' puro, como si fuera Fernando Redondo, comenzó a dominar el juego desde su sabiduría para hacer en cada momento lo que le convenía a su equipo y el City comenzó a dudar. Cuando más dudaba se encontró con el golazo de De Bruyne, que hasta ese momento solo había aparecido para lanzar los córners.
En el intercambio de golpes en el que se convirtieron los últimos minutos, ya con menos intervencionismo de los entrenadores, las ocasiones más claras fueron para el Real Madrid. Ederson se ganó el sueldo y acaparó el trabajo que había sido de Courtois en el primer tiempo. Tablas. Todo retrasado hasta la vuelta. Como preveía Ancelotti y, seguramente, también quería Guardiola.
Allá podrán seguir jugando al perro y al gato con sus pizarras y su juego de engaños. Yo te busco y tu me esperas y viceversa. Posiblemente, los blancos estarán en una mejor condición física para entrar más en el cuerpo a cuerpo. Ancelotti ahora sí tiene por delante ocho días para pensar y sus jugadores para tomar oxígeno. Su primera decisión pasa por decidir si da continuidad a Rudiger como titular, -en el primer envite se ha comido a Haaland- o recuperar a Militao, a quien hace poco le acusó de estar dormido.