REAL MADRID

El césped retráctil del Bernabéu que promete 400 millones al Real Madrid corrió riesgo de no poder hacerse

El club presentó una de las reformas más importantes del estadio. Algunos problemas estructurales estuvieron a punto de desbaratar la idea.

Proyección del césped del Bernabéu recogiéndose./
Proyección del césped del Bernabéu recogiéndose.
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

El nuevo Santiago Bernabéu ha vuelto a asombrar al mundo. El Real Madrid publicaba en sus redes un vídeo en el que se veía por primera vez cómo se recoge el césped retráctil, sin duda, la obra más compleja del nuevo estadio y sobre la que gira toda su remodelación. Junto a la cubierta, convierten al coliseo blanco en un activo que explotar todos los días del año y no sólo una o dos veces por semana como hasta ahora. Se estima que una vez finalizado y funcionando a pleno rendimiento genere en torno 400 millones de euros por temporada.

El funcionamiento es relativamente sencillo en la práctica. El verde se divide en seis bandejas, cada una de 1.500 kilos, que se van recorriendo hacia el lateral Oeste gracias a un sistema de raíles. Se van apilando una encima de otra en el denominado hipogeo, un túnel de alrededor de 30 metros de profundidad en el que las láminas de césped cuentan con todo lo necesario para su cuidado. El proceso de recogida o despliegue dura unas seis horas.

Se complica en la teoría. Más de un centenar de personas han intervenido en un sistema patentado por la empresa Semer. El padre del proyecto es Jorge Vizcaya, arquitecto que dirige el área deportiva de la compañía y que busca replicar el césped retráctil del Bernabéu en otros grandes estadios del mundo como el Azteca de México o el Centenario de Montevideo, como el mismo apunta en una entrevista de su web.

Su innovación fue clave. Para el club resultaba fundamental poder contar con un césped que se recogiese. Se contemplaron diferentes ideas, pero la mayoría imposibles de realizarse por problemas estructurales. Cuando nació la del hipogeo, se encontraron con otra dificultad: el metro. Según donde se situase, había riesgo de derrumbe en los túneles. Llegaron a temer no poder llevarlo a cabo. Finalmente, después de muchas cuentas, se determinó que se podía construir en el lateral Oeste, a una distancia suficiente como para que no afectase ni al metro ni a otras construcciones subterráneas cercanas.

Ningún campo cuenta con un sistema así. Existen otros que pueden recoger el césped, como el del Tottenham o el del Schalke, pero en su caso lo que hacen es transportarlo fuera del estadio. En el Bernabéu, rodeado de edificios y de parkings, esto resultaba imposible, por lo que se tuvo que crear algo nunca antes visto.

El césped, otro punto caliente

Otro punto que preocupaba mucho tanto al club como al propio Jorge era el césped. De nada servía poder guardar el verde si después, a la hora de desplegarlo, iba a quedar en pésimas condiciones. Por ello, han introducido todo tipo de artilugios dentro del hipogeo que cuiden de él: luz artificial, sistema de riego, climatizador o cámaras para controlar su estado en todo momento. Los trabajadores y jardineros podrán bajar sin problemas para tratarlo si resulta necesario.

A partir de ahora, comienza una época de pruebas. Tanto del sistema de recogida como de cuidado del verde. Cada vez que se active el proceso en los próximos meses se analizará con detalle cada uno de los procesos para perfeccionarlo. Por ello, será común ver a muchos operarios cerca del túnel atentos al proceso o incluso manipulando alguna de las partes.

Javier Neila, doctor en arquitectura y catedrático en la Universidad Politécnica de Madrid, habla con Relevo sobre el "faraónico" proyecto, el cual pudo visitar en una de sus fases. "Es una obra increíble, costosa y delicada. Cualquier sistema mecánico tiene riesgo de romperse, pero son cada vez más fiables". Javier también destaca la rapidez con la que se ha llevado a cabo. "Realmente, da para hacer un documental", asegura.

Gracias al césped retráctil, el Madrid tiene la posibilidad de hacer eventos los 365 días del año. Para 2024 hay planeados varios conciertos y el club ya ha consultado a la NFL o la NBA para preguntar por la posibilidad de celebrar partidos allí. Todavía queda mucho por hacer tanto dentro como fuera del estadio, pero lo más importante ya está a punto y afronta la recta final para terminar de convertirse en uno de los mejores recintos deportivos del mundo.