Así está el Bernabéu para el estreno en LaLiga a la espera de una reforma imprevista
El coliseo blanco se prepara para un cambio de piel en uno de sus laterales a petición del club. Nuevos asientos y la cubierta retráctil, los cambios más vistosos respecto al curso pasado.

El Real Madrid volvió a casa. Cumpliendo los planes establecidos, ha disputado las tres primeras jornadas de LaLiga EA Sports fuera de casa y para la cuarta regresó al Santiago Bernabéu. El Getafe gozó de la oportunidad del estreno de un estadio en el que habrá dos cambios visuales importantes respecto a la temporada pasada: el techo retráctil y el cambio de asientos.
Durante todo el verano se han trabajado en acelerar todas aquellas reformas que no se podían llevar a cabo con la competición en juego. En el interior, tanto el césped como la cubierta retráctil han dado avances significativos. Lo segundo lo pudieron apreciar a simple vista los aficionados que se acudieron al Real Madrid-Getafe. El techo se accionó y cubrió el estadio.
Otro cambio significativo son los asientos, que se cambiaron hasta horas antes del primer partido liguero. No en todas las gradas. Todavía existen zonas en las que se ven las butacas antiguas. Se diferencia porque las más recientes son abatibles y tienen un azul más oscuro. A medida que avance la temporada los anfiteatros de laterales y fondos se irán tiñendo del mismo color.
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— Real Madrid C.F. (@realmadrid) September 2, 2023
Ya se ha colocado un anillo de pantallas LED a lo largo de la parte superior del primer anfiteatro, mientras que la más imponente, la de la zona alta, todavía no está terminada. De momento, sólo se han puesto las pantallas de los fondos y se irán colocando el resto a lo largo de los próximos meses.
La gente se encontró un estadio en obras, pero muy avanzado, siguiendo el plan establecido. El recubrimiento de lamas de acero del exterior se ve prácticamente completado, a la espera de algunas franjas que se han dejado abiertas por motivos de trabajo y que serán cerradas próximamente. Eso sí, una de las fachadas, más concretamente la que da a la Castellana, va a sufrir una reforma imprevista. Tal y como contó Relevo, las lamas de esa zona no quedaban como esperaba el Real Madrid, que pidió un cambio que ya se está llevando a cabo. Se quitarán algunas para poner otras con un ángulo más abierto, que tapen la denominada viga museo, demasiado visible desde el exterior. Es la única parte donde no ha quedado tal y como estaba proyectado.
La reforma del estadio entra en su recta final. Le queda más tiempo a los alrededores, todavía llenos de grúas y calles cortadas para favorecer el desarrollo de las obras. Se han cambiado algunas puertas de entrada y se empiezan a adecentar las calles, pero los cambios más notables llegarán después de la primera inauguración oficial, prevista para el 23 de diciembre.
Todo se cuida con mimo para que no haya errores. También el césped, que tantos quebraderos de cabeza dio la temporada pasada. El Real Madrid-Getafe es el principio del final. El futuro del equipo blanco gira en torno a un estadio que se convertirá en una de las joyas de la ciudad y asegura la viabilidad del club para la próxima década. Cada vez queda menos...