La afición del PSG toma Barcelona: de negro, quemando banderas y con un detenido
Más de 2.500 franceses se encuentran en la Ciudad Condal.

A las 17h, Plaça d'Espanya ya estaba bañada de cientos de aficionados del Paris Saint-Germain. Se mezclaron con los niños que salían de la escuela (muchos de ellos con la camiseta del Barça), turistas y seguidores blaugrana que empezaban a subir a Montjuïc. Decenas de furgones de los Mossos d'Esquadra vigilaban de cerca para impedir cualquier incidente entre radicales.
Más de 2.500 aficionados del PSG están Barcelona. Para controlarlos, y a eso hay que sumarle la alerta yihadista de fondo, hay más de 350 agentes de los Mossos d'Esquadra trabajando en el partido. Tienen el apoyo aéreo de varios drones y también de un helicóptero. Los seguidores del PSG, de los cuales solo una parte de ellos se consideran ultras violentos, ya están siendo acompañados en el camino hacia Montjuïc.
Como ya ha sucedido con aficiones rivales en Champions, ascienden la montaña escoltados por furgones de los Mossos. Rodean la Montjuïc subiendo por Poble Espanyol y llegan a la Avinguda del Estadi, donde se sitúa el punto más conflictivo. Allí es donde se concentran los grupos de animación del Barça antes de entrar en el estadio, en el parque justo al lado de las piscinas Bernat Picornell, a escasos metros del Lluís Companys.
🔥 Se calienta el ambiente en Barcelona.
— Relevo (@relevo) April 16, 2024
Los Mossos han separado a los aficionados del PSG y del Barça en dos aceras diferentes.
📌 Ambas aficiones se dedican insultos.
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Los culers que llegaron a Plaça d'Espanya en metro, al salir se encontraron con la afición rival. Más allá de algún intercambio de insultos, no hubo incidentes. En la cima, los blaugrana recibían a su equipo. Los ultras parisinos, de un impoluto negro, llegaron a quemar banderas del Barça. La policía tuvo que intervenir en casos aislados, un francés fue detenido en Creu Coberta, al lado de Plaça d'Espanya.
Más allá de esos casos aislados, la situación entre las dos aficiones fue bastante tranquila. Los agentes mandaron a unos seguidores hacia un lado de la calle y a los del equipo rival al otro. No hubo incidentes y únicamente los allí presentes se han dedicado cánticos de menosprecio. Luego, de camino hacia el estadio, los franceses sí han encendido varias bengalas.