Alaba le cambia la cara a la defensa del Real Madrid
El austriaco lideró la exhibición de los centrales para secar a Haaland. Clave también en la construcción.

¿Cómo se para a Haaland? Esa es la pregunta que trae de cabeza a todos los centrales cuando encaran el momento de ponerse frente al noruego. Un dilema que Rudiger y Alaba resolvieron con naturalidad, secando al delantero del City en la ida de semifinales en todos los registros: por alto, de espaldas, al espacio, fuera o dentro del área… Ambos estuvieron impecables y gran parte del secreto del buen rendimiento defensivo está en el liderazgo que ejerce Alaba, que tomó el curso pasado el relevo de Ramos desde el primer momento.
Frente al City dejó una exhibición defensiva, ordenó a la defensa y bloqueó un disparo de Haaland que amenazaba con batir a Courtois. Cuatro recuperaciones desde la posición media más retrasada del equipo, para ser casi siempre el último hombre y ordenar de este modo al resto de sus compañeros. El encargado de corregir cualquier pequeño desajuste.
Su labor no queda sólo en defensa, porque es clave en la salida del balón. Es casi un mediocentro en la zaga: ante los ingleses fue el cuarto jugador que más pases exitosos dio (38), sólo superado por Kroos (53), Modric (46) y Camavinga (42). Todo ello con un 92,7% de efectividad. Después de varios partidos en los que los despistes defensivos fueron protagonistas, con la mejor versión del austriaco regresó también un Real Madrid sólido frente a uno de los equipos más potentes en ataque del mundo.
Lateral, sólo de emergencia
Todo esto explica la insistencia de Ancelotti en mantenerlo en el centro de la defensa, aunque para ello haya que reconvertir a Camavinga al lateral (donde cada vez está más cómodo). Ya en pretemporada Alaba y Carletto charlaron sobre el tema y el austriaco le hizo ver que se siente más cómodo de central. En algún momento puntual ha vuelto a la banda, con malas experiencias como aquella media hora inicial en Anfield. Situaciones que refuerzan su papel en una demarcación más centrada.
Después de una temporada algo irregular por culpa de las lesiones y del batacazo emocional que supuso para Alaba quedarse fuera del Mundial, ha recuperado su mejor juego en el momento donde más le necesita el equipo. Especialmente en este partido de ida, donde Ancelotti no tenía a Militao.