El asado y la cabeza, las razones de José María Giménez para vivir sin lesiones
El uruguayo vive su mejor racha sin molestias desde hace siete temporadas.
Hace unos días apareció un dato que llama la atención de cualquiera: "José María Giménez no vivía un período agosto - diciembre sin lesiones desde la temporada 17/18". Es llamativo que un jugador profesional tenga tantas lesiones, algo pasa con él. Puede ser exceso de entrenamiento, problemas de alimentación, estrés, nerviosismo y también mucha parte de mala suerte.
En el caso de Josema Giménez, uno de los líderes del Atlético de Madrid que ayer encadenó diez victorias consecutivas, la segunda mejor racha de la historia del club, siempre fue llamativa la cantidad de lesiones que sufría. Y muchos aficionados llegaron a pedir que el uruguayo dejase el club, que su ciclo estaba terminado por este motivo.
Pero temporada nueva y vida nueva. Este Giménez parece otro porque no se ha perdido ni un partido por lesión desde que comenzó la temporada. Ya ha jugado 14 en liga y cinco en Champions (se perdió uno por sanción), demostrando que físicamente está mejor que nunca, que la vuelta a la línea de cuatro le ha sentado de maravilla y que se vuelve a sentir el mariscal de la defensa, la parte más importante del Atlético según él.
"Somos un equipo que entendimos la realidad nuestra, sabemos cuáles son las virtudes y de dónde crecen, a partir de ahí el equipo trabajó con mucha humildad siempre (...) sabemos que nuestra fortaleza siempre fue lo defensivo y hemos crecido a partir de ahí en lo ofensivo. Si a la hora de defender somos fuertes, arriba tenemos de sobra".
Esa clave de la defensa en gran parte es gracias a Giménez, que ya sea con Le Normand o con Lenglet, ha demostrado ir creciendo a medida que pasa la temporada. Josema jugó la Copa América con Uruguay y a su vuelta, unos días más tardes que muchos compañeros, comenzó la pretemporada y ahí un entrenamiento específico.
🧉𝐆𝐈𝐌𝐄𝐍𝐄𝐙
— Atlético Stats (@atletico_stats_) November 26, 2024
José María Giménez logra su RÉCORD de partidos disputados antes de diciembre.
🔙 Nunca antes había jugado 16 encuentros a estas alturas de temporada.
🚑 Hay que remontarse hasta 2017 para un agosto - diciembre sin lesiones de Josema. pic.twitter.com/8X8NC5mZda
Un trabajo que continuó con el paso de los meses. Es cierto que se ahorró dos viajes intercontinentales con Uruguay por la sanción que sufrió a raíz de la pelea contra Colombia en Estados Unidos. Eso quizá fue una ayuda para encontrar su nivel actual, dos viajes y cuatro partidos menos que le permitieron quedarse en Madrid para seguir su preparación de manera individualizada.
El Josema Giménez que vemos hoy, de 29 años (sí, todavía 29), es un futbolista muy maduro que cada vez más conoce su cuerpo y se adapta a lo que le piden. Su superioridad física, esa que tenía cuando era más joven ya no está, pero lo compensa con más experiencia.
Tras el partido ante el Slovan, a Josema le preguntaron sobre las lesiones. Y entre risas, dio varias claves: "Sobre todo de la cabeza, uno está más tranquilo disfrutando, entreno lo que tengo que entrenar, estoy comienzo más asado, me está haciendo bien -risas-. Estamos viviendo una situación de jugar cada 60 y pico horas y en Champions es jodido, por más entrenado que estés, mejor alimentado que estés, las cosas (lesiones) vienen, no son casualidad. A veces es una pena que no se piense en el jugador cuando es necesario hacerlo", explicó el uruguayo.

Si el Atlético quiere aspirar a ser campeón, el mejor Giménez tiene que jugar y ser fiable, pero sobre todo jugar. Este equipo necesita al uruguayo porque es uno de los líderes del equipo y porque para ser campeón se tiene que sentir defensivamente fuerte, y eso sin Giménez no lo podrá conseguir. El camino es largo, pero el Atlético continúa con los pasos correctos.