Seis millones de euros y 18 meses de trabajo para evitar otro desastre en Wembley
El estadio inglés se ha preparado para la final de Champions con el mayor operativo de seguridad de su historia

El barrio de Wembley y el mítico estadio londinense están preparados para acoger el partido más importante del año: la final de la Champions League entre Borussia Dortmund y Real Madrid. Han aprendido de sus errores, especialmente del desastre ocurrido en el año 2021 cuando durante la final de la Eurocopa se colaron más de 2.000 personas y otras 6.000 causaron problemas fuera, esperando para entrar si Inglaterra derrotaba a Italia, algo que no sucedió. Los organizadores también tomaron como ejemplo lo ocurrido en París durante la final de 2022, donde también accedieron sin entradas centenares de aficionados y se produjeron atracos a la salida del Stade de France.
Por todo ello, se ha reforzado la seguridad de todas las maneras posibles, llevando a cabo el mayor operativo de seguridad de su historia. Los medios ingleses aseguran que se han invertido unas cinco millones de libras (cerca de seis millones de euros) en infraestructuras que eviten que se repita lo sucedido hace tres años. Además, se ha preparado durante 18 meses un dispositivo que funcione para mantener el orden tanto dentro como fuera del estadio, tal y como informó el director interino de torneos, eventos y estadios de la federación inglesa, Chris Bryant.
Para empezar, se establecerán dos anillos de control, de tal forma que sólo puedan acercarse al estadio aquellos aficionados con entrada. Esta medida ya se tomó en París, pero con grandes brechas de seguridad que permitieron que muchos delincuentes consiguiesen llegar hasta las inmediaciones del estadio sin problemas. Ahora, hasta 2.500 personas de seguridad velarán para que no suceda.
Ya al pie de Wembley, se han reforzado las puertas de emergencia con sistemas de seguridad adicionales que eviten que se puedan abrir con facilidad. Durante la Euro de 2021 sufrieron problemas con los accesos y no quieren que vuelva a suceder. Además, todos los movimientos cercanos al estadio se seguirán desde una sala de control que, además de contar con imágenes de la calle podrá seguir en directo a través de cámaras que portarán policías con las que ver en primera persona.
Todas estas medidas se han practicado con simulacros, de tal forma que no haya sobresaltos en caso de resultar necesario utilizarlas. Para ayudar a mantener el orden público, hace tiempo que se prohibió el consumo de alcohol en Wembley Way -la calle que va del metro al estadio-. Y se seguirá muy de cerca la reventa, aunque la UEFA confía que el sistema móvil evite los mayores casos posibles. Todo lo necesario para vivir una fiesta del fútbol sin sobresaltos en un estadio mítico.