Karius, Sergio Ramos y una conmoción que marcó una final de la Champions: "Sufrió una disfunción espacial visual"
Un informe médico del Hospital General de Massachusetts aseguró que Karius sufrió una conmoción que "posiblemente afectara a su rendimiento" en la final que acabó con la Decimotercera del Real Madrid.

Sucede que el paso del tiempo suele aflojar las resistencias para contar la verdad, sacarla a la luz. Lo probable es que no se hiciera antes por prudencia, por inseguridad o, simplemente, por olvidarlo. Pero no es hasta que no se le pone voz al tormento cuando éste comienza a perder peso. Este martes, en una entrevista con L'Equipe, Raphael Varane liberó un recuerdo angustioso y, de paso, levantó la voz para alertar sobre las conmociones cerebrales que sufren los jugadores de fútbol en un partido y la importancia de la prevención.
El 8 de agosto de 2020, dos errores gravísimos del francés liquidaron a un Madrid sin chispa contra el Manchester City, en octavos de la Champions. En el minuto 9, un error en la salida de pelota desde su área facilitó el robo de Gabriel Jesús y Sterling puso el remate a placer. Benzema empató en el 28', pero en la segunda parte Varane falló a la hora de despejar un primer balón llovido en una zona neutra y en el segundo intentó una cesión a Courtois que se convirtió en suicida: acabó regalándole el tanto a Gabriel Jesús. Aquello dejó a los madridistas en la cuneta de Europa.
A ese encuentro, el hoy jugador del Manchester United llegó arrastrando un golpe sufrido un mes antes ante el Getafe. "Lo sentí desde el calentamiento, me dije: despierta. Casi quería darme una bofetada. Durante el partido, mis primeros tres balones fueron técnicamente limpios, pero fue demasiado lento. No podía concentrarme. Era como un espectador. El partido me fue mal y, en retrospectiva, me di cuenta de que estaba relacionado con el shock que había sufrido... Me cuestioné mucho y, finalmente, me di cuenta de que estos errores insólitos no habían caído del cielo", declaró.
Karius, Sergio Ramos y un informe médico
Según confirmó un informe médico del Hospital General de Massachusetts, algo similar debió sentir dos años antes Loris Karius en la final de la Champions que jugó con el Liverpool frente al Real Madrid. Ese 26 de mayo de 2018, el portero alemán cometió dos fallos gravísimos. El primero, con 0-0. Al ir a poner el balón en juego, se lo regaló a Benzema para que marcara el 1-0. El segundo error terminó en el 3-1 final: se le doblaron las manos en un disparo de Bale. Con ese tanto se abrochó la final, la Decimotercera voló a Madrid y Karius acabó llorando, inconsolable.

El alemán recibió amenazas de muerte de radicales del conjunto red. "Viéndolo con perspectiva, debería haber informado lo que estaba sucediendo mucho más rápido. Tuve una conmoción cerebral después de un golpe de Sergio Ramos, que limitó mi visión. Esto fue confirmado después de una investigación realizada por especialistas cerebrales", manifestó el portero en Bild. Lo hizo en 2020...
Las pruebas a las que alude Karius corrieron a cargo de los doctores Ross Zafonte y Lenore Herget, que fueron quienes firmaron el comunicado que distribuyó el hospital norteamericano una semana después de la final de Kiev. "Después de revisar cuidadosamente las imágenes del partido e integrar una detallada historia, en la que se incluyen sus síntomas subjetivos actuales y posteriores al contacto, así como exámenes físicos y mediciones objetivas, concluimos que el señor Karius sufrió una conmoción durante el partido del 26 de mayo de 2018", comenzaba el documento.
"En el momento de nuestra evaluación, los principales síntomas residuales y signos objetivos del señor Karius sugieren que sufrió una disfunción espacial visual que probablemente ocurrió inmediatamente después del suceso, que provocó la conmoción. Es posible que tales déficits afecten al rendimiento", añadieron los médicos, que no precisaron el momento en el que meta sufrió la conmoción.

La carrera del guardameta quedó marcada por aquellos errores. El Liverpool le cedió al Besiktas y al Union Berlin y ahora se desempeña en el Newcastle, donde es suplente (sólo ha jugado 90 minutos). Esos dos fallos que condenaron a su equipo aún le duelen, pero lo que no olvida son los ataques que recibió tras cometerlos. Sin información sobre sus condiciones físicas y sin ninguna medida: "Si lees todas las publicaciones, no puedes dormir durante dos días. Es una locura lo que la gente dice desde el anonimato y los graves insultos, comentarios discriminatorios y racistas que te envían. Si hay amenazas personales o amenazas de muerte, se viola el límite".