Los 25 días que mantuvieron en vilo la carrera futbolística de Joselu: "No me decían nada"
El delantero gallego, héroe ante el Bayern de Múnich con dos goles, recuerda sus inicios en Galicia y en la cantera del Celta.

Cada Champions del Real Madrid tiene un héroe. Mijatovic, Zidane, Ramos… son algunos ilustres de esta lista en la que puede ingresar Joselu Mato si el próximo sábado el Real Madrid levanta la Decimoquinta al cielo de Londres. El delantero gallego fue el nombre propio en las semifinales con sus dos goles en los minutos finales al Bayern de Múnich que daban el pase a la final a los blancos sobre la bocina.
Para el atacante esos dos tantos fueron mucho más que dos goles. Fue la liberación tras una mala racha que ya había empezado a cambiar contra el Cádiz donde 'empujó' una asistencia de Nacho. "Me dio la tabarra pidiéndome dinero por el pase que me dio ante el Cádiz y que terminó con la sequía. Esa sensación cuando haces gol al final lo contagias y lo vives de otra manera", confesaba Joselu en una entrevista concedida a Radio Marca.
El jugador del Real Madrid vive estos días la previa de su primera final de Champions. Algo en lo que muchos de sus compañeros ya tienen experiencia. "Algunos de estos cabrones ya han vivido 5 o 6 y lo llevan bien. Yo es la primera y me voy haciendo", reconocía un futbolista diferente con una historia distinta a la de muchas estrellas del fútbol.

Sus padres tuvieron que emigrar a Alemania en busca de una oportunidad. Allí, en Stuttgart, nació el hoy jugador del Real Madrid antes de que su madre tuviera que volver a España para abrir un bar en Silleda, donde Joselú empezó a despuntar sobre el césped, aunque tuvo que esperar para que el Celta llamara a su puerta.
"De aquella no había esos medios que hay ahora para fueran a captar talentos a los pueblos pequeños", reconoce Joselú, que cuenta cómo pudo llamar la atención del conjunto vigués. "A través de un primo, que trabajaba en las taquillas de Balaídos y que consiguió que pudiese hacer las pruebas en el Celta".
Sin embargo, con esos entrenamientos no terminó su periodo de prueba en el conjunto celeste. "Mi padre, que en paz descanse, me estuvo llevando durante más de 25 días de Sillela a Vigo y cada vez que acababa me preguntaba, pero no me decían nada. Había más de 100 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta. Estuvieron más de 20 días sin decirme nada hasta que un día me dieron una mochila y un chándal y me dijeron que era jugador del Celta".
"Estuvieron más de 20 días sin decirme nada hasta que un día me dieron una mochila y un chándal y me dijeron que era jugador del Celta"
Una buena noticia acompañada de un nuevo problema. "De aquella el Celta no tenía residencia y mi madre no podía dejar el bar. La hermana de mi madre trabajaba en Vigo de enfermera y me acopló en casa y se puede decir que gracias a ella he podido ir haciéndome jugador".
"Cuando pasó lo del Bayern mi hijo mayor me dijo que no le dejaban en paz en el colegio, que todos querían jugar con él al fútbol"
Un futbolista que ha tenido que ir derribando obstáculos durante toda su carrera y que tuvo un punto de inflexión en ese partido ante el Bayern. "Mis hijos están disfrutando mucho de poder ver a su padre así y feliz porque sea todo positivo. En el mundo de los niños también hay mucha crueldad y lo están pasando bien tras ese partido. Alguna vez les han dicho 'tu padre ha fallado un penalti' y esas cosas. Los niños son niños y lo traen a casa, pero es verdad que cuando pasó lo del Bayern el mayor me dijo que no le dejaban en paz en el colegio, que todos querían jugar con él al fútbol".
Respecto a la final de Champions ante el Borussia de Dortmund, que se jugará este sábado 1 de junio en Londres, Joselú no da por sentado el triunfo del Madrid: "Va a ser un partido jodido. Una final siempre está al 50-50. Los dos equipos están mentalizados. Nadie daba un duro por ellos y tienen el mismo derecho a disfrutar de la final que nosotros".