DORTMUND - REAL MADRID

El mejor Carvajal de siempre entierra los minutos más agónicos del Real Madrid

El equipo blanco sobrevivió gracias a Courtois, Valverde y al lateral, que ya lleva seis goles: es su mejor temporada de cara a puerta.

Adeyemi regatea a Courtois. /EFE
Adeyemi regatea a Courtois. EFE
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Londres.- Lo del Real Madrid no suele ser suerte, pero cuando la tiene, también se reconoce. Como en los diez minutos agónicos contra el Borussia Dortmund en la primera parte de la final de Champions, en los que pudo tirar el partido por el retrete ante un equipo alemán que lo abrasó a base de pura velocidad. Cuatro ocasiones muy claras -una dejó dudas por posible fuera de juego- que los de amarillo no materializaron y que mantuvieron evivo al Madrid antes del descanso.

Un hombre con más peligro que el resto: Karim Adeyemi. El atacante alemán voló a la espalda de Carvajal en dos ocasiones y estuvo al borde del gol. En la primera, la más clara, se quedó solo contra Courtois. Su regate al belga, que se agigantó, se fue largo y no pudo definir ante un Carvajal que enmendó su error previo recuperando la posición. En la segunda, algo escorado, disparó raso y se encontró con la mano salvadora de Tibu.

Tuvo una más, pero en este caso para rematar un centro lateral. Valverde lo rebañó in extremis para solucionar la papeleta. Y una última ocasión, en este caso de Füllkrug. El alemán se encontró con un balón en el área y definió al palo. No entró de milagro, aunque pudo haber fuera de juego que él árbitro no señaló en directo.

Del 17 al 27. Diez minutos de puro agobio y que rompieron el dominio blanco. Si bien el equipo de Ancelotti no gozaba de ocasiones, mantenía el control de la pelota sin demasiados apuros. Desde ese momento, el Dortmund se vino arriba y empezó a encontrar demasiados espacios. Los goles esperados no engañan: 1,68 para el Borussia en la primera mitad, la estadística más alta en contra del Madrid en toda la temporada.

Aunque dominó la posesión, no el juego. El Dortmund no necesitaba presionar para ser superior, le bastaba con aguantar en su campo y salir en velocidad aprovechando los errores en las entregas. Además, con apenas unos pases superar la primera línea blanca y se plantaba en el área rival. Aún así, se marcharon al descanso con empate. El Madrid afrontó la segunda parte con la moral del que sobrevivió a su peor momento.

En el segundo acto, el equipo tardó en reaccionar. El plan ideado por Ancelotti en el descanso no acababa de salir porque sus jugadores no le hacían demasiado caso. Especialmente Bellingham y Vinicius, los que más sufrieron a la hora de robar. Con el inglés aprovechó un balón parado para recordarle su labor después de desesperarse en la banda. Con el brasileño, le pidió que retrocediese su posición en defensa en reiteradas ocasiones, una decisión que no gustó al extremo, que pedía más valentía para acercarse al arco del Dortmund. Eso sí, las indicaciones de Carletto dieron resultado y el Madrid mejoró... hasta que llegó en el minuto 73 el tanto de Carvajal.

Durante todo el encuentro, el lateral fue el más destacado del equipo blanco y, sin duda, el mejor delantero. Tuvo dos ocasiones que le metió el miedo en el cuerpo al Birussia hasta que en un córner botado por Kroos, se elevó en el área, se adelantó a Füllkrug y con un cabezazo certero batió a Kobel. La temporada de Carvajal, de 32 años, está siendo de ensueño. Insustituible en el lateral, es el Dani más goleador de siempre (seis tantos goles en esta campaña). Además, su despliegue físico se convirtió en uno de los pilares en los que Ancelotti sostuvo el título de Liga. En Wembley volvió a pasarse la noche abriendo gas y acabó acercando la Decimoquinta. Vinicius sentenció la final.