PSG 2 - BARCELONA 3

¿Cómo le ganó Xavi a Luis Enrique?

El plan defensivo con Mbappé, buscar a Lewandowski o las sustituciones, algunas de las claves del técnico blaugrana.

Xavi, instantes antes de empezar el partido./AFP
Xavi, instantes antes de empezar el partido. AFP
Albert Blaya
Jordi Cardero

Albert Blaya y Jordi Cardero

El PSG-Barcelona empezó el martes con la declaración de Luis Enrique de que nadie mejor que él representa el ADN Barça. Los parisinos llevaron el peso del partido, de hecho, y ya lo utilizó el asturiano para sustentar su tesis, acabaron con la posesión (58%). También hicieron más del doble de pases en el último tercio de campo (204 a 92). La mejor versión de este Xavi llega cuando el equipo logra asemejarse a lo que fue el curso pasado.

Uno de los puntos de inflexión de la temporada ha sido el cambio de Lewandowski en 2024. Ya no es que haya mejorado sus cifras goleadoras, sino que se ha convertido en una pieza importante allá donde parecía que le quedaba poco por aportar: lejos del área. En París se le vio muy fino en los controles, en el juego de espaldas, y le ganó los duelos aéreos a un Beraldo que se mostró incapaz.

Los pies de Ter Stegen y el juego de espaldas de Lewandowski

Sabía Xavi que, ante la presión alta, agresiva y al hombre que planteó Luis Enrique, Lewandowski sería una vía de escape. Para ello era clave la eficacia de Ter Stegen. Fue el encuentro con más pases en largo del portero en esta Champions (26) y el segundo con más conexiones (38). En 2015, Luis Enrique utilizó el comodín de Ter Stegen para eliminar la presión al hombre del Bayern de Múnich de Guardiola. Casi una década después, los pies del alemán siguen siendo una carta ganadora.

La presión del PSG en campo contrario.
La presión del PSG en campo contrario.

El primer gol del Barça nace, justamente, de una descarga de Lewandowski. Pau Cubarsí, siempre arriesgando con sus pases, fintó corporalmente que iba cambiar el juego hacia Koundé (que le pide el balón). Su postura ya inclinó a la defensa parisina hacia el sector de Jules.

Cubarsí, justo antes de conectar con Lewandowski.
Cubarsí, justo antes de conectar con Lewandowski.

Y en el último momento, giro de tobillo para conectar con Lewandowski. Si Pau insistió encontrar a Robert fue porque el polaco desatascaba las salidas de balón del equipo. En esta acción se giró, abrió a Lamine y la jugada desembocó en el 0-1, de Raphinha.

Lewandowski recibe el pase de Cubarsí.
Lewandowski recibe el pase de Cubarsí.

El nivel defensivo y las vigilancias sobre Mbappé

El equipo azulgrana entendió al PSG prácticamente en todo el partido. Mbappé, el mejor jugador del mundo, llegaba a la eliminatoria generando 0,44 xG por cada 90 minutos y sus disparos tenían una calidad media de 0,12 xG. Ante el Barça, se quedó en 0,11 xG, ningún disparo a puerta y una calidad media de sus disparos de 0,04 xG. ¿Qué significa esto? Que apenas tuvo situaciones para marcar la diferencia. El partido de Koundé, titánico, estuvo perfectamente acompañado por las ayudas de Araújo, Lamine Yamal y el mediocentro de turno a la hora de negar una superioridad en el 1x1 ni en el pase atrás. Salvo algún tramo difícil, el Barça no sufrió defendiendo.

Una de las claves es que Xavi se adaptó. Mostró instinto de supervivencia, rebajando sus pretensiones para ganar. Eso es lo que hacen los grandes entrenadores. Adaptarse. El equipo azulgrana hizo el 41% de las presiones en campo rival cuando en el resto de la Champions la cifra se disparaba hasta el 59%. Priorizó el bloque medio, en 4-4-2, para defender con muchas ayudas, zonalmente, y sin destapar nunca un pase interior que pusiese a su equipo corriendo hacia atrás. La línea defensiva, que en la Champions se situaba a 49 metros, estuvo en parís a 39 metros de distancia. La menor de todo el curso. Supervivencia y pragmatismo. La Champions es, sobre todo, esto.

Los movimientos ganadores de Raphinha

Durante el año y medio que lleva Raphinha en Barcelona, semana a semana ha ido mostrando lo inteligente que es a la hora de desmarcarse. Para Xavi, "uno de los mejores del mundo" en este aspecto. De una ruptura suya nació el segundo gol blaugrana. Fue la primera intervención de Pedri en el partido. Cuando Raphinha vio que el canario tenía el esférico y cuál era el decorado de la defensa del PSG, atacó la espalda de Vitinha, entre el central y el lateral, para presentarse dentro del área. Acabó anotando el 2-2.

Raphinha, justo antes de trazar el desmarque.
Raphinha, justo antes de trazar el desmarque.

Pero el partido de Raphinha tuvo más capas. En defensa, su versión más solidaria. En la segunda parte, Xavi prefirió sustituir a Lamine -desequilibrante, como siempre- para cambiar a Raphinha de banda y que estuviera cerca de Koundé. No se dosificó en ningún momento. Siguió a Mbappé hasta la línea de fondo.

Raphinha hace con Koundé el 2x1 sobre Mbappé.
Raphinha hace con Koundé el 2x1 sobre Mbappé.

Los cambios ganadores de Xavi

Bastó menos de un minuto para que Pedri inventase. El canario no había tocado todavía ningún balón cuando le cayó la pelota en campo rival, si contrarios cerca, y ante la diagonal de Raphinha, que con la entrada de Joao Félix pasó a jugar en lado opuesto, frenó el tiempo. Una décima. El pase, medido y preciso, supuso el 2-2. Xavi vio que la mejor forma de superar un momento de crisis, en el que el PSG acumulaba 124 pases por solo 67 de los azulgrana. El gol era un mensaje para Luis Enrique, porque le decía que ahora eran Gündo y Pedri quienes amenazaban la zona de entre líneas, y que cada mala presión sería castigada.

Pedri recibiendo y aclarando de primeras el juego.  WYSCOUT
Pedri recibiendo y aclarando de primeras el juego. WYSCOUT
Pedri juega de primeras para Cancelo  WYSCOUT
Pedri juega de primeras para Cancelo WYSCOUT

El canario no falló ningún pase de los 17 que intentó, realizó 3 entradas y fue el tercer jugador del equipo que más presiones realizó, con 16, pese a jugar apenas media hora. Pedri tuvo que convivir cerca de De Jong, después Christensen, en un doble pivote que defendió muy bajo. Y se salió. Xavi le situó en el perfil zurdo, acercándolo a Cubarsí, Cancelo y Joao Félix, para generar de esta forma una hoja de ruta clara para su salida de balón. Ante situaciones de agobio, el Barça progresó siempre por esa zona, con la claridad de cada uno de ellos. Ante la tormenta, calma.