Joshua Kimmich, 'el cabecilla' en los líos con Tuchel que se verá amenazado por Vinicius
El centrocampista alemán, en medio de varias disputas este año en el Bayern, ha personificado la crisis del club.

Parece extraño entender la enorme inestabilidad del Bayern München cuando están a horas de jugar una semifinal europea contra su gran rival de siempre en la Champions League. El equipo bávaro encara su oportunidad de vivir una nueva final desde la marcha de Hansi Flick en medio del incendio que parecen estar enfrentando Tuchel, la directiva y parte de la plantilla. Uno de los grandes nombres que están en medio del conflicto es Joshua Kimmich.
El que otrora clave de juego del equipo verá el duelo desde un rol poco común desde la salida de Pep Guardiola del equipo alemán, que parece ser el único que logró convencerle de su valía y de su importancia en esa posición sin demasiada complicación. Con Tuchel, el problema se ha desatado en una temporada en la que ambos han debido entenderse a duras penas para lograr que el equipo compitiera, sabiendo que pocas salidas existían a un conflicto que involucraba de manera clara a uno de los jugadores con más importancia del equipo y a un entrenador que ni la directiva se ha atrevido a echar en los momentos más tensos de la temporada.
Pero la ruptura con Tuchel se ha mostrado de manera clara durante toda la temporada, con episodios, incluso, de gran tensión, como el vivido tras el duelo ante la Lazio en octavos de final, donde diversos medios hablaban de que estuvieron a punto de llegar a las manos. Y no es que ninguno lo haya puesto fácil, con cruces de declaraciones que reflejaban a las claras el cisma abierto que existe entre una parte de la plantilla y la dirección deportiva de la entidad.

Aunque Tuchel declaró tras ese partido en Roma que se había tratado de "un incidente normal después de una derrota", todo trascendió lo suficiente para hacerlo evidente y tuvo que buscar la forma de hacerse entender por los suyos a pesar de los conflictos. Aunque sus decisiones no fueran respetadas, la búsqueda de soluciones competitivas ha llegado tarde para la Bundesliga, pero a tiempo para la competición europea.
Por eso, el Bayern mira esta eliminatoria como una de sus últimas oportunidades para demostrar que la 2023/2024 no ha sido una temporada vacía, tras escaparse la Bundesliga, ya potestad de los de Xabi Alonso, la Champions League es la última parada de un Bayern que quiere salvar los muebles.
Vinicius puede ser verdugo final de los bávaros
En medio de todo este conflicto, se prepara el camino para uno de los partidos más importantes de la temporada, con un Bayern lleno de urgencias que deberá resolver a duras penas ante un Madrid pletórico tras la eliminatoria contra el Manchester City. Gran parte de esas dudas que sobre el césped pueden ser dirimidas ante un juez poco piadoso como Vinicius Júnior, que pretenderá asestar el golpe final a la crisis del rival y alimentar las dudas que despierta Kimmich como lateral diestro en el equipo alemán.
Su velocidad, picardía y desborde, unidos a la necesidad de que Kimmich contribuya como elemento creativo en el ataque alemán, pueden dar una mezcla peligrosa. Aunque se plantea que el dominio pueda pasar de mano en mano en esta cita, el Bayern puede verse envuelto en una encerrona si el Madrid encuentra el camino a la espalda de Kimmich gracias a la facilidad del brasileño para hacer cosquillas al espacio de sus rivales, entendiendo que el rol de Kimmich en banda no le exime de ser parte fundamental de la circulación de balón bávara, lo que aumenta claramente los riesgos.

Cambio de posición en contra de su voluntad
El centrocampista ya ha jugado esta temporada casi una veintena de partidos como lateral diestro, a pesar de que comenzó la 23/24 como una elección habitual para formar la base de juego del equipo. Un rol que no acaba de convencer al alemán y que limita su influencia en el juego, a pesar de que su calidad le facilite en ocasiones ser la estrella, como le sucedió precisamente ante el Arsenal, donde fue el autor del solitario gol que les dio el pase.
"Kimmich, Goretzka y Laimer son similares. Son más '8' que '6'. Por eso jugamos con un doble seis. Quedan unos días, tal vez hagamos algo más"
Entrenador del Bayern MünchenY a pesar de todo, la realidad de Kimmich es extraña, en un momento en el que las dudas se ciernen, especialmente, en la construcción del equipo bávaro. Más allá de la aparición de Pavlovic o del buen momento de figuras como Goretzka o Laimer, Kimmich sigue contando más como lateral, dejando claro que Tuchel no se fía de sus habilidades como mediocentro.
Parece que la consistencia del alemán no acaba de convencer a Tuchel, que a pesar de haber visto peligrar su puesto durante gran parte de la temporada ha insistido con su idea. Ahora, con la certeza de que en junio entrenará por última vez en esta etapa al equipo bávaro, parece estar muy seguro de persistir en su idea, incluso con la amenaza de Vinicius en el horizonte.