Kepa y el Real Madrid: un reconocimiento clandestino y la frase que lo rompió todo
"Ahora no necesito un portero", dijo Zidane cuando la operación estaba cerrada. Cinco años más tarde llega al Bernabéu en forma de cesión.

"Ahora no necesito un portero". Esa frase, pronunciada por Zidane (entonces entrenador del Real Madrid) el 6 de enero de 2018 fue una bomba para Kepa Arrizabalaga. El portero de Ondárroa había viajado a Madrid apenas dos días antes para pasar reconocimiento médico con el club blanco, el último paso antes de firmar como madridista. Fue un viaje exprés, el 4 de enero, y pasó las pruebas a última hora del día mientras el Real Madrid jugaba contra el Numancia en Copa. El club blanco le reservó un hotel para que hiciera noche en la capital con su familia, aunque prefirieron volverse de madrugada a Bilbao para evitar que nadie les viese. Hizo ese viaje de regreso con la ilusión de que por fin terminase un culebrón que había comenzado unos meses antes. Pero el fichaje no llegó a realizarse y ahora, cinco años más tarde de aquel episodio, Kepa se acaba de convertir en nuevo jugador del Real Madrid.
Retrocedamos varios años en el tiempo. En la temporada 2017-18, a pesar de que el Madrid venía de ganar su segunda Champions consecutiva con Keylor Navas como portero, los dirigentes blancos vieron en la situación de Kepa una oportunidad de mercado irrechazable. Terminaba contrato con el Athletic a final de ese curso, la renovación estaba parada y la idea era incorporarlo gratis cuando terminase la campaña. Sin embargo, el clima en Bilbao comenzó a ser incómodo para el guardameta, al que cada vez le presionaban más.
Su cláusula de rescisión era de 20 millones y el Real Madrid tenía la opción de incorporarlo en enero y evitar así que Arrizabalaga tuviera que pasar ese mal trago en el equipo donde se había formado. Todas las partes acordaron adelantar la incorporación a ese mercado invernal… menos Zidane. El técnico francés dio el visto bueno para reforzar la portería a final de temporada, pero no en pleno mes de enero. Lo consideró una deslealtad hacia Keylor y lo frenó cuando todo estaba hecho. Aquellas palabras de Zizou fueron un jarro de agua fría para el internacional español: no quería ir a un equipo donde el entrenador no le quería.
Se quedó en el Athletic

La operación sufrió un frenazo en seco y Kepa, enfadado, ordenó a sus agentes que retomasen las negociaciones con el Athletic, que no tardaron en llegar a buen puerto: el 22 de enero de 2018 se anunció su renovación hasta 2025 con una cláusula de 80 millones de euros, una cantidad muy elevada para un portero. Su continuidad en Bilbao varias temporadas más parecía garantizada…
El fútbol es tan caprichoso que los caminos de Kepa y el Real Madrid volvieron a unirse ese mismo verano de 2018. Los dirigentes blancos mantenían la idea de reforzar la portería y esta vez centraron la atención en Courtois, que quería regresar a la capital española y entraba en su último año de contrato con el Chelsea. Los londinenses aceptaron negociar un traspaso para que no se marchase libre en 2019, aunque con una condición: atar antes a su sustituto. Y el elegido fue… Kepa Arrizabalaga.
El Chelsea pagó los 80 millones de euros de su cláusula al Athletic (el traspaso más caro de la historia por un guardameta) y eso desbloqueó la llegada del belga al Bernabéu. Ahora, cinco años más tarde, Kepa acaba de fichar por el Real Madrid. La lesión de Courtois, que se perderá gran parte de la temporada, le ha abierto de nuevo las puertas del club blanco, al que llega como cedido y sin opción de compra.