REAL MADRID - LEIPZIG

El RB Leipzig, un proyecto a base de millones austriacos, con trampa para los jóvenes y el más odiado de Alemania

El proyecto, con Red Bull detrás, quiere llegar a competir con el Bayern Múnich en un futuro ya no tan lejano.

La afición del Leipzig durante el partido contra el Real Madrid./Reuters
La afición del Leipzig durante el partido contra el Real Madrid. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

El Real Madrid se enfrenta en la noche del miércoles a uno de los proyectos más ambiciosos y caros del fútbol actual. El RB Leipzig, equipo fundado en 2009, sigue luchando por su gran objetivo: ponerse a la altura del gran gigante de su país, el Bayern Múnich. De momento, ya compite con Borussia Dortmund, Eintracht o Bayer Leverkusen, un escalón por debajo de los bávaros. En el Bernabéu, estadio que visitan por segunda vez desde su creación, esperan seguir agrandando su nombre.

Detrás del proyecto, la famosa bebida energética Red Bull. En 2022, a los 78 años, falleció su propietario, Dietrich Mateschitz, quien podía presumir de ser la persona más rica de Austria. Antes de morir, se encargó de dejar un legado con su marca, también en el deporte. Su gran bastión son los dos equipos de Fórmula 1 (Red Bull y Toro Rosso), uno de ellos siete veces campeón del mundo.

Patrocina numerosas competiciones deportivas como motociclismo, skate, escalada, parkour, paracaidismo o esquí. Su última alianza ha sido con el pádel y el circuito profesional más importante del mundo, Premier Padel. Su evento más famoso, en 2012, cuando subió al exmilitar y paracaidista Felix Baumgartner a la estratosfera, desde donde lanzarse a la tierra, en un satélite atado a un globo. Además, claro está, de los cuatro equipos de fútbol: Red Bull Salzburg, RB Leipzig, New York Red Bull y Red Bull Bragantino.

¿Por qué el resto se llama Red Bull y el Leipzig no? La reglamentación en Alemania no permite que aparezca el nombre de una empresa en un club. Por ello, tuvieron que adaptarlo. El RB significa RasenBallsport, que se traduce como deporte de pelota sobre césped, una adaptación para poder usar las iniciales de Red Bull.

El de Salzburgo fue el primero en fundarse. Como detalle, cuenta con una de las ciudades deportivas más modernas y eficientes de toda Europa. Allí se formaron Haaland, Sesko, Upamecano, Mané, Adeyemi o Szoboszlai. Todo ello desde 2005, cuando Red Bull adquirió el club. Dos españoles han podido jugar allí: Jonathan Soriano y Alexander Murillo, quien a sus 17 años se forma actualmente en las categorías inferiores del cuadro austriaco.

“Otro nivel” para competir contra los grandes de Europa

Por su parte, el Leipzig nació cuatro años después. Compraron la licencia del SSV Markranstädt, de la quinta división. Nada se deja a la casualidad en el grupo. Eligieron la ciudad alemana por varios motivos: se trataba de un lugar con tradición futbolística pero sin un equipo en la élite. Aparte, Leipzig es una ciudad pequeña y tranquila, sin distracciones para los futbolistas. Ideal para formar el perfil joven de futbolistas que suelen fichar. La fórmula parece funcionar: se han establecido como equipo Champions y han puesto en sus vitrinas dos Copas de Alemania, además de una Supercopa. En Bundesliga, suman dos subcampeonatos.

"Es otro nivel. Ponen todo a disposición de los chavales. Clases de alemán e inglés para los que no controlan el idioma, entrenamientos extra para los que lo solicitan y personas encargadas de que no falta de nada. La ciudad tiene buen ambiente por las mañanas, pero a las 22:00 de la noche se acaba todo. Hay una discoteca y ya. Y aquí todo el mundo conoce a los jugadores", comenta un agente que ha trabajado mano a mano con el Leipzig sobre el club y la ciudad.

No cuenta con un filial. Si tras tu etapa juvenil (Sub-19) los dirigentes no te ven preparado para subir al primer equipo, debes buscarte las castañas en otro sitio. Esto crea un techo de cristal para los jugadores de cantera. Ninguno en su corta historia ha conseguido dar el salto y afianzarse en el primer equipo. El que más cerca estuvo fue Hugo Novoa, actualmente en el Villarreal B. Sin embargo, esta filosofía tiene truco. En ocasiones utilizan los otros clubes del grupo, principalmente el Salzburg, como filial, para que los jugadores de fogueen en una liga de algo menos de nivel pero gran exigencia.

Protesta contra el Leipzig en un campo de la Bundesliga.
Protesta contra el Leipzig en un campo de la Bundesliga.

No todos han aceptado la entrada de Red Bull en la Bundesliga. De hecho, la mayoría los rechazó. Allí se rigen por la norma 50+1. "Dicha cláusula establece que para obtener una licencia para competir en la Bundesliga, un club debe tener la mayoría de sus propios derechos de voto. Dicho de otra manera, el 50% +1 voto tiene que estar en manos del club y sus socios", explica la web de la competición. Sin embargo, el Leipzig se salta el espíritu de la regla ya que su masa social apenas la componen 20 personas y todas ellas están relacionadas directo o indirectamente con la empresa de bebidas energéticas. Esto choca frontalmente con la visión tradicional que predomina en el fútbol alemán.

A pesar de su corta edad, el Real Madrid le guarda un gran respeto a la institución. No es casualidad que José Ángel Sánchez, director general del club blanco, no quisiese bajo ningún concepto el cruce con el conjunto alemán en estos octavos de final. Tras el buen resultado de la ida, a pesar de las acometidas del Leipzig contra la portería de Lunin, toca un último asalto en el Bernabéu. El millonario proyecto vuelve a ponerse a prueba un año más viejo, pero ya puede presumir de haberse instalado en la élite del fútbol europeo.