CHAMPIONS | PSG - BARCELONA

Seis periodistas describen cómo es un cara a cara con Luis Enrique: "Tiene su vis cómica, pero lo defino como desafiante y vinagre"

Seis periodistas españoles cuentan anécdotas y analizan la actitud de Luis Enrique en las entrevistas cara a cara con él.

Luis Enrique, en una rueda de prensa con Jordi Grau en su etapa en el Bardelona./TV3
Luis Enrique, en una rueda de prensa con Jordi Grau en su etapa en el Bardelona. TV3
Cristina Bea

Cristina Bea

Los huevos que come, dónde tiene pelo y dónde no, si le gustaba todo de Pau Torres… Las intervenciones públicas de Luis Enrique, exseleccionador de España y actual entrenador del PSG, dejan tantos titulares como momentos destacados con los periodistas con los que aborda la actualidad. Alexandre Ruiz, periodista de Free Ligue 1, nos contó de primera mano el pasado mes de octubre el enganchón que tuvo con el técnico asturiano tras el Rennes-PSG. "Tú solo vas a lo negativo, ¿eh? Es acojonante. Todas las entrevistas. Eres el tío más negativo de la historia del fútbol mundial. Un día ganamos 1-4 y me dijo que merecimos perder. El fútbol tiene cantidad de circunstancias... los jóvenes lo entienden todo, eres tú quien no lo entiende. Es lo que yo pienso cuando haces las preguntas, pero no pasa nada", le espetó Luis Enrique en Francia, donde el miércoles recibe en la ida de los cuartos de final de la Champions al F.C. Barcelona… y desde mañana martes, a la prensa española. 

Los periodistas Ricardo Sierra (Movistar+), Susana Guasch (Movistar+), Roi Groba (TVE), Lara Gandarillas (TVE), Ricardo Rosety (Gol TV) y Jordi Grau (TV3) nos ayudan a analizar los qué, cómo, cuándo, dónde y porqués de las innumerables y memorables reacciones de Luis Enrique en las one to one, las entrevistas cara a cara anteriores y posteriores a los encuentros de las televisiones con derechos audiovisuales. El quién lo tenemos claro: Luis Enrique Martínez García (Gijón, 1970).

"Ufff, Luis Enrique es un tipo complicado, difícil. El problema es que yo tengo muchos imputs de muchos amigos en común y todo el mundo te habla siempre maravillas, que es un tipo divertido, extrovertido, amable, cariñoso, y yo es que ese perfil no lo he visto nunca. El Pitu Abelardo, por ejemplo, que es intimísimo, fueron al colegio juntos, y yo le digo: 'Pitu, es que tú si eres así, yo te veo así, pero a Luis Enrique nunca le he visto yo ese lado'. El lado bueno de Luis Enrique yo no lo conozco, yo conozco solamente el lado profesional, y ahí es un tipo complicado de tratar, sobre todo si no estás dentro de su círculo y entrar en su círculo es muy difícil", describe Ricardo Sierra al técnico español, al que ha entrevistado en Canal+ y Movistar+ desde la temporada 2004/2005: "El primer partido que hicimos fue el estreno de Eto'o con el Barça en Liga, que fue en Santander".

"Yo le defino entre desafiante y vinagre, pero también tiene una vis cómica que es graciosa"

Susana Guasch Periodista de Movistar+

"Ufff". Quien empieza su frase también resoplando es Susana Guasch, compañera de Sierra en Movistar+: "Yo le defino… (pausa), entre desafiante y vinagre, pero también tiene una vis cómica que es graciosa, lo que pasa es que me ha pasado pocas veces, pero tengo amigos en la Federación Española que hablan maravillas de Luis Enrique, están enamorados de Luis Enrique".

Susana y él se vieron las caras literal y metafóricamente en numerosas entrevistas. "En la Champions en Antena 3, de 2015 a 2018. Lo que pasa es que yo estuve un año y medio entrevistándole, hasta que el Barça lo vetó. Buscaron una cláusula dentro de las normas que tiene el contrato con la UEFA —una cláusula mínima, mínima, de estas con la letra pequeña que nadie ve, supongo que buscando mucho y tal—, hasta que dieron con: 'El entrenador no está obligado a hablar con todas las teles'. Es decir, en el one to one con la española y la extranjera, entonces buscaron una excusa conforme la cual no tenía por qué hablar y no era sancionado, hablaba en rueda de prensa y ya está, nos limpiaron. Una televisión que paga la millonada que está pagando, hombre, pues dime tú si no puede atender a la prensa normal en rueda de prensa y luego a la televisión que tiene los derechos, ¿no? ¿Qué esfuerzo es ése? Ninguno. Pero, ¿sabes qué pasa? Como se lió tan parda…"

Resolvemos rápido la intriga. Guasch nos explica qué pasó. "Pues mira, yo no conocía de nada a Luis Enrique, porque no coincidí con él en la época de jugador, y lo que pasa es que a ti te dice la UEFA, 'Tienes que hacer cuatro preguntas', y hay que tener claro que eso la gente no lo ve, sólo ve la entrevista, que están dos personas solas, el entrenador y un periodista. Pero no, estás en un cuarto de dos por dos, escoltada por el psicólogo, la mano derecha de Luis Enrique, el de la UEFA y el jefe de prensa del Barça, en un cubículo que ni cabemos, más el cámara y yo. Entonces, ahí ya se crea un ambiente que no es agradable, porque cualquier cosa que le preguntes ya 'uhm, ah', hay suspiritos. Él tampoco está tranquilo, aunque se lleve a su psicólogo y su mano derecha, entonces todo es presión. 'Cuatro preguntas' -dice levantando la voz-, y ya te están presionando y ya todo es presión", cuenta.

"Yo, de las cuatro preguntas, siempre, siempre, tres eran de fútbol y la última era algo de actualidad que había pasado. Recuerdo que el Barça perdió contra el Alavés un día y al siguiente Neymar dijo que había sacado una canción. Hombre, pues no es muy normal, no tienen mucha vista algunos jugadores, entonces le pregunté por esto. 'Bueno, pues no quiere hablar de fútbol, ¿pues qué me tiene que decir de Neymar que perdiendo contra el Alavés ahora dice que ha sacado una canción?' No quieres hablar de fútbol, ¿pues de qué quieres hablar? Porque yendo a jugar contra el Atlético de Madrid y decirle: '¿Cómo cree que va a jugar el Atleti, amarradito atrás o a por todas desde el primer momento?' 'Pues no sé, eso díselo a Simeone'. Como eran monosílabos, muchas veces pues ya no sabías qué preguntar", relata la periodista catalana.

"Hay muchos argumentos y depende de con quién hables, y que tenga más o menos animadversión hacia él, pues te dice que nos trata de manera despectiva. Es verdad que la línea del respeto la ha podido saltar algunas veces, pero no de manera continuada, aunque no sé si es que nos menosprecia porque entiende que nosotros no tenemos toda la información y no sabemos tanto de fútbol como él, que es lógico, evidentemente, ahí tiene toda la razón. Yo no sé tanto de fútbol como Luis Enrique no tengo toda la información que él maneja cada vez que hace una alineación y todo el trabajo que hay detrás, pero precisamente por eso preguntamos, pero él ni siquiera contesta esas preguntas que están relacionadas directamente con su profesión y con la nuestra, tampoco le apetece", detalla Ricardo Sierra.

"Es un tío con una personalidad fortísima, un carácter muy especial. No se lleva bien con un gran sector de la prensa española y no le importa nada hacerlo ver"

Roi Groba Periodista de TVE

Roi Groba y Ricardo Rosety coinciden en definir a Luis Enrique como "exigente". "Hay entrenadores o jugadores con los que se mantiene siempre una conversación en un tono normal y corriente y el periodista también unas veces está más acertado o más lúcido, otras no tanto, pero hay determinados personajes con los que tienes que estar súper alerta. Luis Enrique es uno de ellos. Simeone, por ejemplo, es implacable, porque le haces una pregunta que puede ser un poco más tonta y te machaca. Luis Enrique yo creo que también es así, un entrenador intenso, es un tío con una personalidad fortísima, un carácter muy especial, y desde luego no se lleva muy bien con un gran sector de la prensa española y no le importa nada mostrarlo y hacerlo ver. Si hay una pregunta no ya que le incomode, si le incomoda desde luego, pero si no le parece que esté a la altura, te lo demuestra también. Muchas veces el éxito o el interés de la entrevista depende más de las respuestas que de las preguntas. Imagínate que le preguntas mañana a Luis Enrique: '¿Tú sabes si Mbappé ha firmado por el Real Madrid?', y te dice que sí. 'Sí, ya lo sé, me consta que se va al Real Madrid, el mes que viene y yo le voy a apartar de la plantilla mañana', pues tienes el titular de tu vida. La pregunta la tienes que hacer, lo normal es que te responda: 'No, sí, sí, bueno, no, fútbol es fútbol, no hay rival pequeño'. Entonces, si me responden algo un poco interesante, sigo, y si no quiere hablar de ese tema, pues habrá que tirar por otro lado", asegura Groba, al tiempo que reconoce que con Luis Enrique "hay que medir un poco más las palabras".

"Otros entrenadores pueden captar la idea de lo que tú le quieres preguntar, siguen ese carril y te responden bien. Hay otros que efectivamente pueden agarrarse a la última pregunta —'¿Cómo llega la plantilla?', me lo invento ahora mismo. 'La plantilla llega bien', y ya está—, que eso lo hacen mucho los políticos, lo aprendí cuando hacía Economía y Política, cuidado lo que preguntas porque le dejas el subterfugio perfecto para abrir la puerta y escaparse, y con Luis Enrique puede ser un poco así, pero a la hora de prepararlo no me ha condicionado nunca, porque si me responde más o menos borde es que me da igual. Dicho lo cual, conmigo siempre ha sido muy correcto, muy amable, muy bien, incluso en los momentos de tensión y en momentos que podía resultar incómodo por saber cómo es el personaje. Por ejemplo, al preguntarle por los fallos que estaba teniendo España. No fallos, porque él iba a muerte con su manera de jugar y no lo consideraba un fallo, pero no estaba funcionando, y siempre me respondió bien y no fue tan cortante o tan borde o desafiante como es otras veces", reconoce el periodista de TVE, medio con el que le entrevistó durante el pasado Mundial de Catar. En aquella cobertura para la televisión pública también estuvo Lara Gandarillas, que ha entrevistado a Luis Enrique desde 2020.

"Yo empecé a hacer entrevistas en un momento complicado, porque fue en pandemia, en septiembre del 20, en los primeros partidos de la Selección posconfinamiento, y yo iba tensa, porque a cada uno le precede su fama. Yo iba pensando qué me podía encontrar y pensando mucho cómo iban a ser las preguntas y siendo consciente de que quizá iba a tener que enfrentarme a respuestas complicadas. Y es verdad que yo desde el principio no me encontré algo así. No me encontré tampoco la persona más cercana del mundo, ni a la que más le apetecía hablar conmigo, también había una distancia física real, hacíamos las preguntas con pértigas, con mascarillas, tampoco daba lugar a una cercanía, a una confianza, a que se suelte hablando contigo. Luego eso también ha ido cambiando con el tiempo, porque he estado casi tres años preguntándole sin parar, pero sí me encontré una persona más educada y quizá más simpática de lo que te podías imaginar", reconoce Lara.

"Como es una persona que tampoco da entrevistas ni nada prácticamente, durante mucho tiempo la única persona que le hacía one to one era yo. Yo no sé cuántas entrevistas le he podido hacer a Luis Enrique, pero quizá cien. Estamos hablando de antes y después de cada partido, en cada concentración de la Selección, la persona con la que más hablaba era yo. Y yo la realidad es que siempre le he preguntado todo lo que le tenía que preguntar. He procurado hacerlo muchas veces con una sonrisa, sabiendo que a lo mejor la respuesta no iba a ser la que yo quería, pero él tampoco me ha contestado nunca con una respuesta borde. A lo que no le apetecía contestar lo hacía con una broma o '¿Qué hora es? Manzanas traigo', pero siempre preguntando por cada polémica con cada jugador, ¿quién viene?, ¿quién no viene?, cuando él sonó para irse a la Premier yo se lo pregunté directamente: '¿Te vas al United? ¿Sí o no?' Evidentemente, no era lo que más le apetecía escuchar ese día aunque claramente se esperaba la pregunta, pero a mí me contestó con toda la educación, y luego cuando esa pregunta se repitió, obviamente, en sala de prensa, le enervó más, quizá por la repetición o porque sabía que allí no sería una sola, sino cinco seguidas", rememora simpática Lara, que establece esa clara distinción en Luis Enrique.

"Él siente que controla más la situación cuando tiene sólo una persona enfrente. En rueda de prensa muchas veces se encuentra con decenas de periodistas y ninguno bienintencionado"

"Muchas veces venía a la one to one antes de la rueda de prensa y venía relajado y decías: 'Parece que hoy Luis Enrique está bien' y entraba en sala de prensa y te encontrabas una versión mucho más agria, quizá. Luis Enrique tiene varias caras o varias vertientes en función de lo que se encuentra enfrente. Yo creo que además de ser muy distinto su papel de seleccionador y de entrenador del club, y es bastante distinto cuando se encuentra solo una persona, que es en el one to one, a cuando se sienta en sala de prensa con actitud de esperarse una tormenta. Ahí está bastante más a la defensiva o cree que hay demasiada gente haciendo preguntas que a lo mejor ni le apetece contestar o que le van a poner en una situación incómoda y que va a requerir un poco más sacar ese colmillo que sin duda tiene y es un maestro utilizándolo. En los one to one aparece bastante más relajado, porque se siente más capaz de afrontar una pregunta un poco más difícil cuando es sólo una persona la que se la está haciendo y cuando además sabe que es una cosa más corta. En una rueda de prensa se enfrenta a veinte minutos o media hora contestando preguntas como una ametralladora. Un one to one al final son 90 segundos, que son tres, cuatro, cinco preguntas máximo si estiras un poco el chicle. Creo que él se ve más relajado y más capaz de afrontarlo", dice Lara.

Eso me lleva a plantearle si cree que detrás de esa incomodidad palpable en las salas de prensa hay algo de inseguridad. "No sé si es inseguridad, desde luego esa no es la imagen que transmite. Quizá en el fondo pueda haber algo de eso, pero quizá no es eso sino que no quiere en ningún momento le pillen en un renuncio, decir algo que no quiere decir o transmitir una sensación distinta a la que él quiere. Él muchas veces recurre al humor. Quizá la pregunta que más le molesta la contesta con una broma, con algo gracioso. Recuerdo una vez, además al principio, octubre o noviembre del 20, que estaban como buscando al segundo central, que estuviese haciendo pareja con Ramos. Había utilizado a Pau Torres, y yo le hice la pregunta: 'Bueno, ¿podemos decir ya que la pareja de Ramos va a ser Pau Torres?' Y, claro, a él no le apetecía ni decir que sí, ni que no, ni todo lo contrario y el titular lo hizo él mismo, me dijo: 'No, bueno, hasta donde yo sé la pareja de Serio Ramos es Pilar Rubio'. Claro, ése fue el titular que salió en todas partes, el titular que repicó todo el mundo y desvió completamente la atención hacia donde le apeteció. Creo que en eso siempre ha sido bueno. Lo mismo que esta semana en la rueda de prensa del PSG con lo de que ya no tenía pelos en no sé dónde, en la cabeza, y bla, bla, bla, y así no se hablaba de Mbappé. Él siente que controla más la situación cuando tiene sólo una persona enfrente, y en rueda de prensa muchas veces se encuentra con decenas de periodistas y ninguno bienintencionado", comenta entre risas la periodista de TVE.

Su compañero Roi Groba ejemplifica con otro caso la distinción a la que aludía Lara entre el talante de Luis Enrique en los cara a cara en contraposición a las ruedas de prensa. "Me viene a la cabeza algo que me llamó mucho la atención. Antes del partido frente a Marruecos, después de haber perdido contra Japón, el debate estaba ahí, España se atascó contra Japón y Japón le supo buscar los flancos débiles a España. Entonces, en la previa del partido frente a Marruecos, él viene a hacer la entrevista con nosotros en la víspera, justo antes de ir a la famosa rueda de prensa en la que se enfrenta a todo el mundo. Se sienta allí y desde la primera pregunta va con el cuchillo entre los dientes: '¿Y tú qué sabes de fútbol?' '¿Pero ésa es tu pregunta?' '¿Pero qué pregunta me estás haciendo?' Cinco minutos antes había estado conmigo, que le hice más o menos esas mismas preguntas, y conmigo fue todo muy bien, yo me acuerdo perfectamente de plantearle esas dudas desde lo futbolístico, decirle 'Si se atasca el partido frente a Marruecos, si no se le puede meter mano y tal, ¿habrá plan B?' Esa famosa expresión del plan B de la que tanto hemos hablado, y me respondió, pero muy tranquilamente: 'El plan será el mismo de siempre, tenemos nuestra misma idea y pa'lante con ella y tal'. También le pregunté: '¿Habéis ensayado penaltis?' Y dijo: 'No, no, no hemos ensayado penaltis porque estos jugadores de este nivel ya vienen ensayados de casa, ya saben tirar penaltis perfectamente', que luego fíjate lo que pasó y cómo fue la tanda. Me llamó mucho la atención terminar esa entrevista y ver cómo en la sala de prensa con todos los demás compañeros se puso súper agresivo. Entiendo que porque acumula ya pues muchas muescas ahí en el revólver y seguro que tiene a muchos de nuestros compañeros enfilados. 'Si me pregunta Roy esto pues no pasa nada, porque con él no he tenido enganchones, pero si me lo pregunta a lo mejor Burgos o Meana pues le ataco y voy con todo', yo qué sé", reflexiona el periodista de TVE.

Muchas ruedas de prensa y one to one con el entrenador asturiano ha vivido también su paisano Ricardo Rosety desde que en 2015 vivió la Champions en beIN Sports. Posteriormente, también en Liga y en el Mundial de Catar con Gol TV. "Yo creo que él es un tipo que pide coherencia en las entrevistas, que pide que te pongas en su papel. Si tú quieres hablar de fútbol, él va a hablar de fútbol, a él no le gusta hablar de otras cosas que considera que no están relacionadas con el fútbol. Ahí es cuando podemos ver al Luis Enrique más cortante, más seco, pero yo he visto a Luis Enrique tanto en las entrevistas como en las ruedas de prensa que, si tú hablas de fútbol, él puede ser de los mejores entrenadores a la hora de hablar de fútbol, de los más didácticos. También es cierto que le he visto alguna oportunidad donde sin saber exactamente el motivo, cambiaba. Yo tengo dos ejemplos para esto", expone Rosety.

"En el Mundial, antes del último partido ante Japón, una pregunta que tú podías pensar: 'Bufff, a ver cómo responde Luis Enrique cuando le preguntas: ¿Vale más ser segundo que primero?' Sin embargo, él hace una disertación perfecta de los condicionantes de por qué ser primero o de por qué ser segundo e incluso reconoce que es humano pensar que a lo mejor es mejor ser segundo porque el cuadro era más liviano, era más en teoría asequible. Y lo explica. Yo he visto a lo mejor a Luis Enrique en otras oportunidades ser a lo mejor más visceral o ser más seco o incluso ser más irónico cuando se le preguntaba sobre esto. Por ejemplo, a mí me pasó en una entrevista previa de Champions, después de un episodio en Getafe, no sé si de carnaval o de Halloween, que los jugadores del Barça por error salen por la sala de prensa disfrazados e interrumpen la rueda de prensa del futbolista del Getafe y se monta un pequeño revuelo, que si falta de respeto y tal. Bueno, había un partido de Champions esa semana y venía Luis Enrique.

Luis Enrique hace la rueda de prensa antes de que yo le hiciera la entrevista individualizada y recuerdo que en la primera pregunta Luis Enrique se ciñe al comunicado que habían escrito los jugadores, a la postura oficial; una segunda pregunta, pues más o menos respondía también al tema, a la tercera pregunta ya es más parco en palabras y a la cuarta pregunta le dijo a David Ibáñez: 'Si vas a preguntar por Halloween, ni cojas el micrófono'. En ésas yo me veo: 'Pues a ver cómo te pregunto yo por Halloween que voy ahora a hablar contigo'. Y en realidad, él me podía haber respondido diciendo: '¿Pero no has visto lo que he dicho en la rueda de prensa? ¿Por qué me vuelves a preguntar?' Y hubiese tenido razón, porque era después, pero claro, yo no le podía explicar a la gente que eso iba grabado después. Le hice la pregunta y me respondió como si fuese la primera pregunta de la rueda de prensa. Luego es verdad que ahí a lo mejor el condicionante de ser asturiano me permitió un ligero, un pequeño chistecillo, una licencia de: 'Bueno, ¿y si esto fuese el Antroxu?', que es el carnaval que tenemos en Gijón. 'Si fuese el Antroxu, yo hubiese salido en bolas'. Y quedó aquello como muy simpático pero fue acto seguido a hablar con TV3, con Jordi Grau, y ahí estuvo muy seco, hasta el punto de que Jordi Grau me dice: '¿Qué le has hecho?' Y yo: 'Yo no he hecho nada, ¿qué ha pasado?' Y dice: 'Pufff, que ha venido aquí incendiado. Yo me preocupé de saber si esa pregunta le había sentado mal y había provocado esa respuesta en TV3 o no. No, había sido una cosa directamente con TV3. Él diferencia el periodista que le está preguntando. Es decir, no vale eso de: 'Viene enfadado y la ha pagado conmigo y no tengo ninguna culpa'. Si tú eres correcto o respetuoso con él, te trata con respeto, y si él considera que no tienes ese respeto, pues pasa lo que pasa a veces en algunas entrevistas. Que no lo justifico, simplemente lo expongo. Pero sí, él es un entrenador que te mide, casi que te examina, y es muy transparente, para lo bueno y para lo malo", razona Ricardo Rosety.

Alude a Jordi Grau, con quien ha compartido espacio en zona flash —la zona reservada para las entrevistas a los medios con derechos—, y también lo hace Susana Guasch por este otro episodio en torno a Luis Enrique. "Un tipo que se sienta en una rueda de prensa y dice: 'Yo no tengo ningún amigo periodista ni lo voy a tener' pues ya te lo dice todo. Y tampoco creo que sea necesario porque él en la selección española no tenía la presión que tiene en un club. Habla tres veces al año. Yo entiendo que hablando cada tres días y entrenando al Barça tiene que ser un horror, como lo tiene que ser en el Madrid, en el Manchester City o en cualquier equipo grande. Pero oye, eso va en el cargo, eso es así. No van en el cargo los insultos, no, no. No tienes que tolerar insultos porque seas futbolista y cobres una pasta, pero si tú eres entrenador del Barça o del PSG tienes que dar una imagen, no puedes decir: 'Yo no tengo ningún amigo periodista ni lo voy a tener'. O '¿Y tú cómo te llamas?' ¿Víctor Malo era aquel, no? 'Ah, pues tu apellido ya lo dice todo'. Hombre… había momentos que faltaba el respeto, aunque yo te insisto, mira que yo di la vuelta al mundo, porque nunca olvidaré que una amiga de Argentina me llamó desde la peluquería, que me estaba viendo: '¿Qué has liado? Que te estoy viendo en la televisión que hay en la peluquería', en Argentina, en Buenos Aires. Fue desagradable y me dejó plantada muchas veces, pero no tuve un encontronazo gordo como por ejemplo tuvo un compañero de TV3 después de entrevistarle yo en París, que tuvieron que llevárselo de allí. Fue muy borde, muy seco, pero no tuve una cosa desagradable", relata Susana sobre una escena que nos describe el propio Jordi Grau, que tuvo inmumerables entrevistas con Luis Enrique durante las tres campañas que fue técnico del FC Barcelona, de 2014 a 2017, tanto en Champions League como en Copa del Rey, competiciones de las que tenía los derechos la televisión autonómica catalana en la que Grau era pie de campo.

"Yo creo que cómo se dé la entrevista lo marca más la situación y el partido que el personaje. Luis Enrique viniendo de un 5-0 es un lujo. Valverde, después de Roma y Liverpool, era un auténtico funeral"

Jordi Grau Periodista de TV3

"Yo lo afrontaba con naturalidad, distendido. Yo no debutaba en esto en aquella época, venía de hacerlo con Guardiola, con el Tata Martino, luego fue con Valverde. Él llega en la 14/15 y nosotros en TV3 teníamos derechos ya desde la 9/10, por tanto, ya llevábamos tiempo en esto. Yo empecé haciendo one to ones a Johan Cruyff cuando era entrenador del Barça, no me pilló novato en esto. Y como la relación era normal, cordial, buena, él tenía algún día más bueno, algún día menos bueno, algún día más hablador o algún día menos hablador, pero normalmente para mí era una cosa normal. Al contrario, era casi un privilegio y un placer, porque sí que a veces las ruedas de prensa eran un poco agrias, pero en el cara a cara era un tío, en general, agradable, educado y afable", diferencia Grau. "Yo creo que cómo se dé la entrevista lo marca más la situación y el partido que el personaje. Es decir, Luis Enrique viniendo de una victoria 5-0 es un lujo porque todo ha ido de cara y él está agradable y está contento. Igual con Valverde, con el cual yo tenía muy buen rollo, después de Roma y después de Liverpool eso era un auténtico funeral. Era difícil hacer ese tipo de entrevistas", añade el reportero de la televisión catalana.

"Lo que pasa es que sí que es verdad que conmigo hubo ese episodio que fue muy viral, que es en la Champions, el día que el Barça pierde en París por 4-0, donde el Barça hace un mal partido y antes de entrevistarlo a él dos futbolistas muy importantes, Busquets e Iniesta, ponen en entredicho el planteamiento que Luis Enrique ha hecho del partido. Yo se lo traslado esto a él, y esto le molestó mucho. Yo entiendo, además, que él venía muy caliente porque le acaban de meter cuatro en París y se enfadó, se enfadó mucho, y la entrevista la acabó él, no la acabé yo", rememora Jordi sobre un momento en el que Luis Enrique se marcha anticipadamente del cara a cara y la tensión posterior que también se vivió y sobre la que me había puesto en antecedentes Susana Guasch.

"Estaba nervioso por cómo acabó la entrevista, porque era en directo, yo supongo que él fue consciente también de que la entrevista acabó de malas maneras y en esas entrevistas en TV3 teníamos mucha audiencia. Antes de meterse en el vestuario pegó cuatro gritos. Se lo llevaron para adentro y allí acaba la historia. No se disculpó, en el reencuentro siguiente hubo un poquito de resquemor, no estuvo como en las veces anteriores, pero ni hablamos del tema ni alguien de prensa medió. Él cumplió como tenía que cumplir, respondió como quiso responder y a partir de allí hubo muchas más de absoluta normalidad tanto en la Champions como en la Copa. Hicimos incluso la última, porque el último partido de Luis Enrique es una final de Copa contra el Alavés y nos despedimos cordialmente, nos deseamos suerte en la vida, etcétera, etcétera", relata Grau, que desmitifica el hecho de que Luis Enrique no tenga ningún amigo en la profesión. 

"Que yo conozca hay una excepción, que es Ricard Torquemada de Catalunya Ràdio. Hablan. Yo creo que igual ya viene de la época de jugador. Tú ya sabes que, por ejemplo, Luis Enrique, más allá de los one to one no da entrevistas, y aquí en TV3 a Ricard Torquemada en la radio le ha dado alguna entrevista", detalla Grau. Es Rosety quien da su punto de vista sobre la decisión de Luis Enrique de no conceder entrevistas y los ejemplos que ha podido seguir el asturiano: "No tiene a un grupo de periodistas que le gustan y otro grupo de periodistas que no le gustan, no atiende a unos periodistas porque le caigan bien o porque sean sus amigos y no deja de atender a otros porque le caigan mal, directamente los mete en un círculo, no nos concede nada y trata a todo el mundo por igual. Que esto también lo hacía Guardiola, que se lo contó Bielsa. Yo recuerdo que cuando Guardiola empezó a entrenar al Barça o va a entrenar al Barça, él se va a Argentina y tiene una charla con Bielsa de horas, a lo mejor de días, y yo creo que Bielsa es cuando le dice: '¿Por qué tratar a un periodista sí y a un periodista no?' Bielsa es lo que hace, las ruedas de prensa son eternas, pero él no concede entrevistas porque no quiere hacer esa distinción, y Guardiola cuando llegó aquí a Barcelona dijo: 'No quiero hacer distinción. Ruedas de prensa, lo que queráis preguntar, pero no hago entrevistas individuales más allá de los compromisos por derechos de televisión, que ésas son obligatorias'.

"No estás hablando con ningún tonto. Yo nunca me he preparado más una entrevista que cuando iba a hablar con Luis Enrique para que nunca pudiera dejarme mal"

Dichas entrevistas son obligatorias y al mismo tiempo obligan al periodista a estar especialmente atento, preparado y concentrado, tal y como reconocen todos los protagonistas. "Sabes que no estás hablando con ningún tonto, que Luis Enrique sabe hablar muy bien, sabe cómo pegarte un palo, y mi preocupación era no quedarme como parada sin saber qué contestarle. Yo nunca me he preparado más una entrevista que cuando iba a ver Luis Enrique. Jamás. Yo tenía dominado ¡todo! O sea, todo, todo, todo. Leía todo, todo, para él que no pudiera nunca dejarme mal, porque a veces él me hacía la pregunta a mí en plan: 'Yo esto no lo he dicho' o '¿Esto de dónde lo has sacado?' Entonces yo, ¡pum!, tenía que contestar rápidamente. Que incluso recuerdo el editor por aquel entonces de Antena 3 que me decía en directo, por el pinganillo: 'Guasch, te la estás jugando mucho, no apruebes si no sabes, no lo confirmes'. Y yo: 'Que sí, que sí, que yo voy pa'lante porque yo sé que esto lo sé y ya está, no me va a dejar a mí de tonta o de no saber algo", explica la reportera.

"Se vive con mucha tensión porque era la previa y era el pospartido, entonces nunca sabía con qué me iba a salir, con qué me iba a encontrar, pero también te reconozco que me daba a mí también un subidón tremendo. A mí ese momento me gustaba. En la previa no iba en directo, pero en el pospartido sí, y ahí no hay tu tía. Ahí también me gustaba porque no se cortaba, y él si veía que yo le preguntaba sobre fútbol y no quería hablar pues le tocaba un poquito la fibra por otro lado. A él la gente que no va a preguntarle lo típico tampoco le gusta, entonces, bueno, también era un poquito el tira y afloja, pero nunca faltándole el respeto. Ojo, ni él a mí, en ningún momento. Estuvo borde muchas veces, porque es el campeón de los bordes pero también es el campeón de los cachondos, porque en rueda de prensa él es un cachondo muchas veces, lo que pasa que cuando le da por el momento malo pues es el número uno", reflexiona Susana, que detalla la movilización que se generaba en Antena 3 cuando iba a realizar las one to one con el entonces entrenador del Barça.

"Recuerdo un día en el Camp Nou que acaba el partido, no me acuerdo ni con quién ni el resultado, pero en aquella zona reservada para las televisiones todo el mundo estaba esperando ese momento, incluso compañeros de profesión extranjeros. En el momento que salía Luis Enrique y venía a Antena 3 era un silencio sepulcral, y él también lo sabía, pero a él le ponía, porque si no... Y recuerdo que Lázaro, que era el jefe de prensa de aquel momento, dijo: '¡Guasch! ¡Tres preguntas!' Y yo ya estaba en directo, porque a mí ya me pinchaban. Cuando veían que yo decía: 'Viene Luis Enrique', ya me pinchaban en directo. A veces no había ni llegado a la posición, y entonces me dijo: '¡No, no! Que me pregunte lo que quiera. Sí, sí, sí, lo que tú quieras, tal'. Y estuve ahí bastante rato con un toma y daca bastante bueno. Yo creo que era más el Barça, que tampoco le gustaba todo el show que se formaba alrededor, porque recuerdo en mi cadena que, con el pospartido, llegaban a parar resúmenes de la noche para entrar en directo. En el momento que salía Luis Enrique daba igual lo que se estuviera emitiendo, ¡pam!, íbamos en directo", recuerda Susana, que reconoce que "lo que vende es la respuesta viral, en la que está refunfuñando y enfadado. Igual no vende que la primera sí que me ha hablado un poco del partido. Pero a él no le gustaba, él siempre venía muy revirado, y entonces conmigo yo creo que ya se formó una especie de morbo a nivel nacional, porque es que fue así, que todo el mundo esperaba cuando Antena 3 emitía al Barça y la entrevista con Luis Enrique. 'Guasch-Luis Enrique', porque yo no he ido a más platos de televisión en mi vida, porque eran de mi cadena: 'Zappeando', 'Más vale tarde'. Me llamaban para: 'Oye, ¿y esto cómo ha sido?' Que no debería ser así, porque a mí nunca me había pasado y mira que tengo entrevistas a mi espalda, pero a él también le molaba y sabía que se formaba un momento de tensión que era el momento esperado".

Susana añade una apreciación sobre cómo la trató siempre Luis Enrique: "Aprovechando la ola esta de que siempre nos preguntan a nosotras que somos mujeres, 'el machismo en el fútbol', 'el machismo en el periodismo deportivo, en el deporte', pues mira, en este aspecto a mí me gusta mucho porque Luis Enrique me trató como uno más, no me tuvo el respeto de decir 'yo a ésta no le meto un palo porque es mujer'. No. Él me trató como una más. Y a mí eso me gustó, se agradece", apostilla.

"Con Luis Enrique tienes que ir no con la armadura puesta, pero por lo menos tenerla cerca, por si acaso tienes que echar mano de ella. A veces la línea de la falta de respeto con su sorna es muy fina"

Ricardo Sierra Periodista de Movistar+

Ante esos posibles palos, Ricardo Sierra reconoce que "tienes que ir no con la armadura puesta, pero por lo menos tener la armadura ahí cerca, por si acaso tienes que echar mano de ella, también supone un reto. Al final dices, 'Hombre, es mucho más agradable hablar con gente como Zidane, como Ancelotti, incluso como Xavi Hernández, porque al final son gente con los que mantienes una charla, pero también supone un reto motivador hablar con gente como Guardiola, que a veces tiene también ese perfil, o como Luis Enrique. Si vivimos todos en la comodidad es todo mucho más sencillo y más fácil, pero también mola entrevistar a Luis Enrique", asegura Ricardo, que recuerda las dos caras de la moneda en entrevistas con el técnico.

"Hay momentos tensos porque él siempre cuando hay preguntas que no le gustan o que le molestan o que no le parecen pertinentes o que no le parecen apropiadas siempre saca a su lado un poco más afilado. Yo me acuerdo una vez cuando Iniesta estaba siendo suplente de manera no constante pero sí de manera alterna, y estaba jugando André Gomes. Le pregunté si consideraba que André Gomes era mejor que Andrés Iniesta y no recuerdo textualmente pero fue algo como 'pero qué pregunta más estúpida', que cómo iba a pensar eso. 'Bueno, pues si le pones por algo será'. Tienes al final la sensación constante de que en cualquier momento te va a saltar sin que te lo esperes, porque además si tú dices: 'Es que a veces haces preguntas que no son de fútbol y le pueden molestar', pues lo puedes entender. Si haces preguntas de cuestiones personales que no le apetece contestar, lo puedes entender. Pero si muchas veces también te salta con preguntas que son puramente futbolísticas, yo ésa es la parte que no entiendo", razona Sierra, que tiene más anécdotas compartidas.

"Recuerdo una en Balaídos que fue bastante desagradable, alguna de Champions, pero si te digo la verdad momentos así de tensión como por ejemplo la de Guardiola que me pasó aquella vez, tampoco ha habido tantos. Es más la sensación de que estás siempre sobre el alambre y en algún momento pues se cae él o te caes tú o nos caemos los dos, o te empuja él o… Es así, es constante. Y más agradable, cuando ganó el triplete, cuando ganó la Copa de Europa en Berlín en 2015. Ahí, claro, el momento es el que es, un momento de euforia y también se hablaba un poco de su futuro y estaba como más abierto. En esos momentos digamos que se abre un poco más, pero es lógico. No digo que sea más vulnerable, pero es lógico que en un momento donde ya libera toda la tensión todo es mucho más fácil y más sencillo. Y momentos divertidos seguro que los hay, porque a veces hay respuestas que dentro de su sorna, de esa risa y tal, que a veces va con mala baba y otras va de verdad…", cuenta Sierra, que especifica cómo percibe la sorna de Luis Enrique.

"Es que el problema es que muchas veces no percibes exactamente si es una sorna inocente, que no suele serlo casi nunca, si es irónica… Igual que él lo está, tú tienes que estar muy a la defensiva muchas veces con él porque no sabes por dónde te va a saltar. A veces la línea de la falta de respeto con esa sorna es muy fina, no sabes si se está riendo de ti en tu cara o lo está haciendo de verdad de una manera natural porque él es así. Es por eso esa sensación un poco de… desprecio no es la palabra, pero sí, repito, no sabes en qué momento te puede saltar", explica Ricardo. El reportero de Movistar se ríe al explicarme que ni la asturianía compartida le ha servido para percibir más cercanía por parte de Luis Enrique, a diferencia de Rosety: "Un día estaba hablando con Joaquín Valdés, su psicólogo, y estábamos hablando precisamente de Asturias, porque él también es asturiano, y entonces me acuerdo que llegó Luis Enrique y le dijo: 'Aquí estamos, hablando de Asturias. Es asturiano, tal'. '¿Éste? ¿Éste qué va a ser asturiano?' Así medio en coña, y digo: 'Bueno, pues vale, pues nada, pues no seré asturiano, tampoco por ahí me va a conceder… A ver, es un poco medio chascarrillo, pero que no, que la afinidad por Asturias tampoco hemos llegado a congeniar".

Ricardo Sierra que deja uno de los conceptos más reseñables en torno a lo que considera que es la percepción de Luis Enrique sobre la prensa. "Yo estoy totalmente de acuerdo con lo que dijo el otro día: los periodistas creo que podemos preguntar o debemos preguntar lo que estimemos oportuno y conveniente y ellos también entiendo que pueden responder lo que les apetezca, pero siempre desde el respeto, y yo creo que él no siempre mantiene esa línea del respeto o entiende esa línea siempre. No digo siempre, pero a veces, ya sabes que hay muchas filias y fobias, se salta un poco esa línea y es algo irrespetuoso con algunas respuestas. Creo. Tengo esa sensación. Creo que todo el mundo del fútbol o que está metido en el fútbol entiende que los periodistas somos un mal necesario y yo creo que Luis Enrique lo que piensa es que somos un mal innecesario. Eso es lo que piensa y así nos trata", reflexiona.

"Luis Enrique ha dicho mil veces que él sabe mucho más de fútbol que los periodistas y no comparte la opinión de que nosotros podamos tener una"

Lara Gandarillas no está de acuerdo. "Yo no creo que Luis Enrique piense que somos un mal innecesario, lo que pasa es que a él le gustaría no tener que lidiar con nosotros, le gustaría no tener que encontrarse con nosotros, que su trabajo no estuviera muchas veces cuestionado por nosotros, porque esto lo ha dicho él mil veces, que él sabe mucho más de fútbol que nosotros, entonces a él sí que le molesta que se opine, no tanto cosas del ambiente, sino decisiones concretas, puramente tácticas, puramente técnicas. Él no comparte la opinión de que nosotros podamos tener una, pero piensa que somos un mal necesario en cuanto a que nos necesita para la difusión del deporte y para muchas cosas, pero innecesario probablemente para él. No le gusta tener que lidiar con nosotros", analiza la periodista.

Ni, probablemente, sobre temas de actualidad sobre los que recibe cuantiosas preguntas. "Por ejemplo, ahora con todo el tema Mbappé va a soltar unas borderías de escándalo porque debe estar harto, y Luis Enrique con estas cosas… Le gusta mucho hablar de fútbol. Yo procuro no meterme en cosas más allá de lo futbolístico y cuando hacemos este tipo de entrevistas hablamos del partido que va a ser o que acaba de ser, entonces tienes argumentos futbolísticos para hablar del asunto, pero si en una rueda de prensa le preguntan diez veces por Mbappé, pues les va a pegar un bufido", cree Roi Groba.

Sobre las filias y fobias de Luis Enrique echa la vista atrás Rosety, en un intento de calibrar si el técnico siempre ha tenido esta relación especial con la prensa o ha habido un antes y un después en su actitud con los medios. "Mira, yo me hago una foto con él cuando se pone por primera vez la camiseta del Real Madrid, y es curioso porque es un 29 de junio para un reportaje que tendría que salir creo que el 1 o el 2 de julio. La foto se hace de sábado y el reportaje sale de martes. El lunes no había periódico y él accede a vestirse por primera vez la camiseta del Madrid para El Comercio, donde trabajaba mi padre, y para el Ya, que trabajaba mi tío, concediendo esa licencia que ahora nos parecería impensable, que es: 'Me pongo, hago una foto el sábado, pero pacto que no sale contigo hasta el martes', algo que antes era muy habitual y que ahora es imposible con esa cercanía del periodista. También te digo que Luis Enrique, con 19 años, había dos periódicos en Asturias y con uno se hablaba y con otro no. No es: 'Ostras, es que Luis Enrique cambió'. No. Luis Enrique debuta en El Molinón, con el primer equipo de Sporting, está temporada y media, y él tiene trato normal con El Comercio y no se habla o no tiene trato con un periódico que se llamaba La Prensa y que ya desapareció, por ponerte un ejemplo. Luis Enrique siempre ha tenido ese carácter, por más que ahora alguien pueda pensar que lo ha cambiado o que es más tal, yo creo que ahora es simplemente dice: 'No quiero esto'", asegura, aunque sí acaba marcando un antes y un después.

"Con 19 años, había dos periódicos en Asturias y con uno se hablaba y con otro no. 'Ostras, es que Luis Enrique cambió'. No"

Ricardo Rosety Periodista de Gol Play

"Yo creo que el paso por el Madrid es lo que lo cambia. El paso por el Madrid y, sobre todo, luego, la llegada aquí a Barcelona. En Madrid se le dieron muchos palos como futbolista. Piensa que acaba el contrato con el Madrid y se viene a Barcelona y en Madrid pasa a ser un futbolista odiado y yo creo que a lo mejor ahí es donde, con los medios ubicados en Madrid, él no quiere. En todo lo que tiene que ver con su pasado con el Real Madrid no se reconoce", matiza.

"Yo creo que no hay jugador ni entrenador que se salve de las críticas y, ¿qué vas a estar toda la vida rencoroso porque te ha metido palos el Marca en 1997? Yo eso no creo que tenga una justificación. Yo creo que él es así, lo que pasa que es verdad que él es así en un club, porque ahora en el PSG lo están viendo, también hay alguna víctima por París, pero cuando él dirigía la selección española era encantador, todas las ruedas de prensa eran una risa, pero si creó incluso el stream este y hacía de YouTube para hablar con la gente y tal. O sea, que a él le gusta, le gusta todo esto", afirma Susana, que se refiere al canal de Twitch del técnico, sobre el que ahora hablaremos.

"Yo creo que era un personaje mucho más complicado como futbolista que como entrenador. Con la edad, con el psicólogo a su lado, con todo su staff que siempre le acompaña se ha suavizado"

"Yo la etapa de Madrid evidentemente no la recuerdo", nos cuenta Jordi Grau, "pero sí cuando llegó aquí, y yo creo que era un personaje mucho más complicado como futbolista que como entrenador. Como entrenador, con la edad, con la figura del psicólogo a su lado, con todo su staff que siempre le acompañaba se ha suavizado. Tú estabas en una sala de dos metros cuadrados para las one to one y entraban con él cuatro o cinco personas: su segundo, que Robert Moreno, el psicólogo, Joaquín Valdés; y algunas veces dos y tres personas de prensa del Barça, más alguno de la UEFA. Eso parecía a veces el camarote de los hermanos Marx", recuerda, en una imagen muy similar a la que apuntó Susana Guasch.

Grau añade esta experiencia en sala de prensa de aquel mismo periodo: "Yo recuerdo cuando él llegó aquí de futbolista procedente de Madrid, sentarse en ruedas de prensa, que entonces no había un micro y se conectaba con jack, se metían los micrófonos con un pie de micro, y decir: 'Hasta que este micro y este micro no salgan de aquí no empezamos', y el periodista de turno que estaba de enviado especial, por ejemplo, a la sala de prensa del Camp Nou, tenía que coger el micro, se marchaban y entonces arrancábamos. Yo esto lo recuerdo. Te estoy hablando del año 95", nos cuenta Jordi, a quien le pido que haga memoria sobre cuáles eran los medios cuestionados. "No quisiera equivocarme, Cristina, pero yo creo que eran Telecinco y la Cadena SER. Yo creo que él tenía problemas con JJ Santos, que en ese entonces estaba en Telecinco, y creo que tenía algo con De la Morena en La SER. Te hablo de memoria, pero la escena de él sentado, quince micrófonos delante, miraba los identificativos y decía: 'Hasta que este micro y este otro no salgan, no empezamos', esto me acuerdo yo porque yo estaba allí con el micro de TV3", confirma.

No uno ni dos, todos los micrófonos se ahorró Luis Enrique con su decisión mundialista de abrirse el mencionado canal de Twitch. "Nosotros, cuando lo anuncia, pensamos que era otra fuente más de trabajo. Si teníamos poca con lo que es un Mundial, que es una locura, pues todas las tardes, tardes-noches, pendientes del Twitch, a ver qué soltaba, porque podía decir cosas importantes o interesantes más allá de cuando nos atendiera a nosotros o las ruedas de prensa. Está claro que él planteó eso como decir: 'Me salto al intermediario absolutamente'. Tampoco nos vamos a meter ahora en disquisiciones sobre la profesión, pero el periodista es muy necesario, el periodista pregunta cosas que seguramente a él no le saldrá a decir en el Twitch", destaca Roi.

"Yo veo esto como 'vais en busca de contenido, no me gusta cómo tratáis el contenido en general que yo os doy, pues a partir de ahora el contenido me lo guiso y me lo como yo, y como el mundo tecnológico de hoy en día me lo permite, hablo con la gente directamente y paso de los medios porque no le gusta cómo publican o cómo te tergiversan, etcétera, etcétera. A él le gusta mucho a día de hoy, cuando está en sala de prensa, tirar de ironía, de sarcasmo, de meter una pullita, de meter un zasca. Él, yo creo que en esto realmente disfruta mucho, mucho", piensa Grau.

"Por lo que te decía antes, como todo el mundo que le conoce realmente de cerca te dice que es un tipo tan amable y tan abierto digo: 'Bueno, pues a ver si nosotros no estamos presentes, si resulta que somos nosotros los que le ponemos el vinagre encima y es por culpa nuestra'. Otra cosa es que entendiera que fuera lo más apropiado que un seleccionador hiciera eso, pero bueno, por lo menos la parte positiva era que podíamos conocer la cara que todo el mundo de su círculo cercano dice que tiene", afirma Sierra sobre su presencia cibernética, donde llegó a registrar 800.000 suscriptores.

"Yo creo que le dimos todos más bombo del que tenía que haber tenido, porque no comunicaba las mismas cosas que nosotros le teníamos que preguntar, no tenía tanto que ver con nuestro trabajo. Yo recuerdo el Periscope que hacían Piqué y demás hace uno años y que parecía, igual, que nos estaban puenteando, pero creo que son cosas que pueden ir en paralelo, que no tienen tanto que ver como pueda parecer con nuestro trabajo. Nunca iba a contestar a una pregunta incómoda.Hablaba de huevos, hablaba de cosas del día a día que podían pasar en la concentración y podían interesar a gente. El primer día podían hacer más gracia porque era algo nuevo pero después no interesa tanto oír hablar de huevos, sino de cosas futbolísticas, de un momento de crisis, de un jugador que no está bien, afrontar el partido ante tal rival, ¿puedes cambiar el 4-3-3 o nunca va a pasar eso? Esas cosas no se las iba a encontrar en el Twitch. Fue un frente más, siempre había algún tema sobre el que polemizar al día siguiente. Fue una especia más en la salsa que fue el Mundial", dice Lara sobre el canal de Twitch de Luis Enrique, que reabrió el pasado 21 de marzo. Así que Luis Enrique ha vuelto, como volverán mañana sus cara a cara, sus one to one, y las ruedas de prensa con los periodistas españoles que cubrirán el PSG-Barça. Veremos en qué tono y qué nuevas frases nos deja el técnico del PSG.