175 millones y Haaland queda libre: así es la cláusula que puede activar cuando él quiera
El delantero noruego finaliza contrato en 2026 y no tiene intención de abandonar hoy en día la entidad.

Cuando se habla del Manchester City, el primer nombre que viene a la mente es el de Pep Guardiola, indiscutible técnico de las siete últimas temporadas (15 títulos) que finaliza su contrato en 2025. Y, justo después, es Erling Haaland, el delantero noruego que la temporada anterior marcó 48 goles en 47 partidos y ayudó a levantar la Champions. A sus 23 años (cumplirá 24 en julio), es lógico que los grandes clubes europeos, como el Real Madrid, estén atentos a su situación en caso de que se dé la opción de contratarlo.
¿Y qué dicen en los despachos cuando piensan en los clubes que le rondan? Pues poco o nada, están muy tranquilos. Saben que tiene una cláusula que puede activar cuando quiera: 175 millones y queda libre. El contrato es así de claro. Cobra lo que cobra, mas de 20 millones por año, y es el jugador mejor pagado de la plantilla por detrás de De Bruyne.
Tuvo una cláusula por la que se podía ir por menos dinero (125 millones) si se iba Pep el año pasado, pero esa ya no existe. Le queda esta temporada y dos más (acaba en 2026). Y Haaland necesita competir, pues es una animal, ganar títulos y obtener reconocimiento individual. Y eso con su selección es muy difícil.
Sin motivos para dejar el Etihad
De momento, en un año en Inglaterra vestido de azul lleva seis títulos, Premier incluida. Si se va Kylian Mbappé al Real Madrid este verano, él sabe que allí no tiene sitio; entonces, si eso ocurriera, el PSG sería una posibilidad, pero sólo para ganar la Champions porque el campeonato francés... y volver a Alemania como que no, para él es ya una pantalla superada. Además, sabe que el Bayern le pudo fichar cuando no tenía la cláusula que pagó el City y no lo hizo, así que el tren pasó. Y el Barça, que sería algo motivante hace unos años, no tiene dinero. Mal vamos para dejar Manchester. Y tampoco encuentra motivos.
En su día, el City pactó su fichaje por 60 millones más otros 20 variables con el Borussia Dortmund, especialmente por el deseo del delantero noruego de jugar en la Premier como su padre y por la oportunidad que le brindaba el equipo de Pep Guardiola, un lugar ideal para crecer en todos los aspectos, en una entidad a la que solo le faltaba la Champions para trasladar su indiscutible hegemonía de la Premier a Europa.