REAL MADRID

Antonio Rüdiger se gradúa ante Erling Haaland y le presenta un dilema a Carlo Ancelotti

El alemán secó al delantero noruego como nadie lo ha hecho esta temporada. Para la vuelta, Carlo recuperará a Militao y deberá decidir.

Rüdiger pugnando con Haaland durante el Real Madrid-Manchester City./EFE
Rüdiger pugnando con Haaland durante el Real Madrid-Manchester City. EFE
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Si había un jugador entre los 22 titulares para el que el Real Madrid-Manchester City era algo incluso mayor que unas semifinales de la Champions, ese era Rüdiger. El alemán se encontraba ante su primer gran examen desde que llegó el verano pasado. La ausencia de Militao le abría la puerta de la titularidad en un encuentro de altos vuelos y se encargó de aprovechar la oportunidad con una exhibición defensiva. Secó a Haaland como no se había visto todavía esta temporada.

Desde la primera acción se le notó motivado. Minuto 3' y marcó territorio arrollándolo en un balón aéreo. Erling miraba extrañado, como anticipando que no iba a disfrutar de un encuentro plácido. A partir de entonces, no se despegó de él. Se encontraron en numerosas ocasiones y (casi) siempre ganó Antonio. El noruego solo remató tres veces (dos a portería), intervino en 21 ocasiones (el que menos en el City, incluso por detrás de Ederson) y apenas completó nueve pases (tres en el último tercio).

Los datos chocan frontalmente con los de Rüdiger, amo y señor de la defensa madridista. 44 intervenciones, dos duelos aéreos ganados y dos recuperaciones. Una acción por encima del resto: minuto 88' y el City salía en tromba. Grealish, con la pelota controlada, intuía el desmarque de Haaland, que se relamía. Pero el de Berlín tiró de la paciencia que le faltó en alguna jugada y aguantó su posición, cortando la entrega del inglés. Después, el jolgorio, celebrando como si de un gol se tratase.

Ancelotti habla de la defensa del Madrid contra el City.

"Rüdiger ha hecho un partido fantástico. Es un jugador de gran experiencia, de gran calidad. A veces tiene las ganas de presionar cuando no toca, pero ha estado muy concentrado", destacaba su entrenador al finalizar el encuentro. El Bernabéu enloqueció con su partido, como demostró con las ovaciones que le otorgó en algunas de sus acciones.

Entre la exhibición de Rüdiger y las dudas de Militao

Ancelotti se ha encontrado con un marrón inesperado a siete días de la vuelta en Manchester. La baja de Militao, sancionado, se antojaba capital por la presencia física y la capacidad de corrección del brasileño a lo largo de la mayor parte de la temporada. Pues bien, ahora existen dudas en el madridismo de quién debe jugar el definitivo partido en el Etihad.

Se juntan dos cuestiones: la primera, la exhibición de Rüdiger en el Santiago Bernabéu, recuperando su mejor versión cuando más lo necesitaba Carletto; la segunda, que Eder no atraviesa su mejor momento, despistado y fuera de tono. Ya lo avisó el entrenador: "Tiene que despertar". En un momento en el que no hay margen para tropiezos, el porcentaje de confianza que aporte cada uno puede marcar la diferencia.

Siempre existe una tercera vía, que pasa por mover a Alaba al lateral izquierdo y juntar a ambos en el centro de la zaga. Pero esto desata un nuevo problema para el cuerpo técnico, que debería cargarse a Rodrygo o Valverde, titulares indiscutibles en el nuevo once. La teoría (y normalmente la práctica) dice que Ancelotti no cambia cuando las cosas funcionan.