REAL SOCIEDAD - INTER

"Salimos a muerte porque en Milán nos trataron mal, a nuestra afición la mearon..."

Jesús Mari Satrústegui, leyenda viva de la Real, rememora para Relevo aquella tremenda eliminatoria de la 79/80 frente al Inter. La vuelta en Atotxa se recuerda en San Sebastián como el mejor partido de la historia.

Once de la Real en la 79-80. Arriba, de izqda. a dcha.: Celayeta, Gajate, Arconada, Juan Mari Anza (masajista), Cortabarria, Alonso, Olaizola; Abajo: Idígoras, Diego, Satrústegui, Zamora, López Ufarte.-/
Once de la Real en la 79-80. Arriba, de izqda. a dcha.: Celayeta, Gajate, Arconada, Juan Mari Anza (masajista), Cortabarria, Alonso, Olaizola; Abajo: Idígoras, Diego, Satrústegui, Zamora, López Ufarte.-
José Luis Lorenzo

José Luis Lorenzo

"Se me pone la carne de gallina cuando recuerdo aquellos momentos. Hay que vivirlos, no se pueden explicar. Para un futbolista de la Real, lo que se vivió aquel día es el mejor sueño que se puede tener". Son palabras de Jesús Mari Satrústegui, leyenda vida del equipo blanquiazul. Han pasado 43 años de aquella histórica eliminatoria ante el Inter de Milán. El mítico '9' txuri urdin rememora para Relevo aquel duelo en las horas previas al debut de la Real en la Champions, precisamente, frente al equipo italiano.

Satrústegui salta ante Ivano Bordon, durante el Real Sociedad-Inter de la 79-80.
Satrústegui salta ante Ivano Bordon, durante el Real Sociedad-Inter de la 79-80.

Cuando el bombo deparó un Real-Inter, a Satrus se le amontonaron en la cabeza muchos recuerdos, no todos buenos. "Nos robaron la eliminatoria", confirma. "Ellos, no, el árbitro. Allí perdimos 3-0 y aquí íbamos 2-0 y no nos pitaron un penalti clarísimo cuando no quedaba nada", recuerda el delantero navarro, convencido de que "si hubiésemos tenido la justicia correcta, hubiéramos pasado, seguro", remarca.

Para los que tuvieron la suerte de estar presentes en el añorado campo de Atotxa aquel 3 de octubre de 1979, se trata del mejor partido de la historia del campo del Duque de Mandas. "Estoy de acuerdo", afirma Satrus. "Ese partido se nos quedó grabado y siempre lo poníamos como ejemplo de cómo había que saltar al campo en un partido de la Real Sociedad. Ha sido una referencia. Es una pena que no se pueda ver ese partido entero, pero fue un espectáculo impresionante", rememora el exdelantero.

Aquel día, como en muchas otras fechas, "Atotxa era una olla a presión". Es hablar del viejo campo y le embarga la nostalgia: "Era un campo muy peculiar, del estilo inglés, en el que el público estaba muy cerca y entonces se vivía con mucha intensidad. Era muy bonito. Se te ponía la carne de gallina cuando saltábamos al campo". De aquel 3 de octubre recuerda, precisamente, "una unión muy fuerte" entre la grada y el equipo. Destaca, por supuesto, "la actitud" de todos los jugadores, sin olvidarse, claro está, de "la clase y calidad" que manejaba aquel inolvidable equipo entrenado por Alberto Ormaetxea.

Satrústegui, en una imagen actual.
Satrústegui, en una imagen actual.

"Conjugamos todas las cosas positivas para triunfar en un partido de fútbol. Entrega total, calidad en las jugadas, amor propio, nobleza, capacidad de sufrimiento, no dejar ni un segundo de pelear, sin relajación, pero todo con cabeza. Así salió todo. Tuvimos el disgusto de no haber pasado, pero se nos queda esa imagen de un partido de fútbol impresionante", destaca Jesús Mari Satrústegui.

Convencido de que la Real puede ganar

El ex de la Real Sociedad asegura que el equipo "estaba convencido" de poder darle la vuelta al 3-0 encajado en Milán en el partido de ida. "Claro que había confianza en que se podía lograr, como ahora también la hay en poder ganar", sostiene. Satrústegui está "disfrutando con la Real de Imanol Alguacil. "Yo estoy muy convencido de que esta Real le puede plantar cara al Inter", advierte. Y pone como referencia la imagen ofrecida el domingo en el Santiago Bernabéu pese a la derrota: "El otro día, ante el Real Madrid, uno de los mejores equipos de Europa, le plantó cara, y estuvo a punto. Si hubiese tenido un poco más de suerte y un pelín más de ambición…".

Así las cosas, en su opinión la Real "está con posibilidades de hacer un gran partido", teniendo en cuenta, como no podía ser de otro modo, que "la Champions es la Champions y hay un nivel altísimo; todo se decidirá por pequeños detalles también. Tienen que estar 100% concentrados y convencidos de que tienen capacidad para darnos alegrías y para hacer que la Real siga enseñando sus colores por toda Europa".

Espera, eso sí, que haya aprendido de experiencias recientes como la sufrida el año pasado en Roma o la de hace unos años atrás también en Italia, en el enfrentamiento ante el Manchester United. Partidos en los que "salimos muy alegres y en Europa no se puede salir tan alegre porque te comen", avisa. Y menos ante un conjunto como el Inter, que viene de meterle 'una manita' al Milán y que el año pasado fue finalista de la Champions League. "El Inter siempre ha sido una referencia en Italia y en Europa", recuerda. "Es un equipo que tiene calidad y que juega muy bien a fútbol", ensalza.

Un partido de ida con polémica

Echa la vista atrás en el tiempo, al enfrentamiento disputado en Milan, y Satrústegui no olvida el trato recibido. "Nos trataron mal a nosotros, pero a los aficionados, fatal. Hubo casos… Me da hasta apuro decirlo. Les mearon y eso fue muy feo. Todo eso al final hizo que saliésemos nosotros a muerte", reconoce el autor de los dos goles que hizo la Real aquella noche en un Atotxa entregado a la causa. "El primero, un remate de Roberto López Ufarte me quedó cerca y rematé como pude en el área. El segundo fue en una jugada por banda, en la que centraron atrás y yo empalmé con la izquierda. Salió un disparo fuerte y el portero no pudo hacer nada", recuerda con alegría un delantero que sufrió la virulencia de la que hacían gala los defensores italianos.

Satrústegui celebra un gol con la Real.
Satrústegui celebra un gol con la Real.

"Siempre han sido los defensas más duros", afirma. "Me he enfrentado con gente como Migueli, Gallego, Benegas, Panadero Díaz, Aguirre Suárez… Eran durísimos, pero los italianos tenían algo más. No sé cómo explicarlo. Sacabas un córner y te agarraban por todos los lados, te metían el codo, pegajosos, excesivamente duros, pasándose siempre el límite de lo permitido". Lo dice un delantero al que una lesión de rodilla le retiró del fútbol. Un percance que se produjo un 10 de noviembre de 1982, tras una entrada del defensa zaragocista Zayas. En principio parecía que era solo un esguince del ligamento lateral interno, pero pruebas posteriores demostraron que tenía roto el ligamento cruzado anterior y el menisco exterior de la rodilla derecha. Su reaparición se hizo esperar, pero ya no volvió a ser el mismo. Colgó las botas en 1986.