Simeone y un recuerdo imborrable en el vestuario del Inter: "Casi se desmaya del cansancio"
Por primera vez desde que es entrenador, el Cholo regresa este martes a la que fue su casa durante dos temporadas.

Tenía 27 años cuando Diego Pablo Simeone aterrizó en el vestuario del Inter de Milán. Procedente del Atlético de Madrid, tras tres temporadas en la capital de España, el centrocampista argentino se unía al ambicioso proyecto de la disciplina nerazzurri en el verano de 1997. Con Ronaldo Nazario como piedra angular del proyecto, la llegada del Cholo devolvería el hambre y la ambición a un Inter que, coincidiendo con su aterrizaje, levantó un título cuatro años después.
"Se ganó a todos los compañeros por ese ansia de ganar y por el compromiso que ponía siempre, tanto en los entrenamientos como en los partidos. Para nosotros fue un jugador fundamental que nunca se daba por vencido". Quien hace estas declaraciones a Relevo es el exfutbolista Francesco Moriero. Compañero de Simeone durante dos cursos en la escuadra italiana, el centrocampista guarda un gran recuerdo del ahora entrenador del Atlético de Madrid. "Nos presentaron en aquella temporada del 97-98. Yo también acababa de llegar al Inter. Simeone era un chico maravilloso y un hombre de vestuario", recuerda.
Disputando su último encuentro con la camiseta azul y negra en mayo de 1999, 25 años después el Cholo vuelve a reencontrarse con uno de sus grandes amores en la ida de los octavos de final de la Champions League en San Siro (21:00, Movistar+). Como técnico será la primera vez que Simeone se vea las caras con su exequipo. En sus 663 partidos dirigiendo al Atleti, el argentino no había tenido aún esa oportunidad. Sí lo había hecho su Atleti que, con Quique Sánchez Flores en el banquillo, conquistó la Supercopa de Europa frente a los italianos en 2010.
Su golazo al Milan y las canciones en el autobús
Ídolo indiscutible de la afición colchonera, en Milán también guardan un gran recuerdo de quien defendiera la camiseta del Inter durante dos temporadas. Conquistando la Copa de la UEFA en su primer curso, su actuación ante el Milan en el derbi de della Madonnina (0-3) en marzo de 1998, sigue estando muy presente en la memoria de los aficionados.
"Marcó dos goles hermosos", señala Moriero. El primero de los dos tras un cabezazo a la salida de un córner, el exjugador italiano no olvida la belleza del segundo. "Fue maravilloso. La jugada nació de un contraataque. Cuando se plantó delante del portero le hizo un regate después de correr 40 metros. Casi se desmaya del cansancio. Todos nos tiramos encima de él para abrazarle".

De los jugadores con más minutos disputados de toda la plantilla (3.122 en su primera temporada y 3.843, en la segunda, según datos de Transfermarkt), Simeone rápidamente se integró en un grupo que empezó a adquirir algunas de las costumbres del argentino. "Antes de los partidos, en el viaje en el autobús, empezamos a cantar canciones que se cantaban en el estadio. No estábamos acostumbrado a eso pero él nos lo implicó a todos. Se convirtió en un ritual que hacíamos antes y después de ganar los encuentros. Era una persona que sabía motivar a sus compañeros", recuerda Moriero.
Un regreso a Milán...como entrenador
Un futbolista que "siempre quería ganar" y que "contribuyó a darle carisma al equipo", a sus 27 años Simeone ya tenía madera de liderazgo. "Por su carácter y por la forma en la que hablaba con los compañeros, uno podía pensar que algún día podría tener carrera como entrenador. Fíjate ahora. Es uno de los mejores del mundo", asegura su excompañero.
Disputando 85 encuentros con el Inter, en el verano de 1999 el Cholo cambiaría Milán por Roma para fichar por la Lazio. Dos cursos en el epicentro de la moda resultaron suficientes para que Simeone se diera cuenta del cariño y el aprecio que le había cogido al Inter. "Mis hijos, mi mujer, mi papá, todos saben que algún día voy a entrenar al Inter. No es noticia ni es ninguna novedad", llegó a confesar el Cholo durante una rueda de presa antes de un choque ante el Bayern de Múnich en 2016.
"Tarde o temprano entrenará al Inter, también lo dijo Diego. Creo que es cuestión de tiempo, le gusta mucho el sitio, el ambiente, vivir en Milán", apuntó también en 2018 su hermana y representante, Natalia Simeone. "Me gustaría verle algún día entrenar al Inter. Además de ser un gran técnico, Simeone refleja lo que es la filosofía del club. Darlo todo por la camiseta y tener esas ansias de ganar", señala Moriero al hablar acerca de esa posibilidad.
Cambiando el traje de corto por el total black, el de esta noche será el primer enfrentamiento de Simeone contra su exequipo. Cuando mire a su alrededor seguro que al de Buenos Aires se le vienen cientos de recuerdos a la cabeza.