ATLÉTICO 1 - LILLE 3

Tampoco con el tridente: las pruebas de Simeone en el ataque solo arrojan frustración

Solo habían jugado juntos el 12% de los minutos, pero los errores de Sorloth y la ansiedad de no marcar dejan al Atlético en una situación crítica.

Griezmann grita a Sorloth durante el partido. /AFP
Griezmann grita a Sorloth durante el partido. AFP
Marcos Durán

Marcos Durán

La debacle del Atlético de Madrid en el Metropolitano ante el Lille tiene varias lecturas. Por supuesto lo pitado por el italiano Marco Guida, esa leve mano de Koke, merece una explicación de los altos cargos del arbitraje de la UEFA, de eso no hay ningún tipo de dudas y vaya por delante. Pero el Atlético tiene que hacer autocrítica, lo debe hacer, porque las culpas no siempre pueden ir para los demás.

En casa, ante un equipo francés con muchos suplentes y tras una derrota dolorosa como visitante, el Atlético debía reaccionar y la verdad es que lo hizo durante los primeros 45 minutos. El equipo dominó y el rival tuvo ocasiones de poco peligro, mientras que los del Cholo pudieron cerrar el partido con un 2-0 e irse al descanso sin preocupaciones.

Pero eso es fútbol ficción un día después, porque al equipo le faltó contundencia y en Champions, cuando no tienes contundencia, lo pagas. Hoy el nombre que está en boca de todos es el de Alexander Sorloth, que hace unos días fue el héroe en el Metropolitano por sus goles al Leganés y hoy era el villano por sus goles fallidos.

Simeone defendió a su delantero centro ante las cámaras de televisión y en rueda de prensa. Sabe que un delantero pasa por rachas buenas y rachas malas, sí, pero también sabe que si no las mete, el equipo sufrirá. Ante el Leganés, cuando Sorloth vio que no lo cambiaban, Simeone explicó que el gigantón escandinavo respiró y ganó confianza.

Hoy esa confianza, por parte del entrenador, no llegó al igual que sus palabras en rueda de prensa. Y era normal, porque en el minuto 65 el delantero estaba desquiciado y el Atlético necesitaba algo más, algo diferente, un jugador con confianza que en ese momento no encontraba con Sorloth.

Tridente sí, contundente no

Ayer Simeone apostó por el tridente. Era la primera vez que lo hacía en Champions, ya que hasta ahora sólo habían jugado el 12% de los minutos juntos y ninguno en la competición europea. A priori la elección era la correcta, Simeone utilizaba el doble-mediapunta con Griezmann y Julián detrás del noruego y el equipo quería buscar arriba al rival, por eso marca el argentino tras un robo en campo contrario.

Pero, a pesar de todo, Julián Alvarez sigue jugando muy lejos del área. Sólo dio 15 pases en el último tercio del campo aunque estuvo fino en el remate con dos tiros a puerta. A diferencia del día de Leganés, hoy no consiguió ningún remate y parece que esa zona izquierda lo 'apalanca', aunque es necesario que juegue ahí para que Griezmann tenga libertad.

La última pata del tridente, Griezmann, no apareció hoy como nos tiene acostumbrados y el equipo también lo notó. El esquema que le propone Simeone, con libertad de acción, le viene muy bien en determinados momentos cuando el francés se hace con el juego del equipo pero en ocasiones pierde 'colmillo' arriba. En la segunda parte hubo un par de conducciones que terminaron con malos pases que con el Griezmann más egoísta hubieran terminado en tiros a puerta y posibles goles.

Y ahora, el PSG

El Atlético lleva tres goles en tres partidos de Champions. Contra el RB Leipzig marcaron Griezmann y Giménez; ayer lo hizo Julián pero se esperan los goles de Sorloth. El Atlético, en una competición 'nueva' donde los goles valen mucho más que antes debido a posibles desempates, ya no puede depender del cuerpo a cuerpo anterior de la fase de grupos y necesitará un cambio.

El problema es que el próximo partido es ante el PSG en el Parque de los Príncipes, uno de los favoritos para llevarse la Champions League, aunque el conjunto de Luis Enrique lleva cuatro puntos y viene de empatar ante el PSV. En ese partido lo más lógico es que Simeone, como suele hacer fuera de casa, no juegue con el triente. El que no jugará seguro es José María Giménez, que llegó al límite de tarjetas amarillas y se perderá el encuentro.

Simeone sabe que sin gol está más lejos de clasificarse. Y que necesita que todo lo que se invirtió este verano termine dentro de la red porque si no a la gente se le va a acabar la paciencia rápido.