UEFA no sanciona al Barcelona y jugará la Champions
Los investigadores del organismo concluyeron la investigación y consideraron que el club fuera admitido en la competición.

El Barcelona jugará la próxima edición de la Liga de Campeones. Tal y como ha podido saber Relevo, los investigadores de UEFA realizaron su trabajo con el club en relación al caso Negreira y tras analizarlo en profundidad han considerado que no hay motivos para una exclusión de la máxima competición continental. Así pues, el organismo europeo ya se ha dirigido a la entidad para comunicar que está admitida a todos los efectos para la próxima edición de la Champions.
Cabe recalcar que esta admisión no implica que se descarte por completo una sanción futura. Esta dependerá de las diferentes investigaciones que ya existen en los tribunales españoles y que seguirán el proceso judicial correspondiente. Pero, por el momento, la situación no es suficiente para que UEFA tome una drástica situación.
A mediados de febrero, el Futbol Club Barcelona encadenaba una de las mejores rachas de los últimos tiempos con 11 victorias consecutivas y unos días más tarde se enfrentaba al Manchester United en Europa League. Sin embargo, el foco dejó de estar en el balón y apuntó a los despachos. El Què T'hi Jugues de la SER publicó una noticia sin precedentes. Desveló que la Fiscalía estaba investigando el pago del Barça a Enríquez Negreira, prácticamente un desconocido vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros en la etapa de Sánchez Arminio.
#ÚltimaHora ‼️ El Barça podrá disputar la próxima edición de la Champions.
— Relevo (@relevo) June 30, 2023
Los investigadores de la UEFA han terminado su trabajo en relación al caso Negreira y han comunicado al club que ha sido aceptado para jugar en la competición europea.
✍️ @LuMartinBCN pic.twitter.com/glq3PdBKW5
Durante más de una década, el Barcelona abonó algo más de siete millones de euros a los Negreira. Los pagos se canjeaban por "informes técnicos referidos a jugadores de las categorías inferiores" e "informes técnicos relacionados con el arbitraje profesional", según defendió el propio club. La justicia española hacía meses que había comenzado la investigación y todavía no se sabía cuáles podían ser las consecuencias. En términos deportivos, lo comunicó el propio Tebas, los delitos había prescrito a nivel nacional. Pero no para la UEFA.
Con el paso de los días, el colegiado catalán Estrada Fernández se querelló contra Enríquez Negreira y su hijo Javier, el encargado de hacer los informes y al que se le vio en alguna ocasión acompañando a árbitros hasta el Camp Nou y él mismo reconoció ante la jueza. En una rueda de prensa, a modo de respuesta, Medina Cantalejo, presidente actual del CTA, y Andreu Camps, secretario general de la RFEF, centraron su discurso en acusar a un 'traidor' que se había negado a colaborar y que no estaba junto al resto de sus compañeros.
Algunas semanas más tarde llegó la respuesta de Laporta en una rueda de prensa ante más de un centenar de medios acreditados. "No tienen nada porque no hay nada", espetó el presidente del Barcelona. Salió al acto con los archivadores que contenían los informes que había hecho Javier Enríquez y leyó partes de algunos de ellos. Uno de los nombres al que apuntó fue al de Tebas, al le tachó "una actuación irresponsable, poco prudente y con falta de profesionalidad evidente". "Está validando una hipótesis que es falta: negó que no existía la documentación", comentó Laporta.
Tuvo mucho más tacto a la hora de hablar sobre la UEFA. "Tebas ha intentado que la UEFA participe en el linchamiento. Ceferin ya sabe que estamos cuestionando la fuerza que tiene su monopolio. Ahora reconozco que está actuando de forma cauta. Creo que la UEFA se pronunciará en el momento en el que seamos juzgados", relató el presidente.
Pero la UEFA tardó menos de lo que esperaba Laporta en posicionarse. El presidente de la organización, Ceferin, calificó la situación como "sumamente grave. Tan grave es que, en mi opinión, es una de las más graves en el fútbol que yo haya visto". Además insistió en que a pesar de que a nivel de LaLiga el asunto ya había prescrito, "los procedimientos están en curso a nivel de la fiscalía civil española". Esto habría las puertas a una hipotética sanción por parte de la UEFA. La investigación la inició un comité disciplinario independiente.
Laporta no se quedó de brazos cruzados esperando la resolución y viajó hasta Eslovenia unos días después para verse personalmente con Ceferin. Su presencia en el país del presidente de la UEFA pretendía demostrar que el Barça no se esconde de dar las explicaciones que hagan falta. Dijo que el Barça en ningún momento compró árbitros ni tuvo la intención de hacerlo y le prometió que el club iría hasta el final en caso de haber indicios de que alguien pusiera la mano en la caja, teoría que barajaba la justicia. A raíz de esto, el Barcelona intentó presentarse como afectado pero la justicia no lo aceptó.
Lo último que ha salido a la luz es que la jueza Silvia López Mejía ha acordado imputar al hijo de Negreira, Javier Enríquez, que ya había declarado, y ampliar la causa también por un delito de blanqueo. También se decidió investigar desde 2001 hasta la actualidad, es decir, que incluye las presidencias de Joan Gaspart y de Joan Laporta. El presidente de momento está llamado a declarar únicamente en calidad de testigo. Por ahora, al menos UEFA no ha decidido sancionar al Barcelona, por lo que la Champions no corre peligro alguno. Así se lo ha comunicado ya a la cúpula de la entidad.