Vuelve la preocupación al vestuario por el césped del Bernabéu y el Madrid lo combate con cañones antipolvo
A los jugadores no le gustó el aspecto que lució el verde contra la Real. El conjunto blanco ha adquirido un 'arma' para luchar contra una de sus principales amenazas.

El césped del Santiago Bernabéu vuelve a ser un quebradero de cabeza para el Real Madrid. El aspecto no es tan malo como el del año pasado, pero las pruebas del hipogeo no acaban de dar un resultado óptimo y las obras, todavía por finalizar, siguen dañando el verde, lo que afecta directamente al juego del equipo. Contra la Real se vieron algunas zonas más secas de lo normal, y otras en las que se levantaba con facilidad. Ante el Union Berlin, una nueva prueba. No se descarta el primer cambio de la temporada si no mejora pronto.
Los últimos preocupados por su estado, los futbolistas, que revivieron los problemas de la temporada pasada en la última jornada de LaLiga contra el equipo vasco. Muchos de ellos mostraron su enfado el curso pasado ante una situación para la que no se encontró solución. En esta miran con expectativa la evolución, ya que todavía no está tan mal, pero existe cierta inquietud ante la posibilidad de que acabe como en la 2022-23.
Los encargados del césped piden paciencia ante la prisa del club, que quiere recuperar cuanto antes la alfombra de siempre. Las obras han obligado a realizar cientos de pruebas para tratar de mantenerlo en el mejor estado, algo que ahora sucede con el hipogeo. Cada bajada de las lamas supone un test de cuidados, aunque se avanzó con un laboratorio de pruebas cerca de Valdebebas. Además, hay otras reformas del estadio que siguen afectando directamente al césped.
Uno de los enemigos más duros de combatir para los jardineros es el polvo que salen de las obras. Como informó Relevo, llevan meses tratando de evitar que se cargue el terreno de juego. Una de las armas que han adquirido para minimizar su impacto son unos cañones de aire que lo empujan para que no se pose sobre el campo. Varios ventiladores de gran tamaño funcionan durante horas en el estadio, y se pueden escuchar por el fuerte ruido que hacen.
Antes de que el Union Berlin saliese a entrenar en la sesión previa al duelo de Champions League contra el Real Madrid, varios de esos cañones antipolvo estuvieron encendidos. Siempre se trata de cuidar el césped, aunque se hace con aún más mimo en los días antes de partido para que luzca en su mejor estado posible. El miércoles a partir de las 18:45, se esclarecerá si las últimas pruebas y los ventiladores han dado resultado o si, por el contrario, el Madrid debe ir encargando un nuevo césped.